Embajadora de Bolivia en España y ex ministra de Transparencia Institucional y Lucha contra la CorrupciónNardi Suxo: 'Cuando el pueblo sabe lo que quiere y lucha por ello lo consigue' “Hasta que llegó Evo nos gobernaban desde los Estados Unidos. Allí se decía quién iba a gobernar y cómo iba a hacerlo”

Gema Delgado 05/01/2022

En la embajada de Bolivia en Madrid, el latir del tiempo se reconcilia con el de la vida. También el trato. La embajadora, Nardi Suxo me da la bienvenida, me atiende sin prisa, con ternura. No la conozco, pero me trata con el mismo cariño con que lo hacen mis buenas amigas. Y con un té de coca: “Si no lo conoces, pruébalo, te va a venir bien…ya verás. Y si te gusta vuelves otro día”. Es al escribir esta entrevista cuando encuentro, por fin, el nombre a esta forma de ser y estar: es “la diplomacia de los pueblos” de la que nos habla en estas páginas.

Nardi es abogada. Siempre ha trabajado en Derechos Humanos, atendiendo mujeres, y presos, sobre todo presas. También ha trabajado mucho con indígenas y con la Central Obrera Boliviana. Era adjunta primera de la Defensoría del Pueblo cuando conoció a Evo Morales, o mejor dicho, cuando Evo conoció a Nardi. Porque fue Evo, cuando el pueblo le convirtió en el primer presidente indígena del país, quien llamó a esta mujer para que formara parte de su gobierno. Hizo falta un “Te necesito” para que renunciara a su trabajo y asumiera, con Evo, una responsabilidad tan necesaria como dura y peligrosa: luchar contra la corrupción. Durante nueve años, Nardi Suxo fue la ministra de Transparencia Institucional y Lucha contra la Corrupción. Y lo dirigió, sin temblarle el pulso, a costa de sembrar y sumar odio a medida que iba abriendo procesos judiciales a políticos, jueces, fiscales, miembros del ejército y de la policía, anteriores gobernantes... Señaló lo que siempre había sido intocable, más aún, impune. Su marido, sus hijos y sus hermanos sufrieron las represalias. Fueron amenazados. Sus hijos tenían que llevar seguridad todo el tiempo. Un día dijo: hasta aquí hemos llegado. Y entonces Evo le pidió que se fuera de embajadora a Ginebra. Bolivia formaba parte del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y ese era precisamente el área en que Nardi Suxo había centrado su vida profesional. Pasó 3 años en Ginebra y consiguió que la Asamblea de la ONU aprobara una declaración a favor de los campesinos, y al recordarlo le sonríen los ojos. Su siguiente destino fue la Embajada de Viena. Sólo duró 4 meses. Cuando dieron el golpe de Estado y le cerraron las puertas de su país, acusándola de sedición y terrorismo, vino a España a pedir asilo. Lo hizo con una mano delante y otra detrás, y arrastrando la decepción de ver la inacción de este gobierno amigo ante el golpe de Estado de Añez. Si la vida da muchas vueltas, las vueltas en la vida de esta extraordinaria mujer han sido casi orbitales. Ahora, como embajadora, una de sus misiones es restaurar unas relaciones resentidas con un país, el nuestro, con el que siempre han tenido buenas relaciones.

Le gusta empezar las cosas por el principio. Saber de dónde venimos para entender dónde estamos y tener claro a dónde ir. Hace un repaso por la historia, que se hace paso a paso pero nunca es lineal. Da giros. A veces de 180 grados, como sucedió en Bolivia en enero de 2006: “Cambiamos la historia con la llegada del primer presidente indígena, Evo Morales”. Ahí comienza esta entrevista para comprender dónde estamos hoy.

GEMA DELGADO: ¿Qué cambió con la victoria de Evo hace 15 años?
NARDI SUXO:
Hasta que llegó Evo nos gobernaban desde los Estados Unidos. Allí se decía quién iba a gobernar y cómo iba a hacerlo. Los ministros se decidían en los Departamentos de Estado y los nombres de los altos mandos del Ejército y de la Policía se dictaban en la embajada de Estados Unidos.

Evo Morales ya era diputado y había ganado unas elecciones que no reconocieron. Se vuelve a presentar en 2005 y gana con más del 50%. Hasta entonces habíamos tenido una democracia pactada, pero Evo Morales llega con un mandato muy claro: una constituyente. Queríamos una constitución que reflejara la realidad boliviana desde la pluriculturalidad y la plurinacionalidad, que nos reconociera a todos: hombres, mujeres, indígenas, campesinos, originarios, absolutamente a todos. Evo Morales nos ha devuelto la dignidad y la esperanza.

