El Presidente chino Xi Jinping presentó la idea en sendas cumbres en Astaná (Kazajistán) y Yakarta (Indonesia) celebradas en 2013 en las que propuso la construcción de la "Franja Económica a lo largo de la Ruta de la Seda y de la Ruta de Seda Marítima del Siglo XXI", cuya abreviatura oficial del proyecto es conocida bajo el acrónimo OBOR «One Belt, One Road» (una Franja, una Ruta). Ocho años después, la iniciativa La Franja y la Ruta ha venido a representar el mayor bien público que China puede ofrecer para la Humanidad.[1]

Prevista para estar completamente implementada en 2025, la Nueva Ruta de la Seda tiene potencial para crear un mercado diez veces mayor que el norteamericano y cuenta con abundantes recursos del Fondo Ruta de la Seda, del Banco Asiático de Inversión e Infraestructura (BSII) y del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD, Banco de los BRICS) [2].

La tendencia estructural en el sistema mundial contemporáneo refleja el declive hegemónico de Estados Unidos como potencia dominante del orden mundial y el ascenso de China y del Asia Pacífico como los nuevos centros de gravedad de la geopolítica mundial. La República Popular China superó a Estados Unidos como primera economía mundial, medido en términos de PBI-Paridad del Poder Adquisitivo, pero este proceso también se observa desde una perspectiva más general, ya que la zona del Asia Pacífico + India había superado en 2011 al G7 como las mayores responsables del crecimiento mundial [3].

Hacia una nueva arquitectura productiva multipolar

“Tiene sus raíces en el terreno histórico de la Ruta de la Seda, se centra en el continente eurasiático y africano, pero a la vez, se encuentra abierta a los demás países amigos. No importa si provienen de Asia, Europa, África, o América, todos los países son compañeros en la cooperación internacional para la construcción de una franja, una ruta”.

Presidente Rep. Pop. China Xi Xinping. 14 de mayo de 2017. Beijing.

El presidente Xi Jinping, en el primer foro “Una Franja, una Ruta, para la cooperación internacional” que se llevó a cabo en Beijing el 14 y 15 de mayo de 2017, al que asistieron 28 presidentes y primeros ministros, 100 representantes ministeriales y unos 1.200 delegados de más de 130 países, ofreció al resto del mundo esta iniciativa como una oportunidad para mejorar las relaciones internacionales pacíficas y la prosperidad de todos los pueblos en un medio ambiente sostenible con un camino de apertura e intercambio comercial y la innovación y el desarrollo de la parte digital de la iniciativa mediante la apuesta por la economía digital, la inteligencia artificial, la nanotecnología y la computación cuántica .[4].

La conectividad Eurásica

El proyecto contempla el desarrollo de una serie de corredores económicos, mediante la construcción y ampliación de carreteras, vías férreas de alta velocidad, puertos, aeropuertos, plantas energéticas, redes eléctricas, líneas de transmisión de alta velocidad de datos y otras infraestructuras. Además, se busca aumentar la capacidad productiva de las áreas circundantes a los corredores mediante la creación de parques industriales. Los corredores llegarían así a formar parte de extensas redes logísticas, de transporte y de producción, cuya meta es profundizar los vínculos económicos entre China, Asia Central, Rusia y Europa. De esta manera, Eurasia se convertiría en una zona interconectada y entrelazada.

Su magnitud en su totalidad es enorme. Unos 65 países están directamente relacionados con el proyecto de las nuevas rutas de la seda y en la esfera de influencia hay muchos más. Solo los países directamente relacionados alcanzan una población de más de 4.000 millones de habitantes y representan un tercio de la producción y 35% del comercio mundial. En 2016 la iniciativa había generado ya compromisos de financiación de 890.000 millones de dólares. Es comparada por algunos especialistas como un nuevo Plan Marshall, otros van más allá y lo cifran como «un gigantesco New Deal» a nivel global. .[5]

