Contra el talón de hierro

Seremos como Dolores Cuando un comunista piense qué valores debe tener, basta con mirar a Dolores

Pascual Serrano 07/01/2022

Cuando Mario Amorós me dijo hará dos años que había acordado con la editorial Akal escribir una biografía sobre Dolores Ibarruri, supe que no sería una biografía sobre Dolores Ibarruri, sino que sería LA biografía de Dolores Ibarruri. Tras leer su trabajo “¡No pasarán! Biografía de Dolores Ibarruri, Pasionaria!”, unos concluirán, acertadamente, que se trata de la más rigurosa y exhaustiva biografía humana que se ha hecho de la que fuera secretaria general y presidenta del Partido Comunista de España. Otros, también acertadamente, que es un documento excepcional de la lucha antifascista del siglo XX. Para otros será el mayor trabajo de documentación y consulta en torno a la figura de La Pasionaria. En cambio, yo quisiera presentar ese trabajo sobre Dolores como el ejemplo de los valores que debemos asumir los comunistas y nuestro partido. Veámoslos:

Clarividencia. Fue la primera líder que advirtió de la amenaza golpista cuando se produjo el 18 de julio por José Sanjurjo y Emilio Mola. Mientras el gobierno republicano le restaba importancia, Dolores hacía un llamamiento a través de Unión Radio en nombre del PCE destacando “la gravedad del momento actual” y levantó su primer grito de “no pasarán”. Y apenas mes y medio después les decía a los franceses en un mitin en París “hoy somos nosotros; pero si se deja que el pueblo español sea aplastado, seréis vosotros, será toda Europa la que se verá obligada a hacer frente a la agresión y la guerra”.

Disciplina. El 21 de julio de 1936, en una segunda intervención en Unión Radio, les decía a los milicianos antifascistas: “Que vuestra disciplina y vuestra vigilancia sean tan grandes como vuestro heroísmo”. “¡Disciplina! ¡Seriedad! ¡Vigilancia para impedir la provocación!” Es importante que, en una guerra, la disciplina se eleve al nivel del heroísmo. Pero también lo es en la paz.

Unidad. Entre partidos: el 23 de agosto de 1936 en un mitin en Valencia, destacó que en todos los frentes de batalla luchaban juntos, “estrechamente unidos”, “comunistas, socialistas, anarquistas, republicanos y gente sin partido” y llamó a reforzar la disciplina y la unión de todas las fuerzas antifascistas. Y lo repitió el 3 de septiembre en París: “unidos en el mismo sentimiento y con la misma decisión de cerrar el paso al fascismo y defender la República y la democracia, comunistas, socialistas, republicanos, anarcosindicalistas y nacionalistas vascos, nos lanzamos a la lucha dispuestos a toda clase de sacrificios”. Y también entre regiones: el 19 de julio de 1936 en un mitin espontáneo en la puerta del Sol: “Pueblo de Cataluña, Vasconia, Galicia, españoles todos: a defender la República democrática”.

Estar junto al pueblo. Dolores fue el ejemplo claro de la puesta en práctica de esta propuesta que no siempre hacemos realidad. Dolores en las minas, en las trincheras, en las fábricas, en las cárceles...

Feminismo. Dolores siempre promovió el papel de la mujer en las más altas responsabilidades y funciones de la lucha y el trabajo político. Participó en la fundación del Comité Nacional de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo, creó el Batallón Femenino del 5 regimiento y fue la vicepresidenta de la Federación Democrática Internacional de Mujeres. Además de secretaria general y presidenta del Partido Comunista de España. Sus llamamientos a las mujeres eran constantes: “Mujeres, heroicas mujeres del pueblo, acordaos del heroísmo de las mujeres asturianas; luchad vosotras al lado de los hombres para defender el pan y la libertad de vuestros hijos amenazados” (19 de julio en la Puerta del Sol).

Internacionalismo. Así lo explicaba: “No es ya la lucha contra el fascismo en España. Es que somos la vanguardia mundial de la lucha antifascista. Tenemos el deber de dar un alto ejemplo a los trabajadores de Alemania, Italia, Portugal y demás países fascistas” (16 de agosto de 1936). Tan internacionalista como aceptar que su hijo Rubén diera su vida en el frente soviético contra el fascismo.

Lealtad a los caídos y camaradas. Cuando Indalecio Prieto sugirió un compromiso con los sublevados para poner fin a la guerra, respondió: “El espectro de nuestros heroicos milicianos, de los guardias de Asalto y civiles, de los marinos, que pagaron con la vida su fidelidad a la causa de la República, a la causa de las libertades populares, se alzarían en sus tumbas gritando su protesta”.

Dignidad. “De España haréis un pueblo en ruinas, pero no un pueblo de esclavos” 16 de agosto en la presentación del Batallón Pasionaria.

Compañerismo. Tras la muerte de su camarada Lina Odena en el frente de Granada, diría: “¡Qué difícil es resignarse a no volverla a ver, a no oír su voz, con fuerte acento catalán, que hablaba de trabajo, de organización, de victorias, de triunfos decisivos sobre el fascismo! ¡Lina querida! Mis ojos se empañan de lágrimas y no me avergüenzo de mi llanto, porque lloro por ti...”

Humildad. En diciembre de 1936 escribió lo siguiente a una actriz soviética que encarnaba a Dolores en una obra de teatro: “Me queréis todos con exceso; os agradezco profundamente vuestro cariño, que me obliga a realizar cada día un nuevo esfuerzo; quiero ser digna de vuestro amor fraternal, de vuestra estimación.”

Cuando un comunista piense qué valores debe tener, basta con mirar a Dolores, allí los encontrará: Disciplina, Unidad, Organización, Trabajo junto al pueblo, Dignidad, Compañerismo, Humildad, Feminismo. Entrega.

En Cuba la consigna de los pioneros, los niños y jóvenes cubanos, es “seremos como el Che”. Los comunistas españoles lo tenemos muy sencillo para adoptar la nuestra: “Seremos como Dolores”.

Publicado en el Nº 350 de la edición impresa de Mundo Obrero diciembre 2021

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