La Retranca

Pio La Torre Comunista assassiNATO dalla mafia

Dolores de Redondo 25/03/2021

Son las 9h 20’ de la mañana del 30 de abril de 1982. Pio La Torre, secretario del PCI en Sicilia, se dirige a la sede del partido en Palermo a bordo de un Fiat 131 conducido por su inseparable camarada Rosario Di Salvo. En una calle estrecha, una motocicleta con dos ocupantes se cruza en su camino impidiéndoles el paso. Un individuo armado se apea de la moto y se dirige hacia Di Salvo que apenas tiene tiempo de reaccionar cuando recibe un disparo mortal. Simultáneamente, un Fiat Ritmo se ha situado al lado del vehículo y otro individuo armado con un subfusil Thompson les ametralla sin piedad. Los asesinos han realizado treinta y cinco disparos antes de darse a la fuga. Cien metros más allá prenden fuego al coche utilizado en el atentado que era robado y llevaba una matrícula falsa.

Al día siguiente, todos los periódicos de Italia publican la noticia en primera plana. La Torre es un nuevo cadáver excelente, otro de los insignes personajes sicilianos asesinados por desconocidos. Aunque los culpables son conocidos por toda la isla. En Sicilia, la noticia comparte portadas con la fotografía del general Carlo Alberto dalla Chiesa, llegado el mismo día a la isla con el encargo de luchar contra la mafia. El jefe de los carabinieri pasará a engrosar la lista de cadaveri eccellenti el 3 de septiembre. Rocco Chinnici, juez de instrucción de los macrojuicios contra la mafia y el tráfico de drogas ha observado in situ los cuerpos inertes de La Torre y Di Salvo. Un coche bomba segará su vida el 29 de julio de 1983. Dos de sus discípulos, los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, volarán por los aires en 1992.

Al día siguiente, las organizaciones obreras celebraban el 1º de mayo. Se cumplían treinta y cinco años exactos desde la matanza de Portella della Ginestra, próxima a Palermo, donde el famoso bandido Salvatore Giuliano y su banda dispararon contra dos mil comunistas, asesinando a once camaradas e hiriendo a más de cincuenta. Ellos habían sido los ejecutores pero los inductores de la matanza se escondían en las cloacas de la Democracia Cristiana, la mafia y la CIA. Por ese motivo, la manifestación del 1º de mayo de 1982 iba a realizarse en Portella pero el nuevo crimen provocó el traslado de la convocatoria a Palermo, convirtiéndose en un acto de condena por los asesinatos de La Torre y Di Salvo.

Contra la mafia

La Torre llevaba años enfrentándose a la mafia, sin tapujos, mirándole directamente a los ojos. Nacido en el seno de una familia campesina, conoció la miseria y la transformó en lucha. En su juventud, el liderazgo del movimiento por la ocupación de tierras le costó un año y medio de prisión. Entre 1952 y 1966, siendo concejal en Palermo, se enfrentó a la especulación urbanística impulsada por la connivencia empresarial, política y mafiosa. En mayo de 1972 fue elegido diputado, formando parte de la Comisión Parlamentaria de Investigación sobre la mafia en Sicilia. Asimismo, impulsó la primera ley que contemplaba el delito de asociación mafiosa y permitía confiscar los bienes de la organización delictiva.

Unos meses antes de su asesinato regresó a Sicilia y comenzó su última batalla política, impulsando grandes movilizaciones contra la base militar de la OTAN en Comiso. Le asesinaron tres días antes del mitin que debía celebrar junto a las instalaciones militares, coincidiendo con la huelga de hambre de varios activistas. Entre 1983 y 1991, se convirtió en la mayor base de la OTAN en el sur de Europa, albergando 112 misiles de crucero estadounidenses.

Actualmente, la ley que promovió contra la mafia lleva su nombre. Y desde 2014 el aeropuerto de Comiso, reconvertido en civil, se llama oficialmente Pio La Torre. En su tumba figura un simple epitafio: "Pio La Torre, comunista, assassinato dalla mafia". Quizás fuese más correcto decir assassiNATO dalla mafia. Treinta y ocho años después, la mafia italiana y el imperialismo siguen campando. En España también, aunque aquí la mafia no necesita disparar.

— Y digo yo... ¿aquí no haría falta una Revolución?

— Y luego, ¿por qué me lo preguntas?

Publicado en el Nº 342 de la edición impresa de Mundo Obrero marzo 2021

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