América Latina en soberanía

Chile y la esperanza

Marta Martín 27/12/2021

Octubre de 2019, tras el aumento de las tarifas en el transporte público, miles de estudiantes secundarios se organizan para realizar actos de evasión masiva en el Metro de Santiago. Estos actos de protesta dan lugar a grandes movilizaciones sociales al grito de ¡Chile despertó!, encabezadas por miles y miles de estudiantes en las principales ciudades del país. El hartazgo de soportar años y años de medidas neoliberales, amparadas bajo una Constitución heredada de la dictadura de Pinochet, hicieron que gran parte de los chilenos y chilenas entendieran que bastaba ya de políticas implementadas contra la clase trabajadora.

La respuesta del entonces presidente Sebastián Piñera fue enviar al ejército y a los carabineros a reprimir sin piedad las protestas pacíficas. Esto provocó detenciones ilegales, desapariciones de manifestantes y miles de heridos de gravedad, muchos de ellos con la pérdida de globos oculares.

Al frente de aquellas protestas pudimos ver a jóvenes cuadros de izquierda, como Camila Vallejo o Gabriel Boric, quienes eran ya una realidad política de que otro Chile era posible.

El estallido social hizo claudicar a Piñera que tuvo que aceptar el inicio de un proceso constituyente para deshacerse de una Constitución elaborada mientras la dictadura torturaba y asesinaba.

A partir de ese momento, y tras unas primarias entre Boric y el camarada del Partido Comunista de Chile y alcalde de Recoleta Daniel Jadue, en las que se alza con la victoria el primero, la coalición Apruebo Dignidad comienza su andadura para que la transformación de Chile se hiciese realidad.

Y así se plasmó el 19 de diciembre en una segunda vuelta de unas elecciones presidenciales que no era una cuestión de izquierda o derecha sino de democracia contra dictadura porque es imposible obviar lo que representaba el candidato de la derecha Kast: firme defensor de la dictadura de Pinochet y de llevar a cabo políticas de retrocesos sociales, sobre todo en materia de igualdad.

Afortunadamente Boric se impuso a la extrema derecha con un apoyo de un 55,9% frente al 44,1% de Kast. Por eso ahora es tiempo de esperanza en Chile, con un presidente electo como Boric, con una coalición en donde el Partido Comunista de Chile es su columna vertebral, y con camaradas como la alcaldesa de Santiago, Irací Hassler, y el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue.

Apruebo Dignidad, es la esperanza para que en Chile se vuelvan a abrir las grandes alamedas.

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