La evolución del rol de los personajes femeninos en el mundo masculinizado del cómicMujeres de papel Las mujeres en los tebeos siempre habían sido acompañantes: novias, esposas, enamoradas, hermanas, criadas o sirvientas. Estaban al servicio de los héroes.

Luis Conde
Jorge Riobóo. Coordinadores de la Muestra 'Mujeres de papel' 07/03/2019

Las historietas protagonizadas por mujeres, eran el objetivo para montar una exposición. Y la 26ª Feria Municipal del Libro Antiguo y de Ocasión de Salamanca el destino de la misma. Así, del 20 de octubre al 4 de noviembre de 2018, alrededor de 600 personajes femeninos del mundo del cómic se cobijaron en la magnífica carpa instalada en la Plaza Mayor. Allí estaban desde Betty Boop y Minnie Mousse hasta Mafalda, Florita, las hermanas Gilda, doña Urraca, la princesa Sigrid y las superheroinas Wonder Women o Supergirl. Eran, junto a otras muchas, las protagonistas de la muestra titulada Mujeres de Papel, que la Biblioteca Torrente Ballester nos había encargado. Luego, esas mismas féminas, ocuparían las dependencias de la propia biblioteca del 20 de diciembre de 2018 hasta el pasado 31 de enero.

Para realizar esta muestra hemos rastreado entre más de quinientos títulos del cómic mundial y especialmente de los tebeos españoles, desde los últimos cien años cuando en España empezó a publicarse el emblemático TBO, en 1917.

La exposición exhibe en treinta vitrinas más de doscientos tebeos de nuestras colecciones, junto a libros recopilatorios y reproducciones relevantes de las páginas más significativas del cómic mundial. La figura de Yellow Kid, personaje de la prensa estadounidense nacido en 1898 y considerado el primer protagonista del Noveno Arte, preside la muestra. En aquellos inicios, niños y animales eran los protagonistas de los suplementos de los periódicos y las primeras publicaciones para la gente menuda. Más tarde los editores norteamericanos pensaron que si en sus páginas aparecieran niñas y jovencitas ganarían una importante cuota de lectoras. Y así, en las primeras décadas del siglo XX, junto al pandillero Yellow Kid empezaron a figurar niñas, algo que enseguida copiaron otras series como Litle Nemo o El Capitán y los pilluelos, las más populares y famosas.

DE COMPARSAS A PROTAGONISTAS

En España, donde ya circulaba el modélico TBO, en 1918 surgió su complemento, la revista BB, dirigida especialmente a las niñas, que pronto atrajo a imitadores y nuevos seguidores. Las niñas y las mascotas hembras se incorporaron al reparto en las páginas de historietas, con relativa facilidad y copando huecos en las revistas. Y se hicieron populares personajes como: Minnie Mousse, La Mula Maud, Daisy Donald, Shirley Temple, La gata de Jovita, La vaca Clarabella, Anita la huerfanita, La princesa Gatito, Betty Boop, La perra Lassie, Krazy Kat, Nancy, La pequeña Lulú. Y años más tarde, Los Peanuts, Mafalda y Mónica. Muchas de ellas tendrían pronto sus publicaciones propias.

Las mujeres en los tebeos siempre habían sido acompañantes, personajes secundarios: novias, esposas, enamoradas, hermanas, criadas o sirvientas. Estaban al servicio de los héroes. Pero la habilidad gráfica de los dibujantes que las pintaban hermosas y muy atractivas, les hicieron subir escalones en la popularidad, pasando a coprotagonizar algunas series. Así ocurrió con Tarzan y su Jane, Flash Gordon y su Dale, Superman y su Louise, El Príncipe Valiente y su Aleta, Popeye y su Olivia, Mickey y su Minnie, Lorenzo y su Pepita, El Guerreo del Antifaz y su Condesita Ana María, El inspector Dan y su ayudante Stella, El Capitán Trueno y su princesa vikinga Sigrid, o Don Pío y su esposa Benita. Y cientos de mujeres como ellas, emergentes y empoderadas.

En Europa y particularmente en España, el fenómeno se reprodujo y, pese a las censuras de los gobiernos pacatos, empezaron a florecer personajes como Beccassine, Jane, Las hermanas Gilda, Doña Urraca, Eva y Julieta Jones, Valentina, Barbarella, Modesty Blaise, Florita, Mariló, Tequila Bang, Vampirella, o las superhoroinas Cat Woman, Supergirl, Hulka y Wonder Women.

FREGAR LOS CACHARROS Y PARIR EN LOS TEBEOS

Algo cambió en los cómics USA cuando algunos seriales se atrevían a poner a los superhéroes fregando los cacharros o ayudando a hacer la compra en los supermercados como cualquier ciudadano. Y más recientemente, cuando se ve en las páginas de ciertos cómics a Spider Women preñada de muchos meses y pariendo, o con el bebé en brazos, dándole el pecho. Los superhéroes y las superheroinas de todo el mundo se han hecho más humanos.

De todo ello los tebeos dan testimonio, si se los sabe apreciar, seleccionar y exhibir en una exposición como Mujeres de Papel que resulta didáctica, amena y atractiva hasta para gentes solo aficionadas a mirar las historietas como un entretenimiento, aunque contengan mensajes subliminales. Por eso los hemos expuesto, para que se puedan apreciar esos guiños al contemplador. Junto a los tebeos, revistas y libros de las vitrinas, hemos colocado una treintena de cuadros y paneles con los personajes más conocidos del mundo de la historieta y que formaron un universo de lecturas de nuestra infancia y adolescencia.

LAS CHICAS YA ESTÁN AQUÍ

En los últimos diez años en España ha surgido una auténtica pléyade de mujeres dedicadas a escribir y dibujar historietas, tebeos, cómics o novelas gráficas, consiguiendo de este modo equilibrar algo la balanza, que desde siempre se vencía del lado de los dibujantes y guionistas masculinos.

Como era de justicia, en 2018 se concedió el Premio Nacional del Cómic por primera vez a una mujer, la joven valenciana Ana Penyas, por su novela gráfica Estamos todas bien, quien destaca por sus historietas intimistas y sociales y que en este título habla de sus dos abuelas. El premio, que concede el Ministerio de Cultura y Deporte -dotado con 20.000 euros- reconoce de este modo a los cientos de mujeres dedicadas a narrar en historietas las peripecias de los millones de colegas sumidas en las tareas cotidianas. El feminismo se apunta otro tanto en su lucha por la igualdad y la visibilidad.

Publicado en el Nº 324 de la edición impresa de Mundo Obrero marzo 2019

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