Seguimos

No es pesadilla pasajera La ultra derecha trabaja con fuerza en las batalla de las ideas reescribiendo la historia en nombre del fascismo. La derecha española debería de aprender de la francesa a la hora de reconocer a quienes lucharon por la libertad y la democracia

Asociación Foro por la Memoria Democrática 01/06/2021

La ultra derecha española ha editado una publicación, con fondos públicos europeos, de carácter gratuito y acceso libre desde la red, de acuerdo con su batalla por la legitimación del acervo cultural franquista, su mantenimiento hasta el infinito y la defensa a ultranza de sus postulados. El panfleto reúne una serie de firmas con el propósito de denunciar la criminalización de quienes había dirigido España, desde la guerra [entiéndase gobierno de Burgos de la historiografía franquista] hasta la Transición, y la hostilidad con se trata a lo que fuera base del régimen dictatorial durante su existencia [nacionalismo español, familia y ultracatolicismo], acusando de ello a su brazo ejecutor, que no es otro que el desarrollo de la memoria colectiva en sus semblantes sociales, culturales, políticos e históricos de la convivencia democrática. Lo titulan Memoria histórica, una amenaza para Europa, y solamente ese nombre lo designa ya como un desafío al entendimiento de la Historia compartida, al reconocimiento de la verdad y a la razón fundacional de la propia Unión; es decir, y generalizando mucho en el contexto en que nos movemos, al intento común de eliminación de los conflictos entre países vecinos que generaron la II Guerra Mundial. Y esto es muy serio, pues no aparece como un episodio pasajero; solamente asomémonos a Europa para comprender su esencia, su empuje y su fondo.

En ese empeño negacionista se basa la crispación que Vox alienta cada vez con mayor beligerancia y sin atisbo de pudor, envenenando un ambiente ya por si enrarecido por las prácticas, o no prácticas, del discurso de los políticos populares hasta ahora mismo y en aparecer, ante los ojos de los ciudadanos, como las víctimas de la falsedad histórica que se fomenta desde una memoria histórica maniquea y revanchista. Es un combate en el que tenemos y debemos responder con firmeza, sin dar un paso atrás ni quedarnos en grandilocuentes expresiones simbólicas que en nada ayudarían; es una guerra de argumentos, de hechos y de verdades en la que cada batalla ganada refuerza la necesidad de la salvaguarda de la memoria democrática hacia la victoria definitiva. Y esto requiere necesariamente la participación mayoritaria de la ciudadanía.

Y así, mientras el partido ultra solicita el desmontaje de los diversos memoriales a los brigadistas internacionales que están situados en el cementerio de Fuencarral (Madrid) desde hace cuatro décadas, en su afán de borrar cualquier indicio público relacionado con el Estado republicano, en Francia, en el mismísimo París, la CGT anuncia que su sede nacional contará con un centro dedicado a la memoria republicana española y a la de la lucha antifascista, un lugar muy cercano al cementerio del Père Lachaise en el que reposan los restos de Gerda Taro, Francisco Boix y en el que también estuvieron los de Francisco Largo Caballero desde 1946 hasta su repatriación a Madrid en 1978, entre otros antifascistas españoles.

En Montauban, al sur de Francia, el pasado 15 de marzo, Pedro Sánchez y el presidente Emmanuel Macron rindieron homenaje a los republicanos españoles, mujeres y hombres que formaron parte de la resistencia durante la ocupación nazi del país vecino durante la II Guerra Mundial y colaboraron con la liberación del país en 1944: Nunca podremos olvidar a los republicanos españoles que se juntaron con la resistencia francesa y nos han permitido seguir siendo libres… aseveró Macron durante la ceremonia oficial, celebrada junto a la tumba de Manuel Azaña, en su discurso de contenido antifascista.

La forma en cómo la derecha francesa aprecia, analiza, interpreta y explica la historia reciente está en las antípodas del comportamiento, de la confrontación y del reduccionismo de sus homónimos españoles. Ni, evidentemente, comparten definición ni entendimiento del térmio democracia.

Y finalizamos ya. A última hora Vox decidió prescindir de su pretensión de eliminar las placas del cementerio en espera de mejores tiempos para plantearlo de nuevo, pues no resulta creíble que lo hiciera por convencimiento y empatía con las opiniones contrarias a las suyas.

Publicado en el Nº 343 de la edición impresa de Mundo Obrero abril 2021

En esta sección

Voxeza, voxpulismo e hivoxcresiaEl centenario del PCE y la amenaza del anticomunismoMonarquía o RepúblicaEl comunismo según MargalloEl ascensor

Del autor/a

El deseado relato comúnAsí no avanzamosCon la justicia nos topamos otra vez, amigo SanchoNo es pesadilla pasajeraTras la retirada