Sánchez y la inviolabilidad Real

Martín Sagrera Capdevilla 21/10/2021

Sánchez amaga pero recula. Propone la posibilidad de eliminar la inviolabilidad real, que “es de otra época”, pero de inmediato añade que no puede cambiar la Constitución sin el apoyo del PP. Se escuda en eso para no hacer nada.

Falso. No se trata de cambiar la Constitución, ni menos aún de abolir la monarquía, sino simplemente de rechazar la interpretación reinante, no digo ya servil sino absurda, de negar toda libertad, y por tanto humanidad, al rey, divinizándolo, haciéndole impecable. Ya para entrar en la UE, que esa concepción insensata (excepto para quienes la utilizaban en su provecho) hacía imposible, se argumentó que el rey era irresponsable sólo al firmar lo que decidía el Parlamento, como si esa firma no le implicara y por tanto le hiciera también responsable subsidiario pero necesario. Recuérdese la abdicación durante horas del rey Balduino en Bélgica para no firmar la ley del aborto.

Con más razón, si cabe, que no, el rey es responsable de sus actividades privadas (y secretas, algunas obviamente muy ilegales) que se han multiplicado durante décadas gracias a la cobardía y falta de patriotismo de los dirigentes políticos y sociales que incluso han menospreciado y reprimido a quienes denunciaban esa descarada corrupción real que ha fomentado la inmoralidad en todos los estamentos de nuestra sociedad.

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