La Retranca

Manuel Fraga y la ultraderecha en Vallecas Vox repite la provocación que ya hizo el ex ministro franquista con un mitin en Vallecas en 1977. Entonces tuvo que salir protegido

Dolores de Redondo 21/06/2021

Como es sabido, el pasado abril la sucursal fascista del PP inició su precampaña de las elecciones autonómicas madrileñas celebrando un acto en la plaza Roja de Vallecas que finalizó con incidentes. Una decisión provocativa pero no novedosa porque, cuarenta y cuatro años atrás, su matriz política había utilizado la misma táctica. El 4 de mayo de 1977, Alianza Popular eligió Vallecas para comenzar en Madrid la precampaña electoral de las primeras elecciones generales. Ese día, el fundador del partido Manuel Fraga celebró su mitin en una discoteca de la localidad. Efectivos de la Guardia Civil vigilaban fuertemente las calles adyacentes y los asistentes fueron estrictamente controlados a la entrada por los propios servicios de seguridad de AP. En éxtasis por las banderas rojigualdas, el exministro franquista aseguró: “Nosotros siempre hemos plantado cara al comunismo, por eso seremos siempre inaceptables”. A la salida del acto tuvo que ser protegido, antes de poner pies en polvorosa porque cientos de vallecanas y vallecanos habían saltado a las calles para despedirle con gritos de "¡Fuera, fuera!".

Dos días después de su teatrillo vallecano, Fraga llegó a Galicia disfrazado de profeta de la democracia. En Lugo, su provincia natal, “el capón de Vilalba” reunió a tres mil personas para su primer mitin. Entre el público se encontraba un buen grupo de jóvenes pertenecientes a organizaciones de izquierda que increparon desde las gradas a los oradores con gritos de "Montejurra, Montejurra”, "Vitoria, Vitoria", "Fraga, Fraga, Galicia no te traga" o el gran clásico de la Transacción democrática: "Vosotros, fascistas, sois los terroristas". En plena tensión y tras la fallida intervención de sus teloneros, le tocó el turno al exministro franquista que, abrasado por la ira y tras varios avisos, gritó: "¡A por ellos!". Un periodista de la revista Cuadernos para el Diálogo, Federico Abascal (pura coincidencia), tuvo tiempo de abordarle para estrecharle la mano diciéndole “¡dos cojones!”, mientras el político se quitaba la chaqueta y su servicio de orden repartía hostias a diestro y siniestro. Los medios de la derechona vendieron una imagen heroica del macarra gallego ejemplificada en el titular del diario ultra El Alcázar: “Fraga, un auténtico león”.

Al día siguiente, el sarao se repitió en A Coruña con escenas de inusitada violencia para un acto electoral. Y en Ferrol los antidisturbios cargaron contra manifestantes que increparon al líder derechista a la salida del mitin. En tierras gallegas Fraga se hizo oír a golpes de cadenas, porras y puños americanos de su servicio de orden, compuesto por elementos locales y los miembros de su escolta personal llegados de Madrid. Entre estos últimos figuraba, como se supo más tarde, el asesino argentino Eduardo Almirón, jefe operativo de la Triple A en su país, presente en Montejurra y perteneciente a la plantilla de Aseprosa, una empresa tapadera del CESID con destacado protagonismo en el fallido golpe de estado del 23-F.

La campaña de AP en 1977 se centró en atacar al PCE y realizar alabanzas del régimen franquista. Aunque fue mudando tácticamente su verborrea fascista para moverse más cómodo en el artificial barro electoral, Fraga nunca abandonó su carácter obsesivamente anticomunista. Siendo ministro había calificado a Marcos Ana de "poeta asesino" y a Julián Grimau de "caballerete torturador" para justificar su fusilamiento. Siempre aseguró que el PP había sabido conciliar en su seno desde el centro-derecha hasta la extrema derecha, neutralizando a esta última. Pero después de muerto, sus herederos más fachas y barriobajeros, también atlantistas, monárquicos y ultraliberales como su padre putativo, decidieron que podían ir por libre para ser muleta de su partido nodriza, el de aquellos que ganaron las elecciones madrileñas.

— Y digo yo... ¿aquí no haría falta una Revolución?

— Y luego, ¿por qué me lo preguntas?

Publicado en el Nº 345 de la edición impresa de Mundo Obrero junio 2021

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