La democracia se juega en Madrid el 4 de mayoAyuso adelanta elecciones para intentar reforzar su poder y tapar los trapos sucios Ayuso se libra del escándalo de las conclusiones de las comisiones de investigación de Avalmadrid y de las 7.000 muertes de ancianos desatendidos en residencias

Sol Sánchez Maroto. Portavoz IU Asamblea Madrid 06/04/2021

Nos jugamos 20.000 millones de euros de los fondos europeos de recuperación. Había que presentar los proyectos en plena campaña.

El 7 de febrero, en plena campaña de las elecciones catalanas, Díaz Ayuso decía que si fuera ella la que hubiera convocado a las urnas se la habría tildado de insensata. Poco después, a primeros de marzo, se quejaba de los cierres perimetrales para la Semana Santa propuestos por el gobierno, dando a entender que era mucho más irresponsable convocar elecciones como en Cataluña que dejar abierta la movilidad entre territorios.

Después del pasado verano sonó un posible adelanto electoral ante las continuas muestras de falta de buena sintonía entre Aguado y Ayuso, y entre los miembros del gobierno de PP y Ciudadanos en general, y ella negó que sus intenciones fueran por ahí, apelando a la responsabilidad, la suya y la de su gobierno. ¿Eran sinceras todas estas afirmaciones? Obviamente no. Solamente le hizo falta a Ayuso una sospecha de que su sillón de presidenta corría peligro, tras la moción de censura de Murcia, para que se pasase todos esos argumentos por el arco del triunfo y de una manera chapucera (y más que discutible desde los trámites administrativos y reglamentarios) corriese a convocar elecciones anticipadas en la Comunidad de Madrid. La comunidad que aportaba el 40% de los contagios de toda España y que puede presumir de no haber bajado en ningún momento de los 200 casos por 100.000 habitantes al pasar la tercera ola de la pandemia.

Y es que Ayuso y su gobierno tienen muchas cuentas que rendir y muchas explicaciones que dar a los madrileños y madrileñas, y también al resto de la ciudadanía del Estado, porque las consecuencias de su nefasta gestión traspasan sin duda las fronteras de Madrid. Y probablemente, más allá de las encuestas favorables, eso también haya sido tenido en cuenta a la hora de disolver el Parlamento autonómico y abalanzarse a las urnas en busca de un “aquí paz y después gloria”.

Algunas de las cuentas pendientes que deja Ayuso

La Comisión de Investigación sobre Avalmadrid, oficialmente “Comisión de Investigación sobre las presuntas irregularidades y trato de favor en la concesión y posterior seguimiento financiero de las operaciones realizadas de préstamo, crédito o avales por parte de AvalMadrid SGR desde el año 2007 al año 2018”, arrancó no sin esfuerzo ante los constantes impedimentos del PP y titubeos de Ciudadanos el pasado 17 de diciembre de 2019 y se constituyó de forma operativa el 22 de octubre. Su objetivo era analizar y en su caso determinar las responsabilidades políticas en que se hubiese podido incurrir. La razón principal para pedirla por parte de todos los grupos de la oposición fue la concesión de un préstamo de 400.000 euros en marzo de 2011 a la empresa Mc Infortécnica SL, controlada al 50% por el padre de Isabel Díaz Ayuso, cuando ella ya llevaba asuntos de comunicación del PP madrileño y pocos meses antes de que se convirtiera en diputada autonómica en julio de 2011.

Para resumir mucho el asunto, el único bien con el que se respondía tenía un valor catorce veces inferior a lo avalado, el dinero no se destinó a la operación comercial declarada, el préstamo se dejó de pagar y jamás se recuperó el dinero, y el patrimonio de la familia cambió de titulares en ese proceso de modo que Díaz Ayuso pasó a ser propietaria de un piso que nunca se ejecutó para saldar la deuda contraída. Sí, así de impúdico todo.

La cuestión es que después de 32 reuniones, 12 sesiones de Comisión, 138 peticiones de información y 27 comparecencias, y de dejar pendientes otras 242 peticiones a pesar de las quejas de la oposición, el pasado 16 de febrero se votó un dictamen que salió aprobado -y por tanto iría al Pleno de la Asamblea de Madrid- en el que se concluía que Ayuso recibió un “trato preferente”, que las irregularidades en la entidad eran habituales y que la falta de diligencia de los gestores de la entidad favoreció la posibilidad de que los deudores eludieran la responsabilidad patrimonial.

Y a eso hubiera tenido que enfrentarse públicamente antes de que terminase el mes de marzo en una sesión plenaria del Parlamento autonómico, a su repercusión mediática, al posible menoscabo de su popularidad y a que, como consecuencia de lo anterior, se resintieran las encuestas que tanto parecen sonreírla.