Cambio del eje

La Iniciativa "La Franja y La Ruta" apunta transformaciones fundamentales de la estructura básica geoeconómica actual que favorecería al Sur de Europa. Actualmente los bloques de intercambio (transpacífico Asia - EEUU, transatlántico Europa - EEUU, continental China – Europa) son esferas de intercambio y cooperación separadas. La Iniciativa plantea fusionar Asia y Europa en una sola entidad a través del impulso que generarían los nuevos corredores económicos: el eje euroasiático que implicaría a Rusia y la UE. Surgiría así un nuevo centro de gravedad comercial y productivo al que se acoplarían los países del Océano Índico a través de la Ruta Marítima de la Seda. Con dicha fusión, el eje dinámico de la economía mundial se trasladaría a Eurasia y reduciría el peso de Estados Unidos en el sistema global. Es digno de reseñar el reforzamiento en la relación entre Rusia y China. Desde 2012, Vladimir Putin y Xi Jinping han tenido más de veinte encuentros de máximo nivel y ya en 2017 el intercambio comercial entre Rusia y China llegaba a los 80.000 millones de dólares. En 2020, 200.000 millones de dólares. Una relación económica que se levanta en una esfera de confianza, de cooperación y de voluntad política de ambos países.

China y España construyendo conjuntamente "La Franja y la Ruta"

Ambos países establecieron relaciones diplomáticas en 1973 y relaciones de Asociación Estratégica Integral en 2005. En noviembre de 2018, el presidente chino Xi Jinping realizó una visita de Estado a España. En los últimos años, la cooperación chino-española viene profundizándose en términos de inversión y comercio. China es el mayor socio comercial de España fuera de la UE. En cuanto a la conectividad infraestructural, desde 2014, año en que el tren China-Europa empezó a funcionar, trece comunidades autónomas españolas vienen formando parte. Antes del estallido de la pandemia, entre China y España se han abierto ocho vuelos directos que permiten un intercambio personal y cultural cada vez más fácil.

En el ámbito del seminario celebrado el 2 de julio de 2020 por el Centro de Estudios y Trabajos sobre la Franja y la Ruta impulsado por el PCE y realizado conjuntamente con la embajada china en España, el Secretario General del PCE, Enrique Santiago, destacaba la importancia estratégica de las relaciones entre el Partido Comunista de China y el Partido Comunista de España, así como la importancia de la Franja y la Ruta para la diversificación de las relaciones internacionales de España y la contribución de dicha propuesta al desarrollo del pueblo chino y español. Por su parte, José Luis Centella, presidente del PCE, subrayó la importancia de la Franja y la Ruta para el desarrollo de los pueblos del mundo, siendo una propuesta abierta a la participación de las distintas regiones del planeta y que supone una mejora cualitativa sustancial del marco global de las relaciones internacionales. Eddy Sánchez, director de la Fundación de investigaciones Marxistas, destacó las implicaciones geopolíticas que tiene la aparición de la Franja y la Ruta para las clases trabajadoras populares españolas y del Sur de Europa, un giro geopolítico necesario y útil a la clase trabajadora para mejorar las condiciones de bienestar frente a la estrategia geopolítica devastadora de Estados Unidos .[6].

El PCE pondrá todos sus medios para ayudar a conseguir establecer una colaboración chino-española a todos los niveles en el marco del desarrollo de la Iniciativa de la Franja y la Ruta basada en los siguientes criterios-guía:

a) beneficio y respeto mutuos

b) colaboración eficaz y positiva para los intereses de la clase trabajadora

c) soberanía y control estatal sobre los sectores estratégicos

d) transformación del modelo productivo en España en el escenario actual pandémico y teniendo en cuenta escenarios a futuro

e) ampliación y diversificación de las alianzas internacionales de nuestro país que contribuyan a una política regional (Europa) y global (América Latina, Mediterráneo) basada en la paz

f) y estudio y promoción de los "5 Principios de la Coexistencia pacífica" a los que se adhiere la República Popular China como base de un orden internacional que mejore las relaciones mundiales entre los Estados.

Tales Principios de Coexistencia conviene recordarlos:

-respeto mutuo por la soberanía y la integridad territorial,

-la no agresión mutua,

-la no interferencia en los asuntos internos de otros países,

-igualdad y beneficio mutuo

-y la coexistencia pacífica.

Estos principios reflejan plenamente los propósitos y principios de la Carta de la ONU, se concuerdan con la corriente histórica de la paz y el desarrollo y constituyen la base jurídica para la conformación del nuevo orden internacional. China siempre ha sido una firme fuerza en promoción de la paz y el desarrollo del mundo entero. En las circunstancias actuales, el espíritu de los cinco principios de coexistencia pacífica cobra cada vez mayor relevancia real, constituyen la piedra angular de su política exterior independiente y de paz. Justamente en base de estos principios, China ha podido abordar adecuadamente las relaciones con los países vecinos y fomentar enérgicamente los intercambios amistosos con los diversos países del mundo.

