El despertar de América Latina 2021 supuso el triunfo de la izquierda en Chile, Bolivia, Honduras, Nicaragua y Venezuela. Este año le toca el turno a Colombia y a Brasil

Marta Martín. / Área Internacional PCE 07/03/2022

"Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad." Estas palabras de Simón Bolívar redactadas en su carta enviada al Coronel Patricio Campbell en Guayaquil el 5 de agosto de 1829, siguen estando hoy más vigentes que nunca.

Tras una época de hegemonía progresista en el continente, el continuo acoso de Estados Unidos a través de injerencias constantes en los procesos electorales, el lawfare contra líderes como Correa, Dilma o Lula y los golpes de Estado, como el ocurrido en Paraguay contra Lugo, en Honduras contra Zelaya y en Bolivia contra el presidente Morales bajo el patrocinio de la OEA actuando como Ministerio de las Colonias estadounidense, parecía retrotraer al continente a su época más oscura volviendo a ser el patio trasero de EEUU.

Afortunadamente la resistencia de Venezuela a pesar de las arremetidas de la administración estadounidense, con la inestimable colaboración de la Colombia de Duque; la recuperación de Argentina de las manos neoliberales de Macri por parte de la dupla de los Fernández;, el triunfo del MAS con el presidente Arce a la cabeza, dando la vuelta al golpe fascista de la autoproclamada Áñez en Bolivia; el triunfo del profesor Castillo en un Perú asolado por la dictadura fujimorista; volvían a traer la esperanza a una América Latina que volvía a ver caminar la espada de Bolívar.

La Revolución Bolivariana consolidó su poder en la jornada electoral de noviembre en las elecciones regionales donde recuperó muchos Estados que hasta ese momento estaban en manos de la derecha,. Además, el Polo Patriótico consiguió la hazaña en unas elecciones en la que la mayoría de la derecha presentó candidaturas fruto del diálogo propiciado, una vez más, por el Gobierno venezolano con la oposición. Diálogo que se vio frustrado por el secuestro ilegal del diplomático venezolano Alex Saab, por parte de Estados Unidos en Cabo Verde.

La nueva victoria electoral de la Revolución Bolivariana en Venezuela estuvo acompañada, como en otras ocasiones, por cientos de veedores internacionales y por primera vez con una misión oficial enviada por la Unión Europea.

Ese mismo fin de semana, en Chile se produjo el cambio tan ansiado al alcanzar la presidencia Gabriel Boric, el candidato de la coalición Apruebo Dignidad, frente al ultraderechista y defensor de la dictadura de Pinochet, José Antonio Kast.

Boric fue uno de los líderes estudiantiles que junto a Camila Vallejo, y otros jóvenes cuadros de izquierdas y comunistas, lideraron las protestas estudiantiles durante el estallido social contra las medidas neoliberales de ex presidente Piñera.

Como el propio presidente electo Boric afirmó: "Si Chile fue la cuna del neoliberalismo, también será su tumba". La esperanza de que las grandes alamedas se vuelvan a abrir en Chile hoy es una realidad que después de mucho tiempo los chilenos y chilenas pueden tocar con la mano.

Honduras el pasado 28 de noviembre puso fin a una hegemonía de doce años a manos del Partido Nacional desplazando así a un presidente aliado de la corrupción y del narcotráfico como ha sido Juan Orlando Hernández, convirtiéndose Xiomara Castro en la primera presidenta del país con una contundente victoria que ha contado con un gran apoyo de las mujeres, de los y las jóvenes del país y del movimiento LGTBI.

Tras el golpe de estado contra Manuel Zelaya, en el año 2009, Honduras ha vivido sin democracia y el saqueo y el fraude se instalaron en el país. Ahora con Xiomara Castro al frente es la oportunidad de que Honduras salga adelante de la crisis social y económica que se instaló en aquel fatídico 28 de junio de 2009 y como la propia presidenta dijo en la noche de su victoria electoral: "¡Fuera los escuadrones de la muerte, fuera la corrupción, fuera el narcotráfico y el crimen organizado (...)! ¡No más pobreza ni más miseria en Honduras!"