Todo eso se convierte en algo que de repente se puede ahorrar cuando Murcia la viene a ver. Pero hay más. Mucho más y mucho peor.

El pasado 6 de julio se constituía otra Comisión de Investigación en la Asamblea de Madrid, esta vez sobre hechos muchísimo más graves y dolorosos, su cometido era analizar la situación creada en las residencias de personas mayores de la Comunidad de Madrid por el COVID-19 durante los meses de febrero a junio de 2020 y determinar, en su caso, las responsabilidades que pudieran derivarse de actuaciones inadecuadas o irregulares en un momento de grave crisis sanitaria.

Esa comisión se creó después de que el 25 de junio no saliera adelante una propuesta de reprobación al consejero de Sanidad del Grupo Parlamentario de Unidas Podemos IU por no medicalizar las residencias y emitir órdenes que excluyeron a personas dependientes o con discapacidad de la atención sanitaria, y que se saldaron con el abandono y la muerte de miles de ancianos. Entre marzo y abril murieron al menos 7.000 personas en las residencias de mayores de la Comunidad de Madrid. Algunas situaciones y escenas fueron tan dantescas que las personas que lo vivieron en primera línea no soportan siquiera relatarlo.

Esa comisión de investigación tan solo había celebrado 10 sesiones con 19 comparecencias pero las consecuencias políticas, penales y legales estaban siendo cada vez más claras. Las diversas querellas interpuestas contra Ayuso y su gobierno por presuntos delitos de homicidio imprudente, lesiones, omisión del deber de socorro, trato degradante y prevaricación durante la primera ola de la pandemia de coronavirus, tenían un soporte cada vez más importante en cada sesión celebrada, dejando meridianamente clara la responsabilidad del gobierno. No solamente política sino muy probablemente penal.

La disolución del Parlamento autonómico también dio carpetazo a la investigación de este gerontocidio y la posibilidad de reabrir una comisión que continúe este trabajo se retrasará durante meses hasta la puesta en marcha de un nuevo Parlamento y dependerá de que exista una mayoría que apruebe una nueva comisión. Creo que queda claro lo que se ahorra Ayuso aquí.

Algunos de los costes para toda la ciudadanía madrileña y de más allá de Madrid

Es evidente que cada ahorro, cada cuestión que oculta o por la que no rinde cuentas (las citadas son tan solo algunos ejemplos de las más graves pero hay muchas más) suponen un gran coste para la ciudadanía. Pero al menos apuntemos algunos más.

El primero la predisposición y la normalización de que la ultraderecha pase a formar parte de un gobierno en democracia. Cuando invitas al vampiro a entrar a tu casa estás perdido. El nacional catolicismo de los cuarenta años de dictadura formando parte de un gobierno hoy, es algo que haría removerse en su tumba a todos los demócratas que en este país lucharon contra el fascismo.

Y en un sentido bien distinto, Ayuso no dudó en destituir a todos los consejeros de Ciudadanos, en algunas de cuyas consejerías se encontraban los mayores proyectos de captación de los fondos europeos de recuperación y en convocar unas elecciones que harán coincidir justamente la campaña con las fechas en que se deberían estar cerrando y presentando dichos proyectos ante la Comisión Europea. ¿Cuánto nos jugamos ahí? Pues unos 20.000 millones de euros de inversiones.

Y termino, el mayor coste de estas elecciones sería el de perpetuar la cadena de gobiernos corruptos que llevan 26 años ininterrumpidos esquilmando Madrid y al resto del Estado retorciendo sus competencias fiscales. Si somos capaces de sacar de la Puerta del Sol a Ayuso y al PP, por altos que parezcan todos esos costes habrán pasado a convertirse en una inversión. Por eso no podemos hacer otra cosa que salir a ganar el 4 de mayo, para saldar esas deudas y construir un presente digno y un futuro mejor.

Publicado en el Nº 343 de la edición impresa de Mundo Obrero abril 2021

En esta sección

Llamamiento a la movilización antifascista en el aniversario de la legalización del PCEMafia con acento murcianoLo que pudo haber sido y no fue: poner fin a 25 años de gobiernos del PP en la Región de MurciaEnrique Santiago advierte que Unidas Podemos seguirá insistiendo en el gobierno de coalición para derogar la reforma laboral y defender el derecho a una vivienda dignaAyuso adelanta elecciones para intentar reforzar su poder y tapar los trapos sucios

Del autor/a

Ayuso adelanta elecciones para intentar reforzar su poder y tapar los trapos suciosMentiras fiscalesEn el mercado no nievaFondos de recuperación y transformaciones socioeconómicas después de la pandemiaAnomia y revolución