El viaje de la poesía de Javier Egea al inglés La traducción como crítica de la ideología

Ben Meyerson. Granada. Escritor y licenciado en literatura inglesa 03/07/2021

Tomé la decisión de traducir la obra poética de Javier Egea al inglés poco después de las elecciones de Donald Trump en Estados Unidos en 2016. Egea, poeta granadino conocido por su participación en un movimiento literario de los años 80 denominado la otra sentimentalidad, ha producido una poética muy bien diseñada para socavar las ideologías fascista y ultranacionalista. Todavía estoy seguro de que la lucha contra las reverberaciones de tales ideologías sigue siendo urgente después de la derrota de Trump en 2020: la llegada de un nuevo sentido de normalidad institucional enmascarará el peligro de su propagación en el discurso neoliberal y por eso creo que la manera en la que Egea representa e interrumpe la omnipresencia de la subjetividad burguesa puede fortalecer los recursos críticos de la poesía inglesa para desarrollar su propia resistencia discursiva.

El movimiento de la otra sentimentalidad se basa en una desconfianza por la sinceridad del ‘yo’ lírico, un entendimiento de que los sentimientos honestos del ‘yo’ del poema, aunque no quieran mentir, no pueden decir la verdad sobre las condiciones materiales de su entorno cuando su punto de vista ya está distorsionado por la ideología de la subjetividad burguesa. Para solucionar el problema, Egea muestra la contingencia de la sinceridad del ‘yo’ lírico, relativizando su expresión con las realidades de la historia material de la que surge. Así, hace una crítica simultánea del ‘yo,’ de la subjetividad burguesa, de las condiciones materiales de la sociedad y de la relación entre las tres.

Con esta crítica compleja y comprimida viene una dificultad clave en el proceso de la traducción más allá de las complicaciones normales de la traducción poética: los sonidos y ritmos, las diferencias entre las estructuras gramaticales o las palabras intraducibles. Ya que Egea tiene que mantener una representación de la sinceridad lírica mientras que la socava, hay momentos en que dos cosas casi contradictorias ocurren al mismo tiempo a través de palabras que cultivan un doble significado o imágenes que utilizan su gramática para relativizarse. Muchas veces no es posible hacer una traducción literal de tales momentos al inglés (una lengua muy diferente) y por eso tengo que buscar otras soluciones para representar el contenido del poema en una manera precisa.

Vemos ejemplos de tal dificultad a lo largo de un poema como , del libro Paseo de los tristes. En la primera estrofa de esa obra, vemos el uso de la palabra “sentimiento” para significar el sentimiento individual y a la misma vez para indicar una sentimentalidad lírica que cumple con las expectativas de la sinceridad romántica. En inglés hay una diferencia sutil entre “feeling”, que significa el sentimiento individual, y “sentiment”, que tiene más que ver con el sentimiento abstracto o general y con la idea de “sentimentalism” o “sentimentality.” Para comunicar la realidad individual del sentimiento del ‘yo’ lírico y al mismo tiempo enfatizar su estatus como algo condicionado por la ideología, traduje “sentimiento” como “proper feeling”. Esta complicación sutil regresa más adelante en el poema, cuando Egea habla de “la urgencia / cuando toda la historia apenas si consiste / en decirnos que sí, que nos amamos”. Aquí, por un lado, hay una expresión de devoción romántica pero por otro hay el sentido de que la sinceridad de esa afirmación del amor causa una visión estrecha de la historia de tal manera que el ámbito del conocimiento histórico está limitado al sentimiento acrítico de la subjetividad trascendental, la que ha dominado el pensamiento desde las revoluciones burguesas del siglo XVIII. Una traducción exacta sería imposible porque el uso de “decirnos” en español indica un acto ya acabado y también una práctica procesual que continuará hacia el futuro. En inglés, el uso de la palabra equivalente – “telling”, que es un gerundio – indicaría solamente la mitad progresiva del significado original, preservaría solamente el sentido lírico sin la crítica de la ideología de sinceridad que lo acompaña en español. En mi traducción enfaticé el fracaso del sentimiento del ‘yo’ sincero de encontrar una vista más amplia de la historia: “Urgency / of a history whose content fails to reach / beyond the two of us as we trade assurances / that yes, we do love one another”. Durante el proceso de traducción de este poema, tuve que encontrar nuevas maneras de mantener y socavar el ‘yo’ lírico simultáneamente. Y así, de alguna manera, estaba encarnando y practicando la filosofía de la otra sentimentalidad de nuevo, recreando la crítica de la sinceridad casi 40 años después.