Llegamos con diez puntos, que llamábamos mandamientos, que consistían básicamente en la recuperación de los recursos naturales; la Constituyente; la lucha contra la corrupción, que para nosotros era muy importante; la lucha contra el racismo y contra la discriminación; era fundamentalmente la redistribución de las riquezas del país para todos; la industrialización de nuestros recursos naturales... Evo entra con nuestro mandato y lo hace con mucha fuerza, pero con mucho miedo también porque a los grupos de la derecha, los neoliberales, no les gustó que un indígena llegara al gobierno y menos con ese respaldo. Al principio decían que ese indio no iba a durar ni seis meses, que no sabía nada y que le iban a sacar. Desde el primer día en que Evo Morales toma posesión, el 22 de enero de 2006, empezaron a preparar golpes de Estado contra él. En 2008 organizaron el golpe cívico-prefectural en el que toda la llamada “Media Luna” se une contra nosotros. No podíamos aterrizar en sus aeropuertos. Estábamos acorralados. Y le plantean el revocatorio, que yo llamo el reafirmatorio porque ganamos por más del 73%. A partir de ahí se inicia la reconstrucción política en la que todas las fuerzas productivas y todos los sectores de la sociedad nos vemos representados. El resultado es una Constitución incluyente, en la que se respetan todos los derechos humanos, en la que se dice todo lo que vamos a hacer con nuestros recursos naturales, y en la que se habla de la lucha contra la corrupción. Pero a la oligarquía no le gusta y la Constituyente sufre muchos ataques, hasta el punto de que hay que trasladarla de Sucre a la ciudad de Oruro para concluirla allí con protección policial.

“Bolivia es riquísima en recursos minerales como el litio. Sabemos que siempre nos estarán acechando los intereses de las trasnacionales”


Nos vuelven a poner trabas en la Asamblea Legislativa, donde no teníamos los dos tercios necesarios. Entonces el presidente Evo Morales, conjuntamente con las organizaciones sociales, se pone en huelga de hambre hasta que se aprobó la Constitución. Con ella llegó el reconocimiento de nuestras nacionalidades, de nuestros idiomas y de los derechos de todos los bolivianos y bolivianas.

Ya habíamos avanzado también en la recuperación de nuestros recursos naturales con la nacionalización de empresas tan importantes que tienen que ver con el gas. Hemos tenido la economía más fuerte en la región y una recuperación económica realmente de primera. Lo llamaron “el milagro económico boliviano”. Su ideólogo es el presidente Luis Arce, que en aquellos momentos era ministro de Economía. El PIB tenía un crecimiento anual del 5%. Para nosotros era muy importante la lucha implacable contra la pobreza y la pobreza extrema, y conseguimos que ésta bajara del 36% al 16%. Y en sólo dos años la UNESCO declaró a Bolivia país libre de analfabetismo.

También hubo muchos avances en temas sociales como la lucha por la madre Tierra. Se pasó de una “diplomacia señorial” a una “diplomacia de los pueblos”, y eso tiene que ver mucho también con nuestro vicepresidente David Choquehuanca. Son cambios trascendentales que nuestro pueblo ha ido realizando en esos 14 años.

Fueron hitos muy importantes que había que hacer. Si no hubiéramos tenido la fuerza del pueblo boliviano no se hubiera logrado. Por primera vez tenemos una ley para luchar contra la corrupción, la Ley 004, tan importante, que nos permite la recuperación de más de 120 millones de dólares para el Estado boliviano. Aunque también nos trae un sin número de problemas y enemigos: quienes habían cometido los delitos de corrupción eran personas que habían estado en anteriores gobiernos y no nos perdonaban que les hubiéramos quitado sus antiguos privilegios.

En 2019 empieza una nueva etapa. Hay elecciones. Las gana Evo Morales pero los grupos de la oligarquía boliviana, en complicidad con la alta jerarquía de la iglesia católica boliviana y también de miembros de la Unión Europea y gente de Brasil, Estados Unidos y todos aquellos que no desean que Bolivia pueda seguir avanzando, no lo aceptan y provocan el golpe de Estado del noviembre de 2019.

UN GOLPE TRASNACIONAL Y UN PUEBLO QUE RESPONDE

G.D.: ¿Cuando hablas de “gente”, quieres decir representantes del gobierno?
N.S.:
Sí. El embajador de Brasil participa en las reuniones donde deciden quién va a suceder al presidente Evo Morales. Acuerdan que sea Jeanine Añez la que se haga cargo del gobierno cuando no tenía ningún valor legal y mucho menos constitucional.