El propio Ministerio de Asuntos Exteriores español publicó el documento Una visión
estratégica para España en Asia (2018-2022)
, en el cual resaltaba el interés por la
Iniciativa de la Franja y la Ruta y anunciaba una estrategia específica en su recomendación: “Preparar una estrategia española de la Nueva Ruta de la Seda con la participación de todos los agentes públicos y privados con interés en la iniciativa, de modo que todos aporten a esta estrategia en función de sus respectivos ámbitos de actividad” .[7].

El fruto de la cooperación: el tren Yiwu-Madrid

La compañía China State Railway Group Co. Ltd. informó que el tren de carga que une China con Europa completó 1.238 viajes en noviembre 2020, lo que representó un aumento del 64% con respecto al mismo mes de 2019. A su vez, si comparamos el TEU, número de unidades de carga, el aumento interanual es aún mayor (73%), con 115.000 unidades transportadas.

El llamado “Tren a Madrid-Londres” es una de las apuestas más importantes de la Nueva Ruta de la Seda que atraviesa el corazón geopolítico euroasiático de este a oeste. El trayecto une la ciudad de Yiwu, en el extremo este de China, con las capitales española y británica, realizando un viaje de 13.000 kilómetros y atravesando diez países (China, Kazajistán, Rusia, Bielorrusia, Polonia, Alemania, Bélgica, Francia, España y Gran Bretaña), completando un 32,5% del perímetro total del planeta. Solo un hipotético servicio ferroviario entre Anchorage (Alaska) y Ushuaia (Argentina) podría superar la distancia recorrida.

El viaje dura unos 16-19 días y en el trayecto se transportan más de mil categorías de productos, como ropa de marca, equipos de telecomunicaciones, motores y herramientas eléctricas, vino, aceite de oliva, películas para celdas solares, componentes de electrodomésticos y otros productos industriales. El primer viaje se realizó en octubre de 2014 y a partir de entonces se ha incrementado fuertemente el comercio entre China y Europa. Además, el ferrocarril euroasiático funciona de “arteria comercial” de la Ruta de la Seda, ya que de su trayecto se desprenden otros grandes corredores y proyectos como el corredor China-Pakistán y el ferrocarril hacia Irán. La red de transporte entre China y Europa continuó expandiéndose en 2020 y conecta ahora a 21 países y 92 ciudades de Europa.

Desde que arrancó sus actividades en 2014, se ha producido un cambio en la tendencia en el tipo de productos que exporta la potencia asiática hacia Europa. Entre 2014 y 2016 los productos transportados eran principalmente de bajo valor (70%), así como de alimentación y bebidas por parte de España. Desde 2017 han aumentado los productos automovilísticos, como motocicletas, así como sus piezas, entre otros tipos de productos relacionado con esta industria. También ha crecido el volumen de los productos textiles de marcas reconocidas, así como de alimentación. A través de esta red ha crecido exponencialmente el tráfico de productos sanitarios entre China y España. Se han transportado casi 8 millones de artículos de suministros médicos. Ha sido un canal sanitario esencial para la Ruta de la Seda de la Salud y para la cooperación en la lucha contra el Covid-19 .[8].

El futuro

José Luis Centella, presidente del PCE, ve este momento como el apropiado para que España plantee un tipo específico de participación en la "Iniciativa" en el marco del proyecto de recuperación y reconstrucción pospandémica que necesitará la economía española. Centella plantea que España puede ser uno de los puentes para que la Ruta y la Franja pase de Europa a América Latina, en lo que sería la vía Atlántica de esta Nueva Ruta, aprovechando que, perteneciendo a la UE, al mismo tiempo España comparte lengua, historia y cultura con dicha región que ya cuenta con importantes actuaciones chinas. Estamos, por tanto, en magníficas condiciones para participar en este proyecto de cooperación comercial, social y cultural, que también podría ser una de las conexiones con África. En lo concreto Centella expone que se trataría de conectar el Puerto del Pireo y las rutas terrestres que recorren Europa con los puertos de Barcelona, Valencia, Algeciras, o incluso de Portugal para conectarla con América del Sur, donde también confluye la vía
del Pacifico. De esta manera se cierra el círculo y la Franja y Ruta rodearía todo el planeta, como un cinturón de prosperidad y desarrollo social y cultural.

