Viajar con MemoriaEntre Fabero y Fornela, ruta por los paisajes de la guerrilla y la lucha minera

Alejandro Martínez. Profesor de Historia y autor del libro “De siervos a esclavos”.1843-1947. El primer siglo de minería en Fabero del Bierzo.” 09/08/2019

Fabero del Bierzo, León, ha constituido a lo largo del siglo XX la cuenca antracitera más importante de España. “Aquí en Fabero pasó muchísimo, era una cuenca minera, de aquí fue de donde salió todo, y de aquí fue de donde vinieron todas las cosas”. Con ese saber obrero, tan denostado como necesario, Alejandro Cerecedo, nos resumía la importancia de esta zona. Su biografía es un resumen de la historia de lucha de esta comarca: minero, enlace de la guerrilla, partícipe en las primeras huelgas frente a la dictadura, militante del PCE, de CCOO, de IU…

La cuenca minera de El Bierzo, nido de espías en busca de wolframio durante la II Guerra Mundial y lugar en el que se fundó ENDESA, no cobra importancia únicamente por su aporte a la industrialización del país. Como sabemos, en España, industrialización capitalista, minería del carbón y movimiento obrero van de la mano.

En Fabero las organizaciones obreras han jugado un papel fundamental, protagonizando acontecimientos revolucionarios de gran envergadura, sirviendo en ocasiones de espejo y vanguardia de los acontecimientos nacionales. Sin salir de una pequeña localidad del noroeste, podríamos explicar los acontecimientos económicos, sociales y políticos de la historia del siglo XX en España.

En lo económico vemos una industrialización tardía, periférica, con capital procedente de otras zonas. Además, en este caso, creando una economía de enclave, en la que la acumulación de capital fluirá hacía otras zonas industriales. En la época más reciente podemos ver lo que supuso la entrada de España en la UE y la famosa reconversión: eufemismo para esconder un cierre total sin alternativas.

Una gran historia, entre el desconocimiento y el olvido

A raíz de la I Guerra Mundial y el aprovechamiento industrial del carbón, será cuando Fabero, como diría Manuel Tuñón de Lara, entre en el siglo XX. Un rápido crecimiento poblacional correrá parejo a la creación de un movimiento obrero revolucionario, que protagonizará hitos de importancia a escala nacional, como la proclamación del Comunismo Libertario en 1933, liderada por el Sindicato Único Minero, organización de la que formaba parte Eloy Terrón, histórico comunista y director de la fundación 1º de Mayo de CCOO y el CAUM de Madrid. El Octubre de 1934, tendrá gran repercusión en la zona, siguiendo la estela del UHP asturiano. Tras el golpe de estado de 1936, las adhesiones de patronal y clase obrera, son un compromiso de clase con las aspiraciones e intereses que representa cada uno de los proyectos de país.

“De la sierra de Ronda a la cuenca de Fabero el enemigo es atacado por todas partes”, titularía la prensa del V regimiento de Milicias Antifascistas. Así, primero resistiendo a las tropas fascistas y posteriormente en el Frente Norte, los mineros defenderían la legalidad republicana.

La implantación del franquismo en la cuenca tiene repercusiones propias dada su idiosincrasia. Estas van desde la resistencia de los restos de las organizaciones obreras mediante la guerrilla, a la represión en todas sus formas, incluido el trabajo esclavo en el Campo de Trabajo para presos políticos. La represión obrera y la acumulación capitalista alcanzaron su fusión más sofisticada combinando represión disciplinadora y explotación laboral. Entre el drama y la tragedia, el teatro Álbeniz de Madrid, para diversión de la burguesía madrileña, se construyó con la riqueza producida por estos mineros, libres y esclavos.

El sindicalismo armado de la guerrilla constituyó la oposición más sería al franquismo, con cientos de enlaces de apoyo, hasta la consolidación del Partido Comunista de España y la conformación de las primeras comisiones obreras con las huelgas de 1962 y 1963. Cuando, parafraseando a la Pirenaica, hacia estos obreros se dirigían “todas las miradas de los trabajadores españoles, su solidaridad, la simpatía de todo el mundo”.

Como dice el poeta berciano Juan Carlos Mestre “No hay poema más bello que la canción de los mineros en el amanecer de una noche de huelga”. Y esa melodía se escuchó durante los años de la transición y la reconversión: huelgas, encierros, cortes de carretera, hasta un muerto a lo bonzo, fue el tributo por los derechos sociales, laborales y democráticos. Al final, como rezaba una pancarta en el pozo Julia: “cientos de años creando riqueza para este país, y ahora nos abandonáis a nuestra suerte”.


