Sí, gol o incluso -como titula un periódico con grandes letras- BOMBAZO MUNDIAL: MESSI ABANDONA EL BARCELONA.

Increíble pero cierto. Hasta ahí puede llegar la sucia política de Sánchez. No se ha contentado con meter, como ha dicho otro diario, UN GOL POR LA ESCUADRA a los independentistas, al firmar con ellos un acuerdo para terminar el aeropuerto internacional de Barcelona en 2030, con lo que, según los expertos, retrasará hasta esa fecha cualquier posible referéndum separatista.

Ahora, como otro presidente acabó la guerra mundial con la bomba atómica contra Hiroshima, Sánchez remata la faena maniobrando para hundir el buque insignia del independentismo, el Barcelona CF. Ya ha conseguido algo impensable: que se vaya su capitán indiscutible, a pesar de ser argentino -vaya usted a buscar lógica en las pasiones políticas o deportivas si se pueden distinguir-, el fabuloso Leo Messi.

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