“Los grupos parapoliciales, actuaron en completa coordinación con la policía. Los altos mandos tienen que responder ante la justicia”


G.D.: El golpe no fue militar pero fue muy violento reprimiendo al pueblo que salió a defender la democracia.
N.S.:
Muchas personas fueron encarceladas, perseguidas, exiliadas, procesadas. Tenemos 37 víctimas masacradas en Sacaba, Senkata, Montero y Pedregal… gente del pueblo, campesinos. Algunos compañeros estuvieron en la embajada de México sin poder abandonarla porque durante esos once meses fue hostigada por grupos parapoliciales y paramilitares. Había mucha gente también en Argentina. Evo Morales, con nuestro vicepresidente García Linera y nuestra entonces ministra de Salud, Gabriela Montaño, tuvieron que salir en las peores condiciones, primero a México y luego a Argentina, porque corría peligro su vida y había que salvarla.

Algunos critican que Evo se fuera en lugar de haberse quedado a resistir. Era imposible; en ese momento no queríamos un mártir, queríamos recuperar nuestra democracia.

El pueblo boliviano, con toda su sabiduría, es el pueblo más combativo que existe. Es un pueblo que no se rinde. Sin armas, sin nada, sólo con su palabra, su fe, su voluntad y su amor a la patria ha recuperado la democracia. La hemos recuperado en las urnas que dieron a Arce más del 50% de los votos. Cuando el pueblo sabe lo que quiere y lucha por ello lo consigue. Pero el pueblo es tan sabio que aunque nos ha elegido no nos ha dado los dos tercios para que se aprenda a gobernar buscando el diálogo. Lamentablemente el diálogo de la derecha en Bolivia no existe. Es una oposición que maneja el odio, el racismo, sobre todo el rechazo hacia nosotros.

G.D.: En noviembre hubo un paro nacional con intención de deslegitimar al gobierno. Y en diciembre la Marcha por la Patria, en apoyo al gobierno, sumó más de un millón de personas. ¿En qué situación está el gobierno y el país?
N.S.:
Hay pequeños grupos que han perdido no sólo su poder político sino su poder económico, que es lo que más les duele, y siempre van a crear malestar contra un gobierno del pueblo. Y esa es la razón por la cual la Marcha por la Patria quiso demostrar que el pueblo boliviano sigue unido respecto de esos pequeños grupos.

En estos últimos días se ha descubierto un millonario acto de corrupción de las logias cruceñas, lo que demuestra que a ellos no les interesa para nada preservar las instituciones públicas sino enriquecerse de ellas y utilizar esos recursos para tratar de socavar la legitimidad de nuestro gobierno. Ellos mismos se denunciaron. También se ha sabido de una carta que un ex viceministro de los golpistas habría enviado tanto al gobierno británico como al americano pidiendo armas para la represión en Bolivia. Y cuántas más cosas no saldrán a flote. Así es como actúan y así es como van a actuar. Y eso lo sabemos.

JUSTICIA PARA ACABAR CON LA IMPUNIDAD

G.D.: Y ¿qué va a pasar con estos grupos de ultraderecha cruceños que actuaron brutalmente e impunemente con los golpistas?
N.S.:
Eso le corresponde a la Administración de Justicia. Tanto el Ministerio Público como los operadores de justicia tienen la obligación de dar una respuesta al gobierno y al pueblo boliviano que reclama justicia, reparación, pero sobre todo que haya una sanción para que esto no vuelva a ocurrir nunca más. Y lo ha dejado muy claro en la Marcha por la Patria. Todos exigimos que se haga justicia y que los jueces y los fiscales actúen escuchando al pueblo boliviano.

“Nos sorprende que ningún gobierno europeo se haya pronunciado contra el golpe de Estado, ni siquiera el de España”


No entendemos por qué durante los once meses del golpe de Estado sí actuaron con mucha fuerza, sí metieron en la cárcel, sí nos procesaron, sí nos siguieron, sí nos congelaron cuentas, sí nos atacaron de manera realmente muy dura y lo hicieron en poco tiempo. Ha habido casos de torturas, de mujeres que han perdido incluso a sus hijos debido a las torturas... Y sin embargo ahora muestran debilidad para actuar.

