Crítica cinematográficaMiss Marx

Edurne Visaira Vicandi . (*) 04/08/2021

Tras la decepcionante película biográfica El Joven Karl Marx presentada en el Festival de Berlín en 2017 y dirigida por Raoul Peck, que se centraba más en su vida personal que en su pensamiento, se ha estrenado ahora Miss Marx, sobre la vida de su hija menor, que fue presentada en 2020 en el Festival de Venecia.

Se trata de una producción ítalo-belga dirigida y escrita por Susanna Nicchiarelli, que parece estar cómoda realizando películas sobre mujeres fuertes y transgresoras de diferentes modos. De esta directora pudimos ver en 2017 Nico, 1988, otro biopic sobre la vida de la cantante de Velvet Underground Christa Päffgen, que cosechó bastante éxito de la crítica y cuatro premios David di Donatello, incluyendo el de mejor guion.

La acción de Miss Marx comienza con el panegírico de Eleanor Marx en el funeral de su padre, centrado básicamente en la gran historia de amor que vivió junto a su madre, Jenny, fallecida dos años antes. Este comienzo tardío de la película en la vida de Eleanor, en los últimos años de su existencia, obvia experiencias como haberse convertido en la mayor confidente de Karl Marx -y su secretaria personal a los 16 años- o haber compartido su vida con Prosper-Olivier Lissagaray, periodista expulsado de Francia por haber participado en la Comuna de París, con quien escribió Historia de la Comuna de 1871 y más tarde tradujo al inglés.

Es tras la muerte de su padre cuando Tussy -así la llamaban sus seres más próximos- va a Estados Unidos, en un viaje organizado por el Partido Socialista, a analizar y escribir sobre las condiciones de la clase obrera en ese continente y donde decide dedicarse a sus escritos y a su activismo de manera constante.

Para la directora, Eleanor Marx fue un personaje revolucionario y transgresor en todos los sentidos. Para expresarlo, la banda sonora mezcla tanto música clásica como punk de la mano de los Downtown Boys y combina imágenes documentales de la Comuna de París de 1871 con las de las huelgas mineras de Gran Bretaña un siglo después. E incluso nos ofrece una escena bastante prescindible pero efectiva de la protagonista bailando música punk. A pesar de estos elementos novedosos para el género, mantiene en general un estilo convencional dentro de los cánones del cine autobiográfico, no llegando a hacer una propuesta tan rompedora como se podía esperar en un inicio.

La película intenta mantener un equilibrio entre las vivencias personales de Eleanor, marcadas por un enamoramiento tóxico y la dependencia de su pareja -que acabarían con su suicidio a los 43 años-, y su pensamiento, en gran medida antagónico con su vida personal. Así, como recurso para dividir la acción y pasar a la parte más didáctica, la protagonista rompe en determinadas ocasiones la cuarta pared y se dirige al público con fragmentos literales de sus discursos y escritos. Se centra al hacerlo sobre todo en la perspectiva de género que introdujo en el socialismo, como la doble explotación de la mujer obrera por parte de la burguesía y a la vez del hombre de su misma clase.

Tussy es una mujer que, con toda su fortaleza y energía, vive una existencia dependiente en su propio matrimonio. Es esta dualidad, resultado de ser una mujer tan influyente y con un pensamiento revolucionario, avanzado y brillante, y la vez tan frágilmente humana, la que hace que se cree una empatía en todo momento con el personaje en pantalla.

La interpretación de la actriz Romola Garai es una de las mejores bazas de Miss Marx que transmite emoción en cada escena. Cabe destacar a John Gordon Sinclair, caracterizado como Engels, que aparece durante toda la película como un personaje clave en la vida de la familia Marx.

Además de la cuidada dirección artística, una fotografía técnicamente muy conseguida, buenas interpretaciones y buen ritmo del guion, entre otras bondades técnicas, algo más que valorable de esta película es que muestre el pensamiento de Eleanor con voz propia, su entrega y activismo, sus recorridos de fábrica en fábrica para mejorar las condiciones de los obreros, sus discursos sobre la necesidad de la abolición de la prostitución - con un discurso que no resulta anacrónico - para llegar a una sociedad realmente justa, sus encontronazos personales con los patrones para intentar que no tuvieran mano de obra infantil en sus talleres y su lucha por el sufragio femenino.

Un acercamiento que no logran otros biopics que se quedan en detalles superficiales o vitales sin profundizar en la obra o pensamiento del personaje histórico.


Enlaces:
Tráiler oficial: MISS MARX - Official Trailer - YouTube
Página oficial: Celluloid Dreams | Miss Marx (celluloid-dreams.com)

(*) Edurne Visaira Vicandi es crítica cinematográfica.

En esta sección

Buena Fe trae su música cubana a Madrid el 23 de eneroInscripciones abiertas - curso online y presencial: 'Marxismos del sur'Presentación del libro 'Comunistas contra Franco''La estética de la resistencia', de Peter Weiss'El desaparecedor' y 'El enigma del Moldava', dos novelas para divertirse y reflexionar

Del autor/a

Eles non se arrepinten, amparados pola mordazaMadres paralelasLos nazis en la Costa del Sol protegidos por la dictadura franquista'El buen patrón': la película que nos representará en los Oscar con uno de los mejores guiones del añoFestival internacional de Sitges