FABERO: RUTA URBANA POR LA MEMORIA OBRERA Y DEMOCRÁTICA

El hecho de que no haya una ruta marcada como tal, dice mucho de cómo ha sido el proceso de Transición. Aún así, vamos a proponer un itinerario para conocer su historia obrera e industrial. Preguntando, conoceréis a la población local, y servirá, especialmente si venís de la ciudad, para romper ese aislamiento entre miles de personas en el que a veces se convierte la vida urbana.

Como decía en un reciente artículo Carmen Busmayor, “Fabero no es un lugar muy escultórico pero tampoco sestea en la ausencia” (http://goo.gl/ZRvkwd). A estas esculturas añadiremos, patrimonio, natural e industrial.

Ruta: Busto de Eloy Terrón (plaza E. Terrón) - Estatua del minero - Plaza de la Encina (Monumento a las y los represaliados) - Pozo Julia (mina musealizada) - La Reguera (monolito en el Campo de Trabajo) - Lavadero Alicia - Estatua “Las manos” - Escuela del Ayer (museo escuela republicana) - Poblado de Antracitas de Fabero - Pozo Viejo (Lillo del Bierzo) - Gran Corta (mina a cielo abierto).
Dificultad: Baja
Distancia: 12 km.
Comer: El Espino
Alojamiento: Apartamentos turísticos “El minero”
¿Cómo llegar? A-6 a Bembibre, LE-463, LE-716 y LE-715 o A-6 a Ponferrada, CL-631 y LE-715
Para documentarnos:
Libro: “De siervos a esclavos” (http://goo.gl/CVukep)
Documental: “Los campos del Silencio” (http://goo.gl/yVX39o)

POR LOS PAISAJES DE LA GUERRILLA

Enclavado en plena Reserva de la Biosfera, donde Asturias, Galicia y León se dan la mano, Fornela es “el valle más recóndito y perdido de los Ancares, porque no es paso hacia ninguna parte” (http://goo.gl/2e7ABo), describían no hace mucho estas páginas de Mundo Obrero.



Su aislamiento ha forjado el carácter luchador de estas gentes, y también, el aire legendario de sus protagonistas. Tierra de guerrilleiros, como el famoso Santeiro, de médicos que anhelaban “mantener viva la antorcha de la libertad”, como Lodario Gavela, asesinado por la Brigadilla franquista, cuya vida reconstruyó magistralmente Alejandro Álvarez, y de decenas de personas represaliadas, deportadas (en Guímara todos los mayores de 14 años), detenidas, encarceladas… Sus habitantes, tan nobles como atrevidos, todavía hoy portan camisetas que dicen sobreviví al invierno en Fornela. Metáfora, que nos hace pensar, cómo fue la vida de estos luchadores. Si los bellos valles verdes los acogían, el manto blanco los tapaba con un frío que corta a pel.

Ruta: Peranzanes - Trascastro (camino de Tayada) - Casa Grande (monumento a Lodario Gavela – médico republicano-) - Castro de Chano - Guímara (Monumento a las personas represaliadas) - Camino de ‘El Cuadro’ - cabana de ‘El Cuadro’.
Dificultad: Media.
Distancia: 12,1 km.
Comer: En el monte o en “A corte del Toro” (Guímara).
Alojamiento: Cabaña de “El Cuadro” (gratuita).
¿Cómo llegar? LE-4212 desde Fabero.
Para documentarnos:
Libro: “El médico que no quería morir” (http://goo.gl/2e7ABo)
Documental “Nanas sin pan” (http://goo.gl/xCteoq)

Si os sabe a poco, todavía tenéis tiempo y fuerzas, podéis ir tras los pasos del mítico guerrillero Girón a “Las puentes de Malpaso” en Molinaseca o visitar el Museo Nacional de la Energía y, a su costado, Compostilla I, donde se creó ENDESA, pero también donde un grupo de combatientes tiroteó el coche de Franco en 1949. Los montes de Ferradillo, donde se constituye la Federación de Guerrillas León-Galicia o las “Rutas por la memoria dignificada en El Bierzo” (http://goo.gl/4SUQxL), que propuso Abel Aparicio. En fin, El Bierzo es una hoya, en el corazón se cultivan los productos, y en sus montañas se saca(ba) el combustible, para su cocción. Con esta ruta honraremos a quienes subieron a estas verdes montañas, para bajar a la oscuridad de las negras galerías. Esos mismos, que salían de las entrañas húmedas y frías de la tierra, para traer la luz.

Publicado en el Nº 323 de la edición impresa de Mundo Obrero febrero 2019

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