‘Corazón sin sueño’, de Salvador Compán

Francisco Vélez Nieto 06/05/2022

Corazón sin sueñoSalvador CompánFundación Huerta de San Antonio

“Los poemas que figuran a partir de este prólogo han sido escritos en tiempos y circunstancias muy diversas”

Para asumir la lectura de toda la creatividad poética de Salvador Compán, es imprescindible leer con detenimiento, por su planteamiento de “lo que me interesa ahora subrayar es que, como novelista, he tenido que convivir con el lenguaje poético, o bien por necesidades de la propia escritura, o bien por lo contrario, precisar el estilo de cuidada prosa como corresponde a un novelista de cuidadas formas, muy consciente como escritor culto, tener muy en cuenta que la poesía es madre y madrastra de la prosa y la filosofía, que con firmeza y saber de la precisión lírica de María Zambrano”.

El orden en el que figuran los poemas no es cronológico, sino que responde a un agrupamiento temático, definido con más o menos laxitud por los epígrafes que encabezan cada parte. “Luego los poemas no forman una sola temática, sino una antología de variadas vivencias”. Esto ni quita ni pone. En el mejor libro de Juan Ramón Jiménez ‘Diario de un poeta recién casado’, las vivencias son continuas y muy diferenciadas. Claro que era, con permiso de Antonio Machado y Rubén Darío, la mejor obra poética del siglo XX (opinión particular).

“Pero si la ciudad no fuera tu ciudad/ y la calle fuera estrecha y ancho el corazón,/ cíñete el abrigo de lo vivido,/ arrecia respirando el paso de la rabia/ y ensancha, no ceses de ensanchar/ la viva marea del corazón.”

Este fragmento de poema nos muestra la disciplina del poeta. Su situación social que muestra la exigencia, ese espacio que contribuye al amplio ensanchamiento tan apropiado para lograr una libertad. Salir de la estrechez impuesta, establecida por el resplandor enfrentado sobre el campo:

“Envolvía los trigales, el seat azul en el que viajabais,

los altos castillos del invierno

saltando por encima de la lluvia

con el corazón en llamas cendraba con sus colores la larga línea del asfalto”.

Busca y reivindica valores, sometida al poder absoluto santificado, prisioneros de una sola idea sin ideas libres, pronóstico reservado para los de arriba, luego imposible de comulgar con ruedas de molino.

“Tener una patria de pirata,

un mapa azul en la mirada

y en la mente todos los caminos.”

Como extranjero en la geografía de su propia tierra, de la fuente envenenada que mana sudor y sangre, espiritualmente bendecida, el dictador grabado en las monedas por la gracia de Dios. Errantes de la protesta frente al sistema enarbolamos el fantasma que recorría Europa. ¡Emocionante quimera leyendo la contraportada del pensador! Desencanto.

“Pasa de largo sus calles, viajero,

como si habituado estuvieses

al extravío del sentimiento

o a los pasos voluntariamente perdidos

por calles que te buscaban sin saberlo”

Y llega el amor tras la actitud crítica del poeta para dar paso a llamada la puerta de los sentidos:

“Sentarse a escribir hoy es prolongarse,

dejar escurrir del cuerpo

el hilo de dolor que baja hasta la mano

y se enreda en el bolígrafo.”

Y el capítulo dedicado al amor llega con mesura y ocasión, pasó a paso, caricia y devoción de pronósticos que son promesas y deseos que palpitan a la vez que van descubriendo el placer del deseo.

“Me gustaría tener paisajes

como quien tiene monedas,

tener peces y ciudades

y trozos de libertad

para con ellas llenar

el cuenco de tus manos.”

El poeta va creando versos con calculada mesura con la que no romper la pasión, la elaboración del romance con amplia capacidad imaginativa.

Y al final de la batalla y sin que tenga que morir el combatiente, los versos del amor logran alcanzar la victoria y el sosiego, resumen de todas unas vivencias poéticas con la introducción de la prosa cuidada y calculada, cierra este nacimiento y final poético de todo vivir de una vida de protagonismo y compromiso, que ha sobrevivido todo un pulso, batalla social y política, que al amor no existe tirano o guerra capaz de vencerlo. La uva no muere por el zumo sino por el brindis de la victoria del verso de acertada cepa, ya en el vaso del brindis de brazos cruzados.

POÉTICA

“Entierra tu voz en las minas de la mente,

espera a que el goteo del silencio

la ahonde en la soledad de sus galenas

y le preste su filo mineral de estalactita.”

En esta sección

Y Juan Antonio Bardem… imprescindibleStephen Jay Gould. El revolucionario que diseñó el evolucionismo del siglo XXIUna historia del desclasamiento'pequeñas mujeres rojas' de Marta SanzClara Campoamor en los 50 años de su muerte: una reivindicación democrática

Del autor/a

‘Corazón sin sueño’, de Salvador Compán“Los hijos del volcán”, de Jordi Enrique Soler‘Crónicas de la Desmemoria. España 2015-2020’ Vestido negro y collar de perlas, de Helen Weinzweig'Sobreviviendo', de Arantza Portabales