Contra el talón de hierro

¿No avanzamos porque estorban? No acepto pensar que debo derrocar y desmantelar lo más parecido a la izquierda que tenemos ahora para que pueda nacer otra cosa

Pascual Serrano 09/04/2021

Existe una tesis bastante generalizada en los sectores críticos con la izquierda mayoritaria, en los que yo me encuentro, según la cual el sector que hoy lidera las organizaciones y participa en la gestión y toma de decisiones públicas debe desaparecer para avanzar.

Hoy escucho y leo a muchos activistas afirmando que es condición imprescindible para recuperar la izquierda que desaparezca Podemos o que desaparezca esta dirección de IU o del PCE, o que se acabe Unidas Podemos. No voy a exponer en lo que creo que estás direcciones están haciendo bien o mal, no va por ahí mi reflexión. Seguramente Unidas Podemos, al igual que los partidos que la integran, han cometido errores. He tenido esa sensación en diversos grados y en diferentes momentos históricos respecto a la línea mayoritaria en Izquierda Unida o en el PCE o del sindicato. Lo que nunca he entendido ni compartido es la idea de que ellos deben desaparecer para que mis tesis avancen.

Lo lógico sería pensar que el error que algunos ven en las direcciones de la izquierda debería facilitar el avance de las tesis de quienes esgrimen las críticas. Lo oportuno sería ir construyendo una alternativa desde la izquierda hasta llegar al momento en que se convierta en hegemónica ante el error recurrente del otro. Si no convocan determinada movilización, allá ellos, la convocamos nosotros. Si no suscriben determinado manifiesto, hagámoslo nosotros. Si no incorporan una determinada propuesta política, defendámosla nosotros. El tiempo nos debería dar la razón logrando sembrar más apoyos mientras ellos los pierden.

Hace más de diez años escribí sobre esto mismo con la excusa de un debate en torno a la fiesta del PCE. Varios grupúsculos de la izquierda criticaban algunas de las características de la fiesta que consideraban contradictorias con el espíritu de la izquierda, como el servicio de seguridad impidiendo el acceso sin pagar o la venta de entradas en El Corte Inglés. Y llamaban a no asistir ni participar. Yo dije que no les quitaba la razón en sus críticas pero que echaba de menos que organizaran una fiesta de la izquierda mejor, donde pudiéramos ir y, quien sabe, desplazar a la del PCE. No entendía que la existente fuera un obstáculo para hacer otra mejor sin todos esos defectos y contradicciones. Como de todos es sabido, nunca hubo otra fiesta alternativa que le hiciera sombra. No me hubiera molestado que la hubiera habido, al contrario.

Desde dentro o desde fuera

Sí que entiendo el dilema entre intentar cambiar la línea desde dentro de la organización o hacerlo desde fuera, las dos opciones me parecen legítimas, lo que no creo acertado es decir que la presencia del otro es el problema y el obstáculo. Es como si, en el marco de todo el espectro político, dijéramos que el problema es la existencia de la derecha, de los neoliberales, de la ultraderecha... Que se tienen que ir ellos y entonces nosotros ya lo haremos bien. Pero eso no funciona así, son nuestros valores, nuestros principios, nuestras propuestas, nuestros apoyos los que deben superarles. Ellos no se van a ir porque nosotros lo deseemos.

Cuento todo esto porque, supongo que como muchos, me desespero viendo errores (otros les llamarán traiciones, los pueden denominar como deseen) de mis direcciones políticas, tanto en la organización como en las administraciones que gestionan. Es más, si viese otra opción política que se ajustase mejor a mis aspiraciones no dudaría en irme a ella, no tiene sentido seguir apegado si crees que ha nacido algo mejor. Lo que no acepto es pensar que debo derrocar y desmantelar lo más parecido a la izquierda que tenemos ahora para que pueda nacer otra cosa. Creo que no estamos obligados a compartir y participar en lo existente pero sí a colaborar en la construcción de una alternativa si lo existente no nos convence.

Posdata: Luego están los que no tienen dilema ni duda ninguna porque tienen claro que la izquierda solo son ellos y no los otros, no existe ningún debate en la izquierda, para ellos no existen ni opciones diferentes ni mayorías ni minorías. Esos no tienen ninguna necesidad de esta discusión.

Publicado en el Nº 343 de la edición impresa de Mundo Obrero abril 2021

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