Entrevista candidata IU elecciones europeas y diputada en Les Corts ValencianesMarina Albiol: "Europa, uno de los principales marcos de la lucha de clases donde combatir a las élites dominantes” La deuda es ilegítima y por lo tanto no debería pagarse. Su pago lastraría cualquier posibilidad de hacer políticas sociales.

Gema Delgado 21/04/2014

Mundo Obrero: La lista electoral de IU se ha presentado como la lista más generosa y abierta de la historia de IU, con un tercio de sus candidatos que no milita en la organización. Eso también ha significado muchos sacrificios y algunos malestares, ¿cómo la definirías tú?
Marina Albiol:
Izquierda Unida, como organización transformadora que pretendemos ser, no puede quedar al margen de lo que la mayoría social de izquierdas de este país reclama. Con las listas que hemos elaborado para las elecciones europeas de mayo, que como bien dices son las más abiertas y generosas de la historia de IU, estamos dando respuesta a una exigencia de la ciudadanía y de los movimientos sociales. Izquierda Unida debe ser capaz de aglutinar las luchas que están teniendo lugar desde diferentes frentes, desde distintos ámbitos. Esto exige generosidad y requiere poner al alcance de las diferentes movilizaciones la herramienta que debe ser IU para conseguir el cambio que todas y todos necesitamos. Las listas son una buena muestra de ello y son el reflejo de que IU está comprometida sin duda con las luchas en la calle, con los movimientos sociales y sindicales. Es una lista compartida con otros partidos de izquierda porque creemos que este debe ser el camino, el aunar esfuerzos en pro de la clase obrera, más allá de cualquier otro tipo de intereses partidistas.

M.O.: Los medios de comunicación te presentan como la figura emergente de IU identificándote con la juventud, los movimientos sociales y el activismo en las redes sociales, combinándolo con la experiencia en la dirección de EUPV y de 7 años de parlamentaria en Les Corts Valencianes. ¿Representas, como dicen los medios, una nueva forma de hacer política?
M.A.:
IU representa, y así debe seguir siendo, una nueva forma de hacer política. Una forma en la que la participación de las bases es imprescindible y donde la elaboración colectiva es fundamental. Otros aspectos como la limitación de salarios y de mandatos deben formar parte indisoluble de cualquier organización de izquierdas y eso es lo que aplicamos en IU. Nuestra organización debe parecerse lo máximo posible a esa sociedad que queremos construir. Cuestiones tan importantes como el feminismo, por ejemplo, están muy presentes en nuestra forma de hacer política. No podemos defender valores y programas de izquierdas si después no somos capaces de aplicarlos en nuestra propia organización. La coherencia es fundamental y las que ahora estamos ejerciendo como cargos públicos nunca debemos olvidar que formamos parte de la clase trabajadora, que somos clase obrera y que esta es nuestra propia lucha, la lucha de todos y todas. No sólo debemos parecer creíbles. Debemos ser creíbles y para ello, en primer lugar, debemos creérnoslo nosotras mismas.

M.O.: Decías en la Asamblea Programática que “IU es la izquierda que aglutina, pero que todavía no estamos todos y necesitamos ser mayoría”. ¿Quién falta y por qué, en medio de esta crisis sistémica, es tan difícil construir ese bloque de izquierdas anticapitalista que acabe con el bipartidismo?
M.A.:
Resulta evidente que no estamos todos. Necesitamos la fuerza de los millones de trabajadores y trabajadoras de este país, de todos aquellos que ven como la dictadura financiera está esclavizando cada día más a la clase trabajadora. Necesitamos a nuestro lado a toda aquella trabajadora que sienta que al amparo de una crisis causada por ese mismo poder financiero, se nos están robando derechos que creíamos consolidados y que tanta sangre, sudor y esfuerzo costaron de conseguir. Lo fundamental es que la clase trabajadora sea capaz de organizarse. Sólo así conseguiremos tumbar a la Troika. Todo parece indicar que estamos viviendo un momento histórico y pese a la desesperación de tantísima gente por la situación que están padeciendo, hay esperanza de que podamos conseguir un cambio real, que la balanza se incline hacia la izquierda y de una vez por todas sea la gran mayoría social, la clase trabajadora, la que sea capaz de dirigir su futuro. Debe ser desde la calle, desde la complicidad con los movimientos sociales y sindicales, desde donde surja la sinergia necesaria para acabar con el actual régimen. La izquierda tiene una responsabilidad ante el momento crucial que vivimos y debe estar preparada para establecer redes y generar complicidades que posibiliten aunar un bloque político y social de izquierda anticapitalista potente capaz de acabar con el bipartidismo dominante. Más que un reto es una necesidad y una responsabilidad que debemos asumir.

