Más muertes laborales a pesar de la pandemia Se desploman, sospechosamente, las notificaciones de enfermedades profesionales

Damián García. Secretaría de Salud Laboral del PCE 03/04/2021

En 2020 la economía española sufrió el mayor desplome en los últimos 85 años con una cifra de caída del PIB del 11%. Pero, a pesar de la destrucción de empleo y paralización de amplios sectores de la producción durante meses, el número de accidentes mortales en jornada laboral se incrementó un 9,8% respecto al año anterior según los datos provisionales del Ministerio de Trabajo y Economía Social, alcanzando la terrible y trágica cifra provisional de 708 compañeras y compañeros muertos en accidente en el centro de trabajo. Las cifras se tornan aún más graves al haberse reducido en un 26% las muertes derivadas por accidentes in itinere.

Por otra parte, según dicho informe, se registró un 23% menos de accidentes laborales con baja, reducción generalizada en casi todos los sectores y en gran parte debido a la caída de actividad que conllevó la pandemia de COVID-19. Los sectores sanitarios y de servicios sociales son los únicos que aumentan las notificaciones de accidentes, aunque todo indica que se está produciendo un registro de notificaciones muy por debajo de la realidad, como indica la Secretaría Confederal de Salud Laboral de CCOO tras el estudio de los datos del Ministerio.

Según la valoración de los datos que hace CCOO, si centramos la atención en los índices de incidencia, que son los que muestran la siniestralidad relativa y los que permiten comparar con rigor la evolución entre un ejercicio y otro, el dato empeora aún más: “el incremento del índice de incidencia de accidentes mortales en jornada laboral es de un 12,6%. Si observamos este indicador por sectores, la construcción es el único que desciende con un -11,1%, produciéndose incrementos en el sector agrario (64%), la industria (22,6%) y los servicios (7,5%). Hay que señalar que el sector agrario, cuya actividad no se paralizó en ningún momento durante la pandemia, se convierte de largo en el que encabeza los índices de incidencia de accidentes mortales en España, sustituyendo al que tradicionalmente venía haciéndolo: la construcción”.

Por otra parte, los datos del CEPROSS (Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones) sobre enfermedades profesionales muestran cómo las notificaciones se han desplomado durante 2020 y nos dejan ver el grave problema de subregistro de dichas notificaciones y, por tanto, de ocultación efectiva de enfermedades de origen laboral El descenso que se observa en las cifras afecta por igual a todos los grupos de enfermedades: por agentes químicos, físicos, biológicos, etc. Donde sí se observa diferencia es en la distribución de partes por sexos. En el caso de las mujeres el descenso es más acusado que en los hombres: un -35,27% por un -28,66% respectivamente, debido a los importantes descensos en actividades altamente feminizadas y que habitualmente concentran un número elevado de partes de enfermedad profesional.

Para la Secretaría de Salud Laboral del PCE las cifras publicadas reflejan una realidad del todo inadmisible y que requiere de la intervención inmediata con medidas legislativas sobre la cuestión de la Salud Laboral. Es imprescindible reforzar las Inspecciones de Trabajo y sus competencias sancionadoras en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo. Es necesario que se adopten medidas legislativas concretas para evitar la sangrante externalización de la Prevención, así como recuperar las políticas públicas en materia de salud y seguridad en el trabajo. Pero, más allá de las medidas concretas en esta materia, es imprescindible la derogación inmediata de las reformas laborales y el sistema de relaciones laborales impulsado por ellas basado en la precariedad y, por tanto, en la asunción del ascenso de las tasas de siniestralidad.

También es necesario que se cambie el sistema de notificación de las enfermedades profesionales para atacar así la preponderancia de las Mutuas en la valoración y consideración del origen laboral de las enfermedades que afectan a trabajadoras y trabajadores.

Publicado en el Nº 343 de la edición impresa de Mundo Obrero abril 2021

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