Entrevista Secretario General de la Juventud ComunistaAlfonso Armesto: “Necesitamos generar un poder que confronte al capitalismo”

Lucía Herrera 02/08/2022

El gallego Alfonso Armesto, que ha tomado el relevo a Guillermo Úcar en la Secretaría General de la Juventud Comunista, afirmó en el acto de clausura del XV Congreso de la organización que, a pesar de ser un momento difícil para la clase trabajadora, la Juventud Comunista no dejará de formarse en el marxismo-leninismo y de señalar las contradicciones del capitalismo. Armesto, quien en el anterior ciclo congresual ya formaba parte del Comité Central, se reafirma en el importante papel de la Juventud Comunista en la reconstrucción del programa comunista.

LUCÍA HERRERA: ¿Cómo ves a la Juventud Comunista hoy y cómo está organizada en el mundo laboral y estudiantil?
ALFONSO ARMESTO:
Nos movemos en un marco de crisis ideológica que ha hecho que el marxismo-leninismo lleve replegado mucho tiempo, y eso se nota. Para hacer un balance de la organización hay que enmarcarlo en este contexto histórico y político, pero a pesar de ello, salimos de este último congreso con un balance positivo, porque tras tres años desde el anterior ciclo congresual, en el que se sucedió una pandemia y a la vez un nuevo periodo de crisis capitalista, hemos sabido conjugar las herramientas necesarias para que esto no nos pasara factura. Salimos reforzadas en términos ideológicos, queriendo corregir las desviaciones que afectan a nuestra clase y a las organizaciones revolucionarias también, pero a la vez salimos convencidas de que el proyecto de la Juventud Comunista es ahora mismo el más fuerte en el panorama de las organizaciones revolucionarias juveniles en el país.

L.H.: ¿Cuáles son las principales preocupaciones de la juventud trabajadora?
A.A.:
La cuestión de la guerra imperialista ha cambiado todo, pero solo en cierta medida. La guerra y el consiguiente aumento de los precios ha empeorado las condiciones de la clase y juventud trabajadora, en el contexto de la actual fase en la que nos encontramos del capitalismo. Por ello, tenemos que entender la guerra en base a su función en este sistema, y conectada a las dificultades de la valorización del capital o plusvalía, que son a la vez tanto las que provocan el aumento de los precios y la carestía de la vida, que nos afecta como juventud de clase trabajadora, como las que hace que en general la tasa de explotación que sufrimos -concepto fundamental de Marx- cada vez sea mayor.

L.H.: ¿Qué objetivos/estrategias plantea la organización para el próximo ciclo político?
A.A.:
Según la estrategia aprobada en el XV Congreso, nos reafirmamos en la necesidad de generar un poder que confronte con el poder capitalista, el poder burgués, que sea la cristalización de unas alianzas de clase dirigidas políticamente por la clase obrera. Precisamente para esto es necesario que intervengamos allá donde se desatan las contradicciones del sistema capitalista, en los centros de estudio, de trabajo y en los barrios en los que tenemos presencia. Todo ello para ser capaces de crear un proceso de empoderamiento político que señale al Estado burgués, al bloque histórico que queremos tumbar.

L.H.: En el plano internacional, en especial en el contexto actual de guerra imperialista, ¿cómo estáis trabajando?
A.A.: Fundamentalmente a base de propaganda. La incidencia que tiene la propaganda burguesa entre las masas es muy alta, y por lo tanto asistimos a un blanqueamiento de la guerra. Como lo estamos enfocando desde la Juventud Comunista es, desde la propaganda revolucionaria, señalar la funcionalidad que tiene la guerra para la valorización del capital. Queremos señalar que la guerra no es algo que haya sido un hecho arbitrario porque un mandatario concreto de un Estado está loco y decide un día invadir un país, sino que se debe a que es necesaria para la reproducción del sistema. Es la expresión de la pugna entre distintos bloques que buscan una mejor posición para ellos en el tablero imperialista.

L.H.: Camaradas de la Juventud Comunista en Ucrania fueron detenidos al comienzo del conflicto por el gobierno ucraniano. ¿En qué situación se encuentran? ¿Hay coordinación con organizaciones de otros países?
A.A.:
La información que tenemos es escasa. Se difundieron algunas fotografías en las que los hermanos Kononovich habían sido supuestamente apalizados, pero lo que nos han dicho nuestras camaradas en Ucrania es que las imágenes no son verdaderas o no son ellos. Creemos que siguen vivos. Más allá de eso, como Juventud Comunista estamos articulando, también como organización miembro de la Federación Mundial de la Juventud Democrática (FMJD), una respuesta basada en la difusión de un manifiesto por la liberación de los hermanos Kononovich que funcione como palanca de presión ante las instituciones, y con los que estamos intentando llegar a todos los frentes de masas en los que participamos y en los que participa también el resto de organizaciones.

