Escenarios

Nekrassov, qué viene después de la farsa La suma de elementos combinados nos llevan a un humor ácido que establece una risa incómoda, esa risa que se genera cuando ves reflejos de lo que estamos viviendo hoy en día.

Iván Alvarado 29/03/2019

Obra: Nekrassov.
Dirección de escena: Dan Jemmett.
Ayudante dirección: Andrea Delicado.
Dramaturgia: Jean-Paul Sartre.
Elenco: José Luis Alcobendas, Ernesto Arias, Carmen Bécares, Miguel Cubero, Palmira Ferrer, Clemente García, David Luque.
Traducción: Miguel Ángel Asturias.
Adaptación: Brenda Escobedo.
Diseño Espacio Escénico y Vestuario: Vanesa Actif y Dan Jemmett.
Iluminación: Valentín Álvarez.
Producción: Teatro de La Abadía.
Función: Teatro de la Abadía 17 al 24 de febrero.

El teatro de La Abadía nos acerca a la única comedia de Jean-Paul Sartre, que es además uno de sus textos más desconocidos. Estrenada en París en 1955 en plena Guerra Fría y antes de la espiral de descredito del bloque soviético en Europa Occidental, acaecido tras las intervenciones de Hungría en 1956 y posteriormente en la extinta Checoslovaquia en 1968, el texto nos acerca a la manipulación mediática de la prensa del momento con respecto a la U.R.S.S.

Es justamente ese contexto, al cual se suman otros elementos como la publicación de Archipiélago Gulag o la del Informe Secreto del XX Congreso del PCUS en 1956, los que contribuyen a que dicha obra haya pasado desapercibida.

Cargado de elementos existencialistas desde su primera escena, pese a su apariencia de “comedia facilona”, propiciada entre otras cosas por las directrices interpretativas, la trama va ganando en complejidad convirtiendo los conflictos, aparentemente personales, en conflictos de corte político en la medida que afectan a elementos que se pueden catalogar de biopolíticos, al moldear la opinión pública.

Dichos elementos quedan camuflados por varios motivos destacando el modo histriónico de jugar los personajes, histrionismo que está siempre presente generando una cierta monotonía interpretativa que se pretende resolver siempre con más histrionismo, lo cual genera una atmósfera interpretativa cargante.

El texto, que arranca con un intento de suicidio de un estafador, George de Valera (Ernesto Arias), va complejizándose al entroncar con la crisis interna de un diario afín al gobierno Soir á Paris y su necesidad de encontrar en su estrategia anticomunista de influir en la opinión pública para dar respuesta a determinadas políticas internas de la Francia del momento.

A dicha trama se van sumando una serie de personajes que, bajo su apariencia inocua, debido a la apuesta dramatúrgica que los presenta siempre recubiertos de comedia, esconden un trasfondo que desgraciadamente resulta tremendamente actual.

A su vez los personajes siempre permanecen en escena interaccionando con la acción dramática cuando se requiere y rompiendo la cuarta pared en varios momentos, ofreciendo un ambiente distendido por momentos, conjugando su apuesta histriónica con una puesta en escena naturalista.

Las sumas de todos estos elementos combinados nos llevan a un humor ácido que establece una risa incómoda, esa risa que se genera cuando ves reflejos de lo que estamos viviendo hoy día, solo que en este caso los que padecemos dicha manipulación somos nosotros mismos.

Esta incomodidad es el resultado de la pretensión de teatro de orientación política que busca Sartre. Los elementos políticos van unidos a los medios de comunicación encontrando una simbiosis perfecta para la construcción de la realidad hegemónica con consecuencias directas e indirectas de las cuales, una vez entrada en el juego es casi imposible salir.

Publicado en el Nº 324 de la edición impresa de Mundo Obrero marzo 2019

En esta sección

Granada 1970¿Futuro?Teoría del Valor, comunicación y territorio’, una herramienta para el combate científico al capitalismo‘Comunes el sol y el viento’, el testimonio de un comunista y su complicada relación con la instituciónMaría José Ramos: "He querido transcribir en estos once cuentos, once historias de amor desinteresado y altruista"

Del autor/a

Aproximación tardía al Teatro Documento en MadridEfectivamente, esto no es ChéjovNekrassov, qué viene después de la farsaPaco Ibañez: "El Concierto del Olympia fue hijo de mayo del 68"Bricoleur lorquiano en el Romea