Ayuso, al banquillo

Martín Sagrera Capdevilla 25/08/2021

Por vacunarse abusando de su posición han tenido que dimitir altos cargos sin que les valiera el haber actuado por instinto de conservación que, precisamente actuando así, les negaron a otros.

¿Qué merecerá quien priorizó ilegalmente la vacunación de 1.500 personas que casi todas le ayudaban votándola ellas y sus próximos?

Eso es lo que acabamos de saber que hizo con 1.500 monjas la presidenta Ayuso que, si hay justicia, debe ser llevada ya ante el juez, cuando está candente el problema, antes de que pueda repetir el irreparable daño que ha causado o haya quienes la imiten, animados por su actual impunidad.

En esta sección

Superando obstáculos en busca de un futuro mejorIU consigue que el Parlamento Europeo envíe una misión de investigación al Mar MenorMipymes: la mano de obra (III)CegueraSánchez y la inviolabilidad Real

Del autor/a

Sánchez y la inviolabilidad RealONGs insolidariasLos genocidios de verdadBergoglio se hace el tontoLa fe, del cruel terremoto al coronavirus