Hasta siempre querida María Luisa

Víctor Díaz-Cardiel 07/02/2019

María Luisa Suarez y yo nos conocimos, allá por el año 1965, en el verano, en la cárcel de Carabanchel.

Ella, como abogada vino a visitarme tras pedir la venia a Antonio Rato, que era mi abogado defensor, para comunicarme -con todas las precauciones del momento y el lugar, “ventanilla”, de abogado de visita a su cliente, un preso político, a disposición en esos momentos del Tribunal de Orden Público, pendiente de juicio- la noticia de lo ocurrido en el VII Congreso del PCE celebrado en París. La noticia era que en dicho Congreso se había elegido para el Comité Central a Marcelino Camacho, a Manolo López, a la propia María Luisa y también a Víctor Díaz-Cardiel.

Maria Luisa, en su libro “Recuerdos, Nostalgias y Realidades”, también ha dejado constancia de esa comunicación.
Cuando comuniqué con Víctor y le di la noticia de su nombramiento para el Comité Central, yo no le conocía, así que ese día, al tiempo que le decía cómo había transcurrido el Congreso, nació una relación política que tras los años transcurridos se ha convertido en una profunda amistad.


Cuando salí de la cárcel de Segovia, en julio de 1972, a los pocos meses, octubre – noviembre, me llamó María Luisa a fin de vernos en el despacho de la C/Cruz, 16, y decirme que allí podría desempeñar un trabajo de administrativo, o sea: me ofreció un puesto de trabajo, que acepté. Fue una ayuda inestimable, inolvidable.

Salía un día del despacho de la C/ de la Cruz, 16, el 11-12 de diciembre de 1973, había terminado una jornada de trabajo, ya se conocía la convocatoria del juicio 1.001, unos cuantos individuos, de la B.P.S. se abalanzaron contra mí, me redujeron en un portal, pese a la bronca que les armé, y me detuvieron, me esposaron y me llevaron a la D.G.S. y me procesaron. Me pidieron cinco años por reincidente. Aunque no recuerdo bien si volvió a defenderme Antonio Rato, si recuerdo las visitas a Carabanchel de María Luisa. También recibí, recibimos la visita de María Luisa en el penal de Segovia, tras el fallecimiento en esta cárcel de Mario Diego Capote, un minero asturiano, como consecuencia de una extensa huelga de hambre de los presos políticos en Carabanchel, Jaén , Soria, etc…

El juicio ante el T.O.P. por la petición de los cinco años, se celebró en agosto de 1974. Lo llevó María Luisa, fui absuelto, por falta de pruebas.

En marzo de 1974, la Brigada Político Social, publica un Boletín Informativo, el nº 12, con fecha del 9 de marzo de 1974 ( o sea, unos meses antes de ser puesto en libertad yo mismo), con el título:
“Dirección General de Seguridad.
Comisaría General de Investigación Social.
Secretaría General
Registro de salida, nº 2728
Brig. Res. Inv. Social
Zaragoza
Entrada: 11 de marzo de 1974
Nº 303: Titulado: Partido Comunista de España. Detenciones. Historias.

Junto a una larguísima información de la actividad del P.C.E - MADRID a favor de la libertad de los compañeros del 1.001, en el boletín se publica una larga ficha política de María Luisa Suarez (también de J.J. del Águila). En la ficha se dice de de María Luisa
“ ……Es persona totalmente desafecta al Régimen, pudiendo considerarla como peligrosa activista”

Mi posición como administrativo, tanto en el despacho laboralista de la C/ La Cruz, 16 y Alcalá, 151, fue, por así decir, exclamémoslo así, una verdadera cobertura legal: impecable.

La verdad es que mi amistad con María Luisa ha perdurado hasta sus últimos días. Habíamos ido a verla, Marita y yo, diez o doce días antes de su fallecimiento, creo que, inconscientemente, nos despedimos con un suave y sólido apretón de manos.

En esta sección

El Partido Comunista de Colombia aplaude la candidatura de Enrique Santiago al Congreso de los DiputadosEl Comité Central del PCE acuerda medidas en materia de finanzas y del sistema de cuotasNo la despedimos, la homenajeamos y la tenemos siempre presenteUna peligrosa activistaHasta siempre querida María Luisa

Del autor/a

Hasta siempre querida María LuisaObituario: José María Coronas (1943-2018)Melquesidez Rodríguez Chaos. Un defensor de la verdad, la justicia y la libertad frente a la dictaduraCómo y cuándo conocí a Julián GrimauMarcelino reformó la historia