L.H.: A finales de junio se celebrará la cumbre de la OTAN en Madrid, y una contracumbre será la respuesta. ¿Cómo está participando la Juventud Comunista?
A.A.:
Por un lado, a nivel de base nos estamos esforzando para que todos los frentes de masas en los que se organiza la juventud trabajadora y las clases populares se vuelquen en la contestación en forma de contracumbres deslocalizadas los días previos a la propia contracumbre, así como en especial en la Plataforma contra la OTAN de Madrid.

Es muy importante conseguir transversalizar esta contestación a los distintos sectores, tanto en lo estudiantil, como en lo obrero y lo vecinal. Con la FMJD estamos organizando la propia asistencia de las organizaciones miembro a la contracumbre, y estamos debatiendo qué otro tipo de actos se pueden organizar esos días, que no se solapen con los que coordina la Plataforma contra la Cumbre de la OTAN de Madrid.

L.H.: En julio el PCE celebra su XXI Congreso. ¿Qué papel va a desempeñar la Juventud Comunista?
A.A.:
Nuestro objetivo es el fortalecimiento ideológico del partido. Para nosotras es muy importante la reconstrucción tanto ideológica como organizativa del PCE para la reconstrucción del Partido Comunista en España. Por lo tanto, al margen de los distintos proyectos en forma de candidaturas que se puedan haber puesto encima de la mesa, así como las distintas tesis políticas o en general enmiendas que aporten los territorios, nuestro papel es el de aportar a todos los debates desde la autonomía política que caracteriza nuestra condición organizativa. Pretendemos que los acuerdos del XV Congreso que actualizan la línea política de lo que es hoy la Juventud Comunista lleguen al partido, y puedan avanzar posiciones en el camino hacia la recuperación del marxismo-leninismo, donde aún quedan muchos pasos por dar.

L.H.: A aquellas jóvenes de la clase trabajadora que aún no conocen la organización y la militancia ¿qué mensaje les darías?
A.A.:
La gran mayoría de los problemas que les afectan en su vida cotidiana son fundamentalmente políticos, y provienen de la dictadura burguesa que rige nuestras vidas y de las propias relaciones sociales de producción capitalistas que ordenan hoy la vida social. Las tareas que tenemos como organización de jóvenes revolucionarias es ganar muchas más posiciones de las que tenemos hoy. Precisamente por el contexto en el que vivimos es difícil, pero creemos que la forma de hacerlo es acercándonos a los sitios donde explotan esas contradicciones con el sistema. Es un mensaje dirigido a que no se naturalicen los problemas que tenemos hoy, y que en general no se naturalice el sistema económico que rige nuestra vida porque efectivamente es posible el comunismo, y en general una vida sin explotación.

L.H.: ¿Y a las que ya formen parte de la Juventud Comunista?
A.A.:
Hace poco volvíamos del XX Congreso de la UJSario, y allí hemos podido ver cómo jóvenes revolucionarias que están en unas condiciones materiales todavía peores que las nuestras y en un escenario político todavía más difícil por su posición en el tablero imperialista, son un ejemplo de organización constante y valiente frente a la ocupación por parte de Marruecos y la explotación del propio sistema. Es necesario poner ejemplos como estos, también incluso de la propia historia de la organización, para que, en momentos de dificultades como este en los que la propia burguesía acciona distintas palancas para que desfallezcamos, bien por las propias condiciones materiales que nos exprimen o bien en términos subjetivos de viabilidad política, no pensemos que la única forma de transformación es buscando reformas. No podemos desfallecer, incluso las jóvenes más conscientes. Reafirmamos la necesidad de la organización revolucionaria, y también nuestro compromiso como organización de saber adaptarnos a las distintas condiciones de la militancia para que, a pesar de todas las dificultades, todas podamos aportar a la consecución del socialismo.

L.H.: ¿Qué ha significado para ti ser elegido en esta nueva responsabilidad?
A.A.:
Tanto a mí como a las camaradas que conforman el resto de la dirección central, nos reconforta la decisión por la profundidad de la confianza política que se deposita. Más allá de eso, no hubiera sido posible sin la dirección central anterior, por poner nombres, el caso del propio Guillermo Úcar. Por lo tanto, no es tanto un agradecimiento personal sino más bien una especie de satisfacción colectiva, porque las tareas de formación hayan funcionado tan bien como para que hoy haya una dirección central capaz de dirigir a la Juventud Comunista hacia la reconstrucción del Partido Comunista en España y la consecución del socialismo.

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