G.D.: ¿Cómo se va a actuar contra los excesos de la policía y el Ejército durante el golpe?
N.S.:
Los grupos parapoliciales, que son la Unión Juvenil Cruceñista y la Resistencia Juvenil Cochala, actuaron en completa coordinación con la policía. Y los altos mandos de la policía tienen que responder ante la justicia. De acuerdo a la Constitución, la policía tiene que defender la constitución política del Estado y no lo hicieron. Ellos dicen que se trata de persecución política y no, nadie les está persiguiendo por su manera de pensar. Lo que sí tiene que haber es una persecución penal porque se han cometido delitos, tanto en los altos mandos de la policía como en los altos mandos del Ejército. El comandante general del Ejército en ese momento, Kalimán, fue uno de los que le pidió la renuncia al presidente Evo Morales. Eso es una clara muestra de insubordinación al capitán de las Fuerzas Armadas que era el presidente Evo.

Por todo eso el pueblo boliviano pide que se haga justicia y que se sancione. No se puede volver a permitir esto. Y no nos vamos a sentar de brazos cruzados ante una interrupción del proceso constitucional que estamos viviendo en este momentos.

G.D.: ¿En qué situación están esos altos mandos ahora?
N.S.:
Muchos ya están procesados. Algunos están detenidos domiciliariamente. Todos ellos con defensas penales amplias, que no tuvimos nosotros. La propia Jeanine Añez, que se autoproclamó como presidenta, tiene como cinco o seis abogados, la hija viaja por todas partes para contar lo que quieren.... Nosotros, en cambio, no pudimos ni contar con abogados para asumir nuestra defensa.

EL LEGADO DEL GOLPE DE ESTADO DE 2019

G.D.: El informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) ha documentado todas estas violaciones y masacres y ha dejado una serie de recomendaciones. ¿Cuáles son esas recomendaciones y cómo se está trabajando con ellas?
N.S.:
Una de las primeras recomendaciones es que se desmonten los grupos parapoliciales y paramilitares, y hay algunos que ya están con procesos y con detención preventiva. Otra es llevar a la justicia a los responsables de todos estos hechos luctuosos que sufrimos en 2019. También la reparación a las víctimas. En este punto, el gobierno acaba de firmar un acuerdo con todas las asociaciones de víctimas para poder apoyarlas. Todos los casos ya han sido presentados ante el Ministerio Público y esperamos que éste y los jueces puedan actuar de manera pronta, oportuna y transparente.

G.D.: Los golpes blandos son más sibilinos y ahora derrocar gobiernos parece que no resulta muy caro para sus autores, que además apenas encuentran repulsa internacional. ¿Cómo ha actuado Europa y la comunidad internacional ante el golpe de Estado en Bolivia?
N.S.:
Creo que siempre actúan con un mismo libreto. No ha habido un pronunciamiento de rechazo al golpe de Estado por parte de ningún gobierno europeo. Nos sorprende mucho porque, por ejemplo, en el caso de España expulsaron a sus diplomáticos. Lo que sí tuvimos fue el apoyo de varios partidos de izquierda, sobre todo en Europa, que han tenido posiciones muy muy claras de rechazo al golpe, tanto en España, como en Italia, Reino Unido, Francia, Suiza... y eso lo agradecemos infinitamente.

“No entendemos por qué durante los once meses de Añez la Justicia actuó con tanta fuerza y ahora muestra tanta debilidad”


G.D.: ¿Cómo recibieron que la presidenta golpista Añez haya sido una de los tres finalistas en los premios Sajarov de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, a la misma altura que las mujeres afganas?
N.S.:
Nos pareció muy llamativo… por decirlo de alguna manera. No sé si ellos son conscientes de las masacres y persecuciones que hubo. Yo estoy encantadísima de pasarles el informe de la GIEI, que no es un informe del gobierno sino de expertos completamente independientes, es más, son de la OEA, que fue parte del golpe de Estado. En el informe podrán ver y verificar que durante los once mese del gobierno de facto de Jeanine Añez se cometieron las vulneraciones de Derechos Humanos más atroces que se pueden hacer. No sé si no leen, no saben o no conocen. Sería importante que conocieran un poco más la realidad latinoamericana.