Nicaragua no se ha quedado atrás y el pasado 7 de noviembre el Frente Sandinista con el presidente Ortega a la cabeza revalidó una nueva victoria pese a los intentos injerencistas de EEUU, las sanciones ilegales y los intentos de instrumentalización de cara al exterior que el imperialismo hace de frentes tan importantes y con tanta fuerza como el feminismo, obviando los avances sociales en el país. Según el informe Global Gender Gap Report 2020, elaborado de forma anual por el Foro Económico Mundial, el progreso de los 153 países evaluados hacia la igualdad de género se analiza en base a cuatro factores: empoderamiento político, salud y supervivencia, participación económica y logro educativo. ONU Mujeres, destaca que Nicaragua ocupa el puesto 62 de esta clasificación y en la actualidad puede presumir de contar con la brecha de género más estrecha de toda América Latina, siendo el quinto país del mundo donde existe más igualdad entre hombres y mujeres.

PETRO PODRÍA CONSOLIDAR LAS ESPERANZAS DE CAMBIO EN COLOMBIA

2022 se presenta como un año de oportunidades y transformaciones con dos citas electorales que pueden terminar de transformar la hegemonía en el continente como son las presidenciales del próximo 29 de mayo en Colombia y las del 2 de octubre en Brasil.

Colombia tendrá su primera prueba de fuego en las elecciones legislativas del domingo 13 de marzo donde los colombianos y colombianas elegirán representantes para el Congreso de la República: 108 senadores y 188 representantes a la Cámara.

La Constitución de 1991 puso fin al bipartidismo liberal-conservador que había dominado durante mucho tiempo la política en Colombia y cuyos protagonistas se habían valido casi siempre de estrategias corruptas o clientelistas para comprar curules (diputados) a cambio de dinero o puestos públicos. Esos sectores tradicionales de la política han venido perdiendo importancia desde entonces y, durante los primeros veinte años de este siglo, los sectores alternativos han aumentado su fuerza y su representación. La izquierda, unida en la coalición Pacto Histórico, tiene la oportunidad de aumentar notablemente su representación y opta a tener hasta una representación de 12 senadores.

Este posible triunfo supondría un gran impulso para la victoria de Gustavo Petro en las elecciones presidenciales. Colombia ha dicho basta a la corrupción, al terrorismo de Estado, al paramilitarismo y a la no implementación de los acuerdos de paz. Con los paros nacionales de estos últimos meses, silenciados por los grandes medios de comunicación y reprimidos brutalmente por el gobierno de Iván Duque, los colombianos y colombianas han mostrado su hartazgo contra el uribismo y contra la corrupción instaurada en un narco estado que vulnera constantemente los derechos fundamentales de su población.

Por eso, es imprescindible que el Pacto Histórico obtenga grandes resultados en las elecciones legislativas para que el cambio final que Colombia necesita sea una realidad en las presidenciales de mayo.

PREPARANDO EL REGRESO DE LULA

Brasil tras los golpes y el “lawfare” contra Lula y Dilma vive sus peores momentos en un régimen casi dictatorial comandado por Bolsonaro; un gobierno asolado por la corrupción y por la inacción ante una crisis como la provocada por la pandemia de la COVID-19, que ha provocado miles y miles de muertos en un país que vuelca de nuevo su esperanza en la victoria de Lula.

Cuando Lula tuvo que abandonar la presidencia en 2010, Brasil estaba en una situación de crecimiento económico y de respetabilidad. Hoy sin embargo es un país en quiebra con altas tasas de desempleo e inflación. Y el hambre, el cual había sido derrotado, volvió con fuerza en 2014.

El gobierno de Bolsonaro se ha caracterizado por la persecución política, por el intento de que la mentira prevalezca sobre la verdad, hasta el punto de que el juez Moro que manipuló pruebas y acusó falsamente a Lula en connivencia con Bolsonaro, también concurrirá a las elecciones pese a que el Tribunal Supremo brasileño dijo que no había sido imparcial en sus acusaciones contra Lula. Por todo ello la victoria de Lula será un hecho imprescindible que marcará un impasse en la región.

La comunidad internacional, EEUU y la Unión Europea deberán respetar la soberanía de los países en América Latina y dejar que sea la población latinoamericana quien elija libremente el destino de sus países.

Es hora de luchar contra los bloqueos criminales, contra las medidas coercitivas unilaterales, mal llamadas “sanciones” y respetar la voluntad de los pueblos de ser libres, soberanos y decidir su propio destino. Es hora de poner fin a las injerencias y a los intentos de golpes. Es hora de dejar claro que América Latina no volverá a ser nunca el patio trasero de nadie.

Publicado en el Nº 352 de la edición impresa de Mundo Obrero febrero 2022

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