M.O.: El éxito contundente de la Marcha de la Dignidad del 22-M volvió a mostrar una vez más los cientos de miles de personas que siguen saliendo a la calle para rechazar las políticas de austeridad de la Europa de los mercados. Izquierda Unida es la única gran formación política que se enfrenta a la Troika, compartiendo denuncias, reivindicaciones y alternativas con las grandes movilizaciones ciudadanas. ¿Por qué IU no logra recoger todos esos votos de indignados y del ¡Basta ya!?
M.A.:
Desde IU hemos demostrado que más allá de las coincidencias de nuestro programa con las reivindicaciones de los millones de trabajadores y trabajadoras que se manifiestan en las calles casi a diario, nuestro trabajo está, codo con codo, con esas movilizaciones ciudadanas en la calle. Estamos donde creemos que hay que estar, puesto que somos clase trabajadora. IU es una militante más de estas plataformas y movimientos sociales. Nuestro compromiso es indudable con plataformas como la PAH o las mareas contra la privatización de la sanidad, la educación pública y los servicios públicos en general. Hemos formado parte activa de las marchas de la dignidad, que pese a la ocultación y criminalización que se ha hecho de ellas por parte de la mayoría de los grandes medios, pasa por ser la mayor movilización ciudadana de nuestra historia reciente. Quiero decir con ello que IU y su militancia estamos trabajando allí donde creemos que hay que estar por convicción. Creemos que para conseguir el cambio necesario, que mejore las condiciones de vida de la mayoría de la población, necesitamos estar en la calle, pero también en las instituciones y para ello necesitamos el refrendo de las urnas.

M.O.: En estos momentos decisivos para refundar Europa, ¿qué significa para tí ir a Bruselas, a los fogones donde se cocinan todas las recetas que luego se imponen a toda Europa?
M.A.:
En este momento histórico de vital importancia para la clase trabajadora, muchas de las decisiones que nos afectan directamente como ciudadanos vienen dictadas desde Bruselas. Lejos de ser decisiones tomadas dentro de un normal funcionamiento democrático, son imposiciones que se deciden dentro de las estructuras que la clase dominante ha urdido en beneficio propio. Estas grandes estructuras están ideadas para conservar y aumentar los privilegios de una minoría aunque ello signifique asfixiar a la clase trabajadora. Ahí tenemos los celebérrimos Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo o la propia Comisión Europea, cuyas decisiones no hacen más que empobrecer a los pobres y enriquecer a los ricos.Todas las decisiones que se toman en estas instituciones antidemocráticas, oscuras y en absoluto participativas, nos afecta a los trabajadores y trabajadoras del Estado español y de toda Europa. Y las consecuencias ya las estamos viendo. A modo de ejemplo, un reciente informe nos sitúa a la cabeza de la pobreza infantil sólo por detrás de Rumanía. Otro ejemplo: los desahucios siguen imparables a un ritmo de 300 familias despojadas de vivienda al día. Por contra, los beneficios de las grandes empresas y los ricos aumentan como nunca. Baste el ejemplo de los 2.000 millones de euros embolsados por Repsol o el aumento en un 15% de la venta de productos de lujo en plena crisis. Son sólo algunos datos que ejemplifican lo que está ocurriendo. Los frentes abiertos son muchos, pero sin duda Europa se ha convertido en uno de los principales marcos de la lucha de clases. Hoy es un lugar clave donde combatir a las élites dominantes y no podemos dejar ese frente descubierto.

M.O.: El objetivo, como dices, es romper con la Troika. Pero, ¿cómo hacerlo con la fuerza que tenemos?
M.A.:
Para tumbar a la troika necesitamos ser mayoría, necesitamos sumar y aglutinar gente que nos haga fuertes y nos permita enfrentarnos a esa trama financiero-política que conocemos como troika. En la medida que seamos capaces de construir una alternativa organizada seremos capaces de conseguir nuestros objetivos. Necesitamos aunar fuerzas. La unión del pueblo trabajador es fundamental en esta labor. Estoy convencida de que lo lograremos.