La iniciativa de La Franja y la Ruta en el contexto de un mundo en transición

El proyecto en marcha "Iniciativa de la Franja y la Ruta" juega un papel central a la hora de estudiar la posibilidad de construir un nuevo marco geopolítico que abra la puerta a una nueva etapa de relaciones internacionales que desarrolle todo tipo de proyectos de cooperación social, económica y cultural, todo ello sobre la base de una red de infraestructuras repartidas por los cinco continentes. Una mirada a los principios y objetivos básicos de la Franja y la Ruta y a su actual desarrollo nos lleva a vincular esta iniciativa con la necesidad de avanzar hacia la construcción de una Comunidad de Destino Compartido para toda la Humanidad que supere el actual orden internacional surgido tras la II Guerra Mundial, primero en un esquema bipolar (URSS-EEUU) y tras la caída de la Unión Soviética de carácter unipolar, hegemonizado por el eje Atlántico Norte (EEUU-UE).

El desarrollo exitoso de la Nueva Ruta de la Seda ayudaría a dar pasos para crear una nueva gobernanza mundial basada en la multilateralidad y la horizontalidad en las relaciones entre Estados, planteando los cambios que necesitan las instituciones internacionales, de manera especial en la ONU y sus agencias, como la OMS o la FAO .[9].

Conclusión

España es ya un país OBOR y el primero de los proyectos en alcanzar nuestro país ha sido la línea férrea Yixinou que enlaza Madrid con la ciudad de Yiwu, en la provincia de Zhejiang. También pueden concretarse proyectos de inversión china en puertos españoles y Telefónica participa en el cable submarino Camerún-Brasil, que se considera dentro de OBOR pese a su ubicación geográfica. Un argumento que sostenemos es que, si OBOR consiste en conectividad, España no se debe conformar con ser un extremo del corredor euroasiático sino que debe proponerse como hub para enlazar ese corredor con el norte de África y América Latina. Todo lo que suponga mejoras en las conexiones y la facilitación del comercio entre Europa y Asia beneficia a nuestras empresas exportadoras.[10].

Edición 15 mayo 2021 en el diario "Guangming Daily" en su columna sobre la celebración del centenario del PCCh, pág. 12 .[11]

Fundado en 1949, pertenece al Comité Central del PCCh, uno de los dos diarios más importantes de China, tirada de 490.000 ejemplares. Ese art. saldrá junto con otros dos de J.L.Centella y Lucas Gutiérrez en representación del PCE en un libro en chino en junio sobre impresiones de PCs extranjeros con motivo del centenario del PCCh a través del Instituto de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales (ILAS-CASS) y en nov. en edición inglesa

NOTAS:

1. Oficina del Grupo Dirigente de Fomento de la Construcción de la Franja y la Ruta: "Construcción conjunta de «la Franja y la Ruta». Concepto, práctica y contribución de China", Ediciones en Lenguas Extranjeras, Beijing, 2017 https://bit.ly/3pHYmnb

2. López Páez Juan: «Europa y la Belt and Road Initiative» 2021 https://docs.google.com

3. Schutz Sebastián: "La Ruta de la Seda en 2020. La gran herramienta geopolítica de la pospandemia para el sur global" http://bit.ly/3cG3nJD

4. http://sedici.unlp.edu.ar

5. Volker Stanzel: «Der Mega-Marshall Plan. Wie Chinas Mammut-Projekt Neue Seidenstraße ein Erfolg werden könnte – und wie nicht» en Internationale Politikund Gesellschaft, 17/5/2017; «The New Silk Road, a Chinese-Style ‘New Deal’» en Global Europe Anticipation Bulletin, 31/7/2015

6. https://www.mundoobrero.es/pl.php?id=9423

7. https://bit.ly/3pIyAiS

8. https://elmercantil.com

9. Centella Gómez José Luis: «La iniciativa de La Franja y la Ruta en el contexto de un mundo en transición» Presidencia PCE.

10. López Páez Juan: «España y la Belt and Road Initiative» 2021 https://docs.google.com

11. https://mp.weixin.qq.com

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