La Retranca

La retrancaCuando yo soñaba un mundo al revés

Dolores de Redondo 13/03/2012

La conflictividad social se extiende por el país. Las manifestaciones del 19 de febrero han puesto de manifiesto el rechazo a las reformas establecidas por el gobierno. El presidente de la patronal, Joan Rosell, ha efectuado unas duras declaraciones en las que amenaza con movilizaciones más contundentes si finalmente es obligado a dirigir una empresa en Laponia para no perder el subsidio. Y es que la reforma patronal no ha dejado indiferente a nadie, en especial a los directivos de las empresas del IBEX 35, quienes se ven abocados a trabajar por vez primera en su vida a cambio del salario mínimo interprofesional.

La manifestación más numerosa, celebrada en Madrid, estaba encabezada por una pancarta con el lema “Paremos la reforma patronal, luchemos por nuestros privilegios”. Al menos tres centenares de empresarios, según los manifestantes, y ciento cincuenta según la policía, corearon consignas como “No hay dinero negro para tanto paraíso”, “mi cuenta de Belice es particular, cuando evado se incrementa como las demás”, o “incentivos para los ejecutivos” .

Otro foco de conflicto es el sistema financiero. Emilio Botín ha reconocido que la gran culpa de la crisis económica y financiera es de los banqueros, y en buena medida de los políticos títeres que siguieron sus directrices, pero lo anterior “en modo alguno justifica la nacionalización de la banca”.

En este contexto, empresarios y banqueros han depositado su confianza en el éxito del I Congreso de fusión del PPSOE, que se celebrará el próximo mes en Gernika y que apuesta “por un partido fuerte, unido y colectivo que marcará el renacer del neoliberalismo ante la corriente comunista que recorre Europa”. Fuentes próximas al futuro secretario general han señalado que “reivindicamos el esplendor político, económico y social de los 30 años de gobiernos del PP y PSOE en nuestro país”.

El angosto panorama político está aderezado, además, con una paulatina estatalización de todos los centros educativos, los centros sanitarios y la polémica suspensión del concordato con el Vaticano. Por si fuera poco, el iniciado juicio al franquismo ha puesto de manifiesto la existencia de un plan calculado y perfectamente organizado para la exterminación del adversario político durante los años de la dictadura, lo cual ha producido un enorme malestar en adeptos al antiguo régimen que han aflorado en sectores tan importantes como la justicia, la economía y el ejército, y ha puesto de manifiesto que la llamada transición democrática era una auténtica transacción democrática. Por ello no es de extrañar que los rumores sobre la salida al extranjero de la familia real se intensifiquen en los últimos días. No toda la familia. Hay que recordar que una conocida revista del corazón ha fotografiado a Urdangarín trabajando en un “burguerkin”.

¡¡¡...!!! Como un pellizco en carne blanda, el aullido futbolero del vecino me ha devuelto a la realidad. Un gol de la Champions me ha retornado al ordenata, donde musitaba antes de querdarme dormida.

Estaba visualizando un video en el cual un energúmeno (etimológicamente hablando, “poseído por el demonio rojo”) quinceañero y valenciano agredía con su ojo la porra de un señor agente del orden, quien de forma amable y pausada le mencionaba a su madre supuestamente prostituida y le aventuraba un prematuro fallecimiento por agresión (en román paladino, un cariñoso “hijo de puta, te voy a matar”). Fluyeron por mi cabeza imágenes difusas de aquellos santos varones que a ritmo de motores de tanque y golpe de esvástica instauraban delicadamente la paz fascista en Europa. En estas estamos, con la pancarta a cuestas, como el caracol.

— Y digo yo... ¿aquí no haría falta una Revolución?

— Y luego, ¿por qué me lo preguntas?

Publicado en el Nº 246 de la edición impresa de Mundo Obrero Marzo 2012

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