Esperando a los bárbaros

Operación genovés

Felipe Alcaraz Masats 10/01/2019

Recuerden el cuadro de Joan Genovés que ahora está colgado en el Congreso de los Diputados, y que ha sido incluso interpretado por la policía, que ha investigado sus figuras, interrogando al pintor sobre ellas. En efecto, se trata de un reencuentro más allá del fascismo. Un reencuentro en libertad después de una larga lucha, de la que se emerge.

Y de eso vamos a hablar, de la necesidad de un reencuentro para combatir desde la cultura al fascismo, al auge del nuevo fascismo en muchos países de Europa, quizás aprovechando el vacío de lucha social y de reivindicaciones organizadas, impulsado sin duda por el malestar de los dañados por la globalización y los recortes del capitalismo posmoderno, que quiere normalizar una cotidianidad escasa, resignada y asustada.

Quiero decir que trabajamos en una convocatoria concreta basada en la memoria y, también, en la necesidad de investigar nuevos reencuentros de futuro, ya que la unidad es al fascismo como la luz al Conde Drácula. En diciembre no ha sido posible, por otras convocatorias y por las elecciones andaluzas y sus debates tras el 2D. Por eso ahora intentamos organizarlo todo el próximo 23 de marzo, sábado, en un local del centro de Madrid.

Realmente se intenta una autoconvocatoria, a través de las líneas someras de un manifiesto, puesto a la firma, que serviría de base para el primer reencuentro, en una asamblea abierta, donde los/las que lucharon contra el franquismo se junten con los que ahora intentan abrir la luz del no pasarán a las nuevas erisipelas de camisas negras y azules. Una asamblea abierta de la que pueden salir las líneas más elaboradas de un manifiesto que convoque a la lucha antifascista, que constate que olvidar lo que pasó es situar el presente en ese limbo sin lucha popular por la que se cuela el fascismo.

A continuación de esa asamblea, que sería la espina dorsal de la jornada, el PCE, a través de su secretario general, expondría las líneas concretas del análisis del partido y las consecuentes alternativas. La jornada terminaría en una especie de recepción abierta a amigos y aliados, donde también serán bienvenidos las/los periodistas y trabajadores de la comunicación y de la cultura, compañeros de viaje y altavoces necesarios en esta batalla.

Se trata de combatir el fascismo. Otra vez, sí, desde el corazón de la vieja Europa. Ese fascismo nuevo que, como la serpiente que se introdujo en el paraíso, dice que no existe; ese fascismo que no acepta que se les señale con el dedo y se les llame por su nombre.

Publicado en el Nº 322 de la edición impresa de Mundo Obrero dic 2018 - ene 2019

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