LIBRO - 'El tiempo ensimismado', de Antonio Fernández OrtizDonde transitan los vivos y viven los muertos o la física elástica en Espartal Espartal, pueblo de Murcia, limítrofe entre lo que pasó alrededor de la Guerra Civil, lo que pudo haber pasado, lo que el autor recrea con sus personajes históricos y autóctonos, ficción y documentación histórica

Gema Delgado 04/06/2021

El tiempo ensimismadoAntonio Fernández OrtizIntervención Cultural, 2021

Realismo mágico en un pueblo de Murcia, Espartal, tierra limítrofe entre arterias que le unen con el resto del mundo y senderos que acaban en montes y riscos. Espartal no tiene límites, es universal. En este pueblo tan peculiar cabe toda la geografía del mundo y las gentes que la pueblan, ya sean vivos o muertos. Limítrofe entre lo que pasó alrededor de la Guerra Civil, lo que pudo haber pasado, lo que el autor recrea con sus personajes históricos y autóctonos, reales y ficticios, y lo que juega con nosotros cuando intentamos despejar la ficción de la basta documentación que maneja un historiador que lleva tres décadas viviendo en Moscú, de donde provienen algunos personajes de la historia: conocidos consejeros, espías, corresponsales de prensa como Koltsov y Ehrenburg y hasta el embajador Rosenberg. Hechos, fantasía, intrigas, juegos y guiños de humor en un mundo de revolución, de sueños truncados y de tragedias. Todo eso y más es “El tiempo ensimismado”.

Y es que por Espartal pasó mucha gente y muchas cosas: Las Grandes Princesas rusas, la Segunda República, el Quinto Regimiento, los anarquistas, los comunistas, el golpe de Estado, la guerra, los convoyes cargados con las reservas de oro del Banco de España con las que Negrín quería intentar salvar la República, los espías soviéticos, los corresponsales de guerra, los fantasmas, los falangistas, los arribistas, la venganza y la codicia, los traidores, los sindicalistas que no torcieron su brazo y los amos de las fábricas, de los campos, de las vidas y las muertes… que fueron muchas, y todas prematuras y violentas. Por eso los muertos se reúnen en casa de Pepín el de las Cartas a la espera de hablar con los vivos sobre aquellos asuntos que les quedaron pendientes. Mientras charlan, se reencuentran y desvelan historias inconclusas que sólo ellos saben y que ya no necesitan ocultar.

Allí, a la casa de Pepín, llegó, después de salir por última vez de la cárcel, Juan el Lagarto, el comunista que cuando comenzó la guerra se unió al Quinto Regimiento. Fue a que el visionario del pueblo le leyera el porvenir, como hacían los vivos, pero se quedó sorprendido cuando Pepín le contó que ya no tenía porvenir porque estaba muerto. Resulta que, después de haber burlado tantas veces a la muerte, se había muerto sin darse cuenta, o al menos él no recordaba ni cuándo, ni cómo, ni dónde. Andaba desmemoriado porque llevaba poco tiempo muerto, según decía Pepín. Pero poco a poco fue recordando y sumando con los otros muertos pedazos de vida con las que se ha construido esta historia coral de héroes, heroínas y anti héroes.

El escritor e historiador Antonio Fernández Ortiz nació en Cieza (Murcia), en una comarca que vivía del esparto y en una familia que subsistía con la agricultura. Estudió Historia y se fue con una beca a Moscú, en 1991. Desde entonces vive allí sin olvidar su pueblo. En 2008 escribió Historias de Espartania, sobre la vida en aquellas tierras, con unos paisanos que vuelven a salir ahora en su última novela “El tiempo ensimismado” ubicada ahora en Espartal.
Especialista en Rusia, Antonio ha recreado también la trama de conspiraciones entre trotskistas y comunistas de Stalin en la España de la guerra civil y la implicación de todos en el traslado de las reservas de oro del Banco de España a Moscú y poder comprar armas, municiones y alimentos para salvar la República. Con este fantástico libro Antonio nos invita a emprender un viaje a través de la física elástica hasta Espartal y a compartir tertulia en casa de Pepín, donde transitan los vivos y viven los muertos.

Antonio Fernández Ortiz colabora en Mundo Obrero, desde las páginas culturales de El Mono Azul, con la sección Literatura y Revolución. Desde ellas hace un recorrido por la literatura y la implicación política de los escritores rusos, porque, como nos explica cada mes, la literatura rusa y después soviética del siglo XIX y XX está marcada por la revolución.

Publicado en el Nº 344 de la edición impresa de Mundo Obrero mayo 2021

En esta sección

Cien años de comunismo iberoamericanoEl lamento del mafiosoLibro: 'La primavera antifranquista. Lucha obrera y democrática en El Bierzo y Laciana (1962-1971)'Pilar Bardem, siempre eterna en RivasKuba se defiende sola

Del autor/a

La organización y el compromiso de las presas comunistas en la cárcel de VentasMiguel Bustamante: ‘Desde los cargos públicos tenemos que trabajar para construir organización y Partido’Donde transitan los vivos y viven los muertos o la física elástica en EspartalÁngel Viñas: 'El golpe de Estado de 1936 se pudo haber evitado'Historias de cuando la tierra y el pueblo tenía conciencia