RECURSOS NATURALES Y DESARROLLO ECONÓMICO

G.D.: Es inevitable hablar de geopolítica cuando se habla de recursos. Tenéis la mayor reserva de litio en el mundo y, en este momento de transición energética, es una materia imprescindible y muy codiciada para el desarrollo tecnológico. Luis Arce ya ha dicho que se industrializará y se fabricarán baterías de litio en el país.
N.S.:
Estamos trabajando ya en la industrialización tanto del gas como del litio. Para nosotros es muy importante. Pero no sólo el litio. Bolivia es un país riquísimo; tenemos los humedales más grandes del mundo y los recursos minerales más importantes. Y por esa razón es un país al que siempre van a estar acechando los intereses de las trasnacionales. Eso también lo conocemos. Nos pueden hacer retroceder, pero de rodillas nunca más. Ahí va a estar también el pueblo boliviano para defender sus recursos.

“Ahora tenemos que escuchar, escuchar y escuchar para tratar de resolver las necesidades de la gente”


G.D.: Un país se puede destruir muy rápidamente, se pueden vender sus recursos y sus servicios en pocos meses, pero cuesta mucho volver a reconstruirlo. ¿Cómo encontraron la economía tras los once meses del gobierno de facto de Añez?
N.S.:
Desbarataron por completo la economía de nuestro país. Hubo mucha corrupción. La legitimización de ganancias ilícitas fue pan de cada día, y hasta el ex ministro de Gobierno, que fue el más activo durante el golpe de Estado, va a ser juzgado en Estados Unidos por legitimación de ganancias ilícitas.

La corrupción nos dejó en muy mala situación. Incluso esta embajada estaba en ruinas, no hemos encontrado archivos, ni información. En 11 meses destruyeron todo lo que han podido: nuestras empresas públicas, nuestras instituciones públicas. Cuesta, pero lo estamos reconstruyendo poco a poco.

G.D.: Los datos económicos de este último año han sido buenos: crecimiento económico, reducción del paro, superávit, una redistribución de recursos.... ¿Cómo ha sido este primer año de gobierno de Arce?
N.S.:
Muy complicado. Muy duro. Además del golpe de Estado está la pandemia. Bolivia tiene una economía informal bastante importante. Nuestra gente vive del día al día y la pandemia, como nos han encapsulado y no había ninguna ayuda social, afectó de manera importante al pequeño empresario. Pero también se han tomado inmediatamente medidas para reactivar la economía, y sobre todo el tema de la redistribución.

Tenemos que recuperar toda la confianza de la cooperación internacional, que para nosotros es vital. Tenemos que recuperar todo el tiempo perdido en la industrialización de nuestros recursos naturales. También en la comercialización. Estamos saliendo adelante.

G.D.: Y todo en medio de la pandemia. Pero afortunadamente tenéis un alto porcentaje de población vacunada.
N.S.:
Más del 60% de la población, a pesar de que hay un grupo muy fuerte de negacionistas que, a través del evangelio, van sobre todo al área rural a evitar que se vacunen. Somos 11 millones de personas y hemos comprado más de 8 millones de vacunas. Hemos recibido donaciones, también de España, a través del Covax. Y acabamos de recibir una importante donación de China.

G.D.: Una de las autocríticas que se planteó el MAS fue haberse alejado del pueblo y se impuso el reto de repararlo y acelerar la democracia participativa, ¿cómo se trabaja en este tema?
N.S.:
Como ha dicho el presidente Luis Arce: trabajar escuchando al pueblo. Él tiene reuniones permanentes con nuestras organizaciones sociales, tiene un acercamiento a la gente de manera muy directa, todo el tiempo está visitando pueblos por lejos que estén, ciudades intermedias, las ciudades capitales, porque esa es la manera: escuchar, escuchar y escuchar para tratar de resolver las necesidades de la gente.

Ahora lo principal es atender la recuperación económica y salir de la crisis que han dejado los golpistas y la pandemia, pero hay que hacerlo atendiendo y escuchando a la gente, estando ahí con ella.

Cometimos un error y nunca va a volver a suceder. El presidente del Movimiento al Socialismo y presidente del partido del gobierno, que es Evo Morales, está en ello, haciendo todo el tiempo asambleas y reuniones a nivel nacional para poder trabajar con la gente, con la militancia, que eso es muy importante.

G.D.: Hablando de Evo. Ha estado en la cabecera de las marcha de estos diez días. ¿Cuál es papel de Evo Morales ahora?
N.S.:
Es el presidente del Movimiento al Socialismo y como tal está cumpliendo la tarea que tiene que cumplir, es decir, organizando el MAS a nivel nacional. Por otra parte, es un líder histórico que tiene su lugar dentro del MAS, pero quien gobierna es Luis Arce, acompañado de David Choquehuanca, y eso está muy claro para nosotros.

Publicado en el Nº 350 de la edición impresa de Mundo Obrero diciembre 2021

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