El tren de la memoria

La URSS que no cayó La primera campaña de vacunación universal de la historia de la humanidad se realizó en la URSS, en 1918. Fueron los primeros en erradicar la viruela. Si hoy tienen su vacuna contra el Covid-19 es porque la Revolución de Octubre de 1917 puso los cimientos

Mariano Asenjo Pajares 27/05/2021

”De todos los que han existido, ¿quién ha hecho el mayor bien por la humanidad?...”
Del blog ‘boingboing’
La viruela (del latín variola: pústula pequeña) fue una enfermedad infecciosa grave, contagiosa y con un alto riesgo de muerte. La elevada tasa de mortalidad que comportaba, de alrededor de un 30%, se cebaba especialmente en bebés. Era una enfermedad tan letal que en algunas culturas antiguas estaba prohibido dar nombre a los niños mientras no contrajesen la enfermedad y sobreviviesen a ella. Hasta los años 70 del siglo pasado la viruela había sido una enfermedad pandémica con una mortal trayectoria de al menos 3.000 años. Sin duda el final de la viruela supone una de las hazañas más destacables de la salud pública en toda la historia de la civilización.

Antes del descubrimiento de la vacuna de la viruela por Edward Jenner, en 1796, y dado que la enfermedad arrasaba desde hace siglos la vida de millones de personas en todo el mundo, se aplicaba un procedimiento arriesgado: la variolización. Se provocaba el contagio para inducir la inmunidad, aunque el riesgo de muerte era elevado.

El principio del fin de la viruela llegó en 1958, cuando Viktor Zhdanov, Viceministro de Salud de la Unión Soviética, propuso a la OMS una iniciativa global conjunta para erradicar la viruela. La propuesta fue aprobada en 1959 bajo el nombre de "resolución WHA11.54". Así, trabajando en base a esta resolución durante los siguientes 20 años, la viruela fue definitivamente erradicada en 1980, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) certificó oficialmente su final en todo el planeta. Se considera a la viruela una de las dos únicas enfermedades infecciosas que el ser humano ha logrado erradicar, junto a la peste bovina.

En un reciente artículo firmado por la doctora Ángeles Maestro, bajo el título: ‘La vacuna rusa contra la covid-19, sobre los hombros de la URSS’, la autora recuerda “los años en que la OMS gozó de prestigio y autoridad mundial, antes de ser fagocitada por las multinacionales farmacéuticas, fueron tiempos de gran influencia de la URSS”. Esta aseveración nos explica en parte el papel de la URSS en el ámbito de la Salud pública mundial y su trayectoria en los campos de la Epidemiología y Microbiología. Y es que la Revolución de Octubre de 1917 alumbró el primer sistema público de salud, universal, basado en la prevención de la enfermedad. La vacunación de toda la población era una medida más, entre otras también decisivas.

Fue en la URSS donde se realizó la primera campaña de vacunación universal de la historia de la humanidad: el 18 de septiembre de 1918, el Comisario del Pueblo de Salud Pública N.A. Semashko adoptó el ‘Reglamento de vacunación contra la viruela’ basado en el informe científico de Fiodor Gamaleya, quien había desarrollado importantes investigaciones sobre la rabia con Luis Pasteur. En abril de 1919, el Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo, V. I. Lenin, firmó el decreto correspondiente. ¡Todo un hito! A principios de los años treinta la URSS fue el primer territorio del mundo que pudo anunciar la erradicación de la viruela.

Víktor Mijáilovich Zhdánov se graduó en Medicina en 1936 y pasó los siguientes diez años trabajando como médico militar, periodo durante el cual se interesó en la epidemiología. En 1946 publicó en Moscú su tesis doctoral, que trata sobre la hepatitis A2. En 1948 fue nombrado director del Instituto I.I. Mechnikoff de Epidemiología y Microbiología. Su trabajo en la clasificación de virus le valió una admisión como miembro vitalicio del Comité Internacional de Taxonomía de Virus. Bajo su liderazgo, en la década de 1980, se desarrollaron sistemas de pruebas de diagnósticas en la URSS y se comenzó a trabajar en la producción de una vacuna de ingeniería genética y anticuerpos monoclonales, como parte de una iniciativa para la erradicación mundial del virus del SIDA.

Nada ocurre por casualidad y mucho menos en asuntos de ciencia. Es por ello que, más allá de las descalificaciones y ninguneos que han seguido al anuncio de que Rusia tenía disponible una vacuna contra el Covid-19, lo cierto es que han sido los avances soviéticos en salud pública y medicina preventiva los que han posibilitado tal éxito. No es de extrañar, pues, que en respuesta a la pregunta formulada al principio de estas notas, haya aparecido el improbable nombre del virólogo Viktor Zhdanov, un hombre de ciencia, un científico de la URSS.

Publicado en el Nº 344 de la edición impresa de Mundo Obrero mayo 2021

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