[Fiesta PCE 2014] “Mas vale morir de pie que vivir de rodillas”Dolores Ibárruri: la pasión de tomar partido por los más débiles Pasionaria entendió que no valía de mucho la lucha en solitario, que esa toma de partido personal por los más débiles, por los parias, tenía que ampliarse en la definición de un Partido.

José Luis Centella Gómez 17/09/2014

Siendo Secretario General del Partido Comunista de España, es evidente que no puede uno acercarse desde la neutralidad a la vida de una militante, de una dirigente, de un personaje histórico de la dimensión de Dolores Ibárruri, "Pasionaria". Una de las cuestiones más claras, más importantes, que nos ofrece la figura política y humana de Pasionaria, es que desde el principio de su vida tomó partido. Desde muy joven supo quiénes eran los suyos, y quiénes eran los que estaban en contra.

Tomó partido por quienes sufrían la injusticia, las consecuencias de un mundo injusto, y lo hacía porque vivía directamente las consecuencias de esa injusticia y se rebelaba, no asumía la injusticia, la desigualdad, la marginación. Dolores, se rebela contra una sociedad que le impedía estudiar magisterio, su gran vocación, porque era mujer e hija de obreros, y ponía en esa toma de partido toda la pasión que le inspiraba su conciencia de clase. Su sobrenombre de Pasionaria, no era por tanto ningún calificativo gratuito, sino toda una definición de su carácter entregado, contundente, apasionado con el que defendía las ideas de igualdad, justicia, libertad que los suyos, su clase, necesitaba.

Desde muy joven entendía que la entrega a la causa de los parias sería motivo de sufrimientos y de privaciones, pero era consciente de que que esas privaciones, los encarcelamientos, los sufrimientos, tenían el objetivo de construir, con otros y otras, la organización de la clase obrera que pudiera hacer posible la construcción de un mundo mejor, de una sociedad en la que nadie viviera del trabajo de otros, que nadie fuera privado de una casa, de la educación o de la sanidad por cuestiones económicas, de una sociedad comunista en definitiva.

Al tomar partido por la causa del Comunismo como la mejor forma de poder llevar a cabo este ideal de un mundo mejor, Pasionaria entendió que no valía de mucho la lucha en solitario, que esa toma de partido personal por los más débiles, por los parias, tenía que ampliarse en la definición de un Partido en el que quienes compartieran esos ideales pudieran organizarse y trabajar en colectivo, porque las ideas por muy fuertes y bellas que sean no son nada sin organización. Y en ese camino contribuyó a fundar en 1920, lo que empezaba a llamarse Partido Comunista, como reflejo de una lejana Revolución, en la que los trabajadores y campesinos del Imperio Ruso habían derrotado a los zares y a la gran burguesía, entregando todo el Poder a los Soviets, empezando a construir un nuevo Estado, en el que por primera vez la clase trabajadora tomaba directamente el poder, empezaba a conformarse la Unión Soviética que con todas sus luces y sus sombras ha sido la experiencia revolucionaria más importante de la historia de la humanidad.

Su lucha la llevó a la cárcel en múltiples ocasiones, a vivir en la clandestinidad, pero también con el tiempo la llevó al Parlamento. En todos los lugares, en todas las instituciones tomaba partido, y siempre defendiendo a quienes sufrían una injusticia, sin preguntarle por sus ideas, por su militancia. No sólo tenia magníficas intervenciones desde el salón de sesiones, sino que daba su talla de revolucionaria desde la calle. Y combatió en la calle los desahucios, mucho antes de que cualquier otro colectivo lo hiciera, defendió a los jornaleros del campo que exigían la tierra para vivir, bajando a las minas asturianas, y liberando de la cárcel con su propia mano a los héroes de la Revolución de Asturias. Siempre Pasionaria estaba con los suyos, siempre combatiendo desde la lucha contra la injusticia.

También Dolores marcaba en el Parlamento contundentes discursos en los que denunciaba al fascismo que preparaba un Golpe de Estado contra la República. Junto a Pepe Díaz, Secretario General del PCE, avisaban al Gobierno de la República de lo que se preparaba, y con toda seguridad si Azaña y los dirigentes del PSOE le hubieran hecho caso nos habría evitado los años de la guerra y la dictadura franquista. Pero en algún momento parecía que este gobierno temía más al Partido Comunista, que como Dolores defendía la necesidad de cambiar las cosas en favor de los débiles, que a los fascistas que pretendían mantener los privilegios de los poderosos.
Años de guerra en los que Pasionaria fue la voz de los soldados que en el frente daban su vida por los ideales de una república de trabajadores de todas las clases, de las mujeres que mantenían activa la retaguardia. Era la voz potente, apasionada que daba ánimo y voluntad en los peores momentos. Y luego largos años de dictadura, de exilio, de mantener viva la resistencia, de mantener la lucha, años en los que su figura se fue agrandando en la distancia de su Patria, en los que se fue identificando con los millones de trabajadoras y trabajadores que la escuchaban en Radio Pirinaica, la única que se podía escuchar en España sin ser censurada por el franquismo, hasta su regreso del exilio en 1977 para recuperar la legalidad perdida, para reencontrarse con su Asturias minera y luchadora.

Por último es curioso que cuando se citan las mujeres feministas que lucharon durante la república y el franquismo no se menciona mucho a Dolores Ibárruri, sin embargo desde muy joven fue consciente de la doble explotación y tomó conciencia de género y de clase al mismo tiempo. En sus memorias destaca: “hay una cosa peor que ser minero; es ser mujer de minero. A la explotación del trabajo, la mujer añadirá la explotación familiar, la de servir al hombre y a la prole, haciendo que su jornada laboral no termine ni siquiera para reponerse”. Pero sobre todo habría que destacar que fue presidenta de la organización feminista más importante de la época, la Organización de Mujeres Antifascistas, organización en la que las mujeres, comunistas socialistas o republicanas se organizaron en la lucha por la democracia y contra el fascismo, trabajando juntas de manera solidaria y desarrollando una labor muy importante en la protección y ayuda a la infancia organizando, por ejemplo, la salida de varios cientos de niños y niñas de los pueblos de la cuenca minera de Asturias en 1934 en plena represión de la revolución.

Una frase resume la vida, la lucha de Dolores Ibárruri, de Pasionaria, "más vale morir de pie que vivir de rodillas" rebelarse, no resignarse, luchar frente a la injusticia y a la desigualdad dan a esta frase una dimensión que la convierte en el referente de quienes en cualquier lugar del planeta luchan y trabajan por un mundo mejor. El Partido Comunista de España asume que en estos momentos le corresponde a la militancia entender las enseñanzas que nos dejó Dolores y comprender que sin Partido no hay lucha, que sin organización no hay Partido, y que sin militancia no hay organización. Este es el reto al que tenemos que dar respuesta.

Publicado en el Nº 276 de la edición impresa de Mundo Obrero septiembre 2014

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