LEER EL CAPITAL

Además, la dificultad del doble significado sigue en contextos más allá del asunto del lirismo: Egea utiliza el mismo método para demostrar su interpretación de la filosofía materialista. Podemos encontrar un ejemplo de esto en el poema Leer El Capital (Troppo Mare), una obra que toma su título del estudio bien conocido de Das Kapital hecho por Louis Althusser y Étienne Balibar. Al principio del poema (después de una referencia al hipócrita lector de Baudelaire en Les fleurs du mal), propone que, como lectores, contemos los años del ‘yo’ lírico junto con los nuestros. Estos años aparecen como una acumulación de ceniza en nuestras manos (“como una herencia gris”) y en la producción del sentimiento (en la forma de sangre generada por nuestros corazones) y del significado comprometido y cosificado (en la forma del “hedor extraño de las palabras muertas”). Ya en la primera estrofa del poema surge una tensión muy sugerente que tiene mucho que ver con la crítica althusseriana del conocimiento. “Contar” puede significar una manera de comunicar una historia pero al mismo tiempo puede ser un acto de enumeración. La enumeración requiere un entendimiento del conocimiento como una solución definida según un discurso ideológico que otorga un significado. Althusser y Balibar quieren que sigamos el proceso por el cual llegamos al significado ideológico del conocimiento y por eso, como sugiere Egea, tenemos que contar la historia del conocimiento mientras contamos (es decir, enumeramos) para llegar a una solución. No podemos sostener una separación entre la acumulación material de la ceniza y la producción ideológica del sentimiento y del significado y no podemos generar un proyecto revolucionario si no seguimos con una conciencia de tal imbricación o producción mutua de la base material y la superestructura ideológica. Traducir la palabra “contar” al inglés es entonces una proposición complicada porque no hay ninguna palabra con el mismo doble significado.

Elegí dos verbos en inglés que tienen más que ver con la enumeración pero que tienen una aplicación más relativista que la de la aritmética pura: “to tally” y “to take stock”. Al mismo tiempo, traduje la imagen de los corazones tiritando con sangre de tal manera que estuviera más narrativizada (“Take stock of our hearts, yours and mine, shivering up astonished blood”).

Más adelante, en el mismo poema, llegamos a una línea que reproduce el tema del conocimiento en su doble capacidad como crítica histórica y práctica científica: “Hoy es preciso un alto en la derrota”. En español la palabra “alto” puede significar “altura”, puede indicar “el punto más alto” y también puede comunicar “una pausa”. Así, vemos que hoy está involucrado ineludiblemente con la derrota pero al mismo tiempo es un punto por encima de la historia desde donde podemos encontrar una perspectiva más amplia que interrumpe los procesos destructivos de la ideología. Esta vez, aunque intenté una preservación de la forma y de la gramática de la línea, al final traduje las ideas del contenido sobre todo y le di un papel más activo al “hoy”: “Today interrupts the defeat from its own precise height”. Así, la traducción, a su manera, reproduce el mismo abordaje althusseriano que el texto original de Egea, comunicando el imperativo de que tenemos que estar dentro de los procesos materiales e ideológicos – estar hoy, participando – y al mismo tiempo interpretar estos mismos procesos y las relaciones entre ellos desde una distancia para desenredar la realidad material de las superestructuras ideológicas. Con estas dos ubicaciones epistémicas, podemos interrumpir las trayectorias fracasadas de la historia y, con tal pausa, inspirar un cambio de dirección.

La adaptación poética de la crítica de la ideología que hace Egea en la tradición de Althusser facilita lo que el mismo autor llamaría una lectura sintomática de la subjetividad lírica, la que termina en el rechazo de todo conocimiento lírico presupuesto más allá del hecho de la propia existencia y la inevitabilidad del amanecer. Aprendí que el acto de traducir esta crítica de la ideología incluye su propia crítica que toma la metodología que usa Egea y rehace sus resultados en inglés: una repetición recontextualizada en un nuevo entorno lingüístico más que una reproducción. En este sentido, espero que la traducción de su obra pueda renovar su poética revolucionaria como una práctica viva.

Publicado en el Nº 345 de la edición impresa de Mundo Obrero junio 2021

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