M.O.: La Asamblea Programática del 2 de marzo también aprobó el programa de IU para las europeas. ¿Qué puntos destacarías de ese programa?
M.A.:
El proceso de elaboración del programa de IU para las europeas ha supuesto un gran esfuerzo de toda la militancia, por lo que debemos alegrarnos y felicitarnos como organización. El documento resultante es un programa con variadas propuestas a escala europea. Resultan irrenunciables nuestras aspiraciones a conseguir una sanidad cada vez mejor, una educación pública de calidad, una vivienda digna y, en general, un bienestar social general garantizado con una renta básica europea. Pero para ello hacen falta recursos, eso es indudable. La obtención de estos recursos descansa sobre tres pilares:

En primer lugar denunciamos que la deuda es ilegítima y por lo tanto no debería pagarse. El pago de esta deuda lastra cualquier posibilidad de hacer políticas sociales que beneficiarían a la gran mayoría. Es una deuda ilegítima porque proviene de esos mecanismos a los que antes hacía alusión, donde el BCE juega un papel fundamental, pues ejerce de prestamista a las entidades bancarias, pero no a los Estados, quienes luego han de recurrir a estas entidades bancarias privadas para financiarse obligándoles a pagar intereses mucho más altos que los que pide el BCE. Estamos pidiendo una moratoria de la deuda, una auditoría y una quita.

En segundo lugar es necesaria una reforma fiscal a escala europea donde sea una realidad que pague más quien más tiene, aumentando las imposiciones a las grandes fortunas.

En tercer lugar planteamos la nacionalización de sectores estratégicos de la economía, como la energía, de donde podríamos obtener recursos para aplicar las políticas sociales que creemos necesarias para cambiar el rumbo de las cosas y mantener servicios públicos de calidad.

M.O.: Todo indica que en unos meses tendrás que dejar tu escaño en el Parlamento Valenciano para asumir el de europarlamentaria. ¿Qué es lo me más valoras de estos 7 años de trabajo en Les Corts Valencianes?
M.A.:
Si algo tengo que destacar de mi paso por les Corts, es que desde EUPV hemos sido capaces de trasladar a les Corts todas aquellas reivindicaciones de tantos sectores afectados por las políticas bárbaras del PP. Reivindicaciones que ahora están en la calle y que desde nuestro grupo parlamentario hemos sabido trasladar a las instituciones del País Valencià.

Hemos luchado contra el alud de casos de corrupción que han salpicado toda la geografía valenciana, hasta el punto que podríamos decir que estas prácticas políticas forman parte del ADN del PP y del sistema capitalista. Hemos estado junto a los trabajadores y trabajadoras que han sido desposeídos de sus puestos de trabajo por decisiones injustas y malintencionadas de un presidente títere que baila al son de los poderosos. Hemos luchado por mantener y mejorar una televisión valenciana pública, de calidad y en valenciano. Hemos gritado contra el repago de las personas dependientes, contra las privatizaciones de los servicios públicos. Cada día hemos estado al servicio de los miles de desahuciados, de las miles de paradas, de los tantos afectados por las políticas bárbaras del PP, elevando nuestra voz en les Corts de la misma manera que hacemos en las calles.

M.O.: Y, ¿cuál va a ser tu principal objetivo cuando te sientes en la bacanda de la Izquierda Unitaria en el Parlamento Europeo?
M.A.:
El principal objetivo, compartido con el resto de la izquierda europea, es el de plantar cara a esa elite dominante, a la troika, a las multinacionales que pretenden gobernar al margen de toda democracia en beneficio propio pasando por encima de nuestros derechos y necesidades.
Por otro lado, hay que hacer ver que en Europa se hace la política que nos afecta diariamente de una forma contundente. Ya no es, o al menos no debería serlo, ese retiro dorado de los grandes dinosaurios de la política. Hay que darle la vuelta al parlamento de los coches oficiales y vuelos en clase bussines y convertirlo en un lugar prioritario donde luchar por nuestros intereses de clase.
Hay que romper el bipartidismo no sólo en el Estado español sino también en Europa, donde ese bloque antisocial que conforman el Partido Popular Europeo y la socialdemocracia están desarrollando políticas antisociales claramente nefastas para la gran mayoría de los europeos y europeas.

Publicado en el Nº 271 de la edición impresa de Mundo Obrero abril 2014

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