A 75 años de la formación de las Brigadas InternacionalesLa huella universal e imperecedera del antifascismo

Mario Amorós. Periodista y doctor en historia 01/12/2011

Camaradas,
entonces
os he visto,
y mis ojos están hasta ahora llenos de orgullo
porque os vi a través de la mañana de niebla
llegar a la frente
pura de Castilla…


Pablo Neruda
España en el corazón


Se cumplen estas semanas 75 años de una de las grandes gestas del siglo XX: la formación de las Brigadas Internacionales. En el otoño de 1936, cuando las tropas fascistas avanzaban sin apenas resistencia hacia Madrid desde el sur y el norte, la III Internacional decidió canalizar la inmensa solidaridad que la causa de la República despertó en todos los confines del planeta. Alrededor de 35.000 luchadores antifascistas, de 53 países diferentes, combatieron en los frentes y trincheras de España en defensa de la democracia, la libertad, la justicia social y la cultura. Nueve mil de ellos perdieron la vida.

A muchos les movía la caída de su país en manos del fascismo y el decisivo apoyo militar de Hitler y Mussolini a Franco. A otros la infame pasividad del Gobierno francés y la fría y calculada hostilidad de Londres hacia el Frente Popular. Todos intuían que el nazifascismo no se detendría en España, que una nueva conflagración mundial estallaría si la sombra negra no era detenida. Todos sentían que el destino de su clase se dilucidaba entonces en nuestras tierras.

En septiembre de 1936, como explica Ángel Viñas en su monumental tetralogía sobre la contienda, la República tenía perdida la guerra. Así lo percibieron el presidente Azaña y numerosos observadores internacionales. Las tropas sublevadas, tras desplegar una brutal política de tierra arrasada en Andalucía, Extremadura y Castilla, estaban prestas a tomar Madrid. Y, sin embargo, la República aún pudo resistir dos años y medio más. El pueblo republicano dio una lección al mundo al ser el primero en plantar cara a la embestida fascista.

Influyeron en ello tres factores. En septiembre, la URSS decidió ayudar con importantes suministros militares a la República y se decidió la creación de unidades internacionales que combatieran en España. También Franco demostró muy pronto su intención de forzar una guerra prolongada para exterminar a la base social y política republicana y detuvo momentáneamente el avance hacia Madrid para ganar Toledo. Y, en tercer lugar, en octubre y noviembre de 1936 tuvo lugar la gesta homérica de la Defensa de Madrid, en la que las Brigadas Internacionales -y nuestro Partido- tuvieron un papel político, militar y moral decisivo.

Con una población aterrorizada por los bombardeos de la aviación fascista, espantada por los relatos de los refugiados que habían sobrevivido a la crueldad infinita de la "Columna de la Muerte" en Extremadura y Andalucía y a pesar de la huida del gobierno de Largo Caballero a Valencia, el pueblo madrileño, los milicianos, los militares leales y los primeros Voluntarios de la Libertad (la XI Brigada Internacional) supieron detener a los golpistas en la Ciudad Universitaria, en la Casa de Campo, en la Dehesa de la Villa, en Carabanchel… A partir de aquellas jornadas épicas de resistencia contra el fascismo, las Brigadas Internacionales ofrendaron sus ideales y su sangre en todas las batallas: Málaga, el Jarama, Guadalajara, Brunete, Belchite, Teruel, el Ebro, la defensa de Cataluña…

Los nombres de sus batallones pertenecen a la leyenda: Comuna de París, Thaelmann, Hans-Beimler, Chapaiev, Dimitrov, George Washington… Y en la XV Brigada Internacional, la Abraham Lincoln, Oliver Law se convirtió en el primer afroamericano en comandar una unidad militar integrada por blancos. Este comunista estadounidense (veterano de la I Guerra Mundial) murió en la batalla de Brunete, en julio de 1937, muy lejos del territorio que le vio nacer, pero habiendo conquistado su dignidad de hombre libre defendiendo la causa de la República.

En la segunda quincena de octubre se han sucedido los homenajes en recuerdo de aquellos luchadores antifascistas, desde la inauguración del hermoso monumento en la Ciudad Universitaria de Madrid hasta la placa que la Fundación Domingo Malagón del PCM inauguró en el cementerio de Fuencarral en homenaje a la XV Brigada Internacional. También ha habido unas jornadas en Madrid y un congreso internacional de historia en Barcelona.

Han venido cuatro de los últimos veinte brigadistas que aún viven y quisieron depositar unas flores rojas en la tumba de Dolores Ibárruri. Porque las palabras de Pasionaria para despedir a las Brigadas Internacionales el 1 de noviembre de 1938 en Barcelona son inmortales: "Sois la historia, sois la leyenda, sois el ejemplo heroico de la solidaridad y de la universalidad de la democracia…".

Muy pronto ya no quedará vivo ningún voluntario de las Brigadas Internacionales. Pero en nuestro compromiso con la conquista de la III República siempre recordaremos con emoción a aquellos camaradas que vinieron a luchar con nuestros abuelos y cuya memoria representa los valores y los sentimientos más nobles del ser humano. Y ese día luminoso, nuestro anhelado 14 de Abril, levantaremos nuestra voz y nuestro puño, como nos pidió Dolores, para decir una vez más: "¡Vivan los héroes de las Brigadas Internacionales!".

Publicado en el Nº 242 de la edición impresa de Mundo Obrero noviembre 2011

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