Hemos trabajado todo lo posible para evitar un adelanto electoralEl Comité Central del PCE apuesta por fortalecer el proyecto de unidad popular que hoy representa Unidas Podemos La reunión del máximo órgano del PCE entre Congresos tuvo lugar el pasado 7 de septiembre para para hacer un balance de la situación política, social y económica de los últimos meses.

Gema Delgado. Redacción 23/09/2019

El pasado 7 de septiembre el Comité Central, máximo órgano entre congresos, se reunió para hacer un balance de la situación política, social y económica de los últimos meses, un balance que como es habitual comenzó por un análisis de la actualidad internacional, para continuar con la realidad de nuestro país y las tareas del partido.

El informe comentó lo más destacado de la Cumbre del G-7, constando su paulatina pérdida de influencia. Se explayó en la política bélica de Estados Unidos, empeñada en destruir el acuerdo 5+1, y con el ojo de mira fijo en un Irán al que intenta destruir económicamente para reducir su influencia moviendo un poco más la balanza hacia la consolidación de la hegemonía de Israel en la región. Por su parte, Israel no deja de mover ficha, apoyando a los rebeldes sirios para debilitar a Siria o atacando directamente a Siria y Líbano, para debilitar en esa misma jugada a Irán que tiene batallones militares e influencia en los dos países.

Se habló de los tableros de juego en los que EEUU, Rusia y China miden sus fuerzas, como la India y la crisis abierta al anular el estatuto jurídico de Jammu y Cachemira. También de la guerra comercial de EEUU y China, agravada por la injerencia de los servicios secretos estadounidenses en la crisis de Hong Kong alimentando las protestas para debilitar a Pekín. Y de las negociaciones de Washington con los talibanes afganos para reducir tropas, sin abandonar el país, y dejando un gobierno títere al frente. A Rusia le continúa presionando desde sus fronteras, una de ellas Ucrania.

Cambiando de continente y frente el marchamo de la bota made in USA pisando América Latina, el Comité Central reforzó su solidaridad con Venezuela, en un momento en el que se ha intensificado el bloqueo para ahogar al gobierno de Maduro a base de estrangular la economía venezolana, esta vez no sólo con la impronta estadounidense sino con la complicidad de gobiernos americanos como el de Colombia, que eleva el tono de sus provocaciones, y de la Unión Europea, dentro de la cual destaca España, cuya embajada en Caracas se ha prestado a amparar los manejos de la oposición con la creación de una “célula de gobierno” en los locales de la cancillería. También se denunció el incumplimiento, por parte del gobierno colombiano, de los acuerdos de paz.

Acercándonos a casa, se argumentó cómo en la Unión Europea las contradicciones entre las diferentes fracciones del capitalismo están provocando que en diferentes Estados apuesten por un capitalismo de carácter nacional rechazando con más fuerza supeditar sus intereses a los mandatos de una Unión Europea que cada vez cuenta menos en el concierto internacional. El capital del Reino Unido prefiere romper con la UE y relacionarse directamente con EEUU, recuperando la alianza histórica del eje Atlántico Norte.

En este contexto, el Partido se felicita por la posición adoptada en su último congreso de oposición a la UE mientras trabaja en paralelo por otro proyecto de integración europea de carácter solidario, horizontal, socialmente avanzada y defensora de la paz y la cooperación como ejes de su política exterior. Este es uno de los retos que tiene que afrontar tanto el Congreso del PIE como el Foro europeo que se reunirá en Bruselas en noviembre.

La crisis del régimen y la izquierda transformadora

Tras el amplio análisis sobre los puntos geoestratégicos en los que colisionan las placas tectónicas de la política mundial, el informe llegó al análisis la realidad nacional. Partió de la crisis de régimen generada en 2008, la ruptura del pacto constitucional sobre el modelo territorial y la constitucionalización del neoliberalismo, a través primero del Tratado de Maastricht y luego de la reforma del artículo 135 de la Constitución, situando el capitalismo en su versión financiera neoliberal como única alternativa, un modelo incompatible con un Estado Social. A este panorama se une una monarquía alineada con las fuerzas conservadoras del régimen y una desafección al sistema por parte de sectores cada vez más amplios de trabajadores. Es en este contexto en el que la izquierda transformadora se ve obligada a convertirse en la alternativa política ante la falta de credibilidad de los partidos pilares del régimen, el PSOE y el PP, cada día más cohesionados en la deriva autoritaria.

Así llegamos a día en hoy en que el componente mayoritario pretende organizarse en la alianza política electoral de Unidas Podemos, que aspira a ampliar el complejo proceso de construcción del bloque histórico capaz de lograr las transformaciones necesarias que España necesita. Y ese proceso requiere una amplia participación sustentada en un proceso de movilización popular que tenga como referencias el 15-M, las marchas de la dignidad, las mareas ciudadanas en defensa de los servicios públicos, las movilizaciones contra el fraude hipotecario, las huelgas generales, las protestas laborales contra la precariedad, etc.

Enfrentada a los poderes económicos que implantan las políticas neoliberales que privatizan los bienes y servicios públicos, hoy Unidas Podemos, con 42 diputados es percibida por las fuerzas que sustentan el régimen del 78 como la mayor amenaza a su hegemonía, máxime si esta fuerza política insiste en querer formar parte de un Consejo de Ministros en el que no ha habido representación de fuerzas de la izquierda transformadora desde los gobiernos republicanos habidos entre 1936 y 1939. Si la crisis de régimen no se ha cerrado es por las protestas sociales, las luchas populares, la crisis territorial y la consolidación de una alternativa política de izquierda y rupturista que es Unidas Podemos.

Negociaciones PSOE / Unidas Podemos

Se ha trabajado por conformar gobiernos progresistas conjuntos entre UP y el PSOE en todos los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas donde las mayorías de izquierda lo hacían políticamente posible y se ha conseguido que por primera vez haya seis gobiernos regionales del bloque progresista: PSOE-Unidas Podemos en Canarias, Baleares, C. Valenciana; PSOE-Podemos con apoyo de IU en Aragón y La Rioja; y alianzas plurales de izquierdas con la participación de IU y Podemos como en Navarra. En Asturias el PSOE ha contado con el apoyo parlamentario de IU para poder formar gobierno en solitario.

Pero el PSOE “nunca ha tenido una intención real de formar un gobierno conjunto con UP en España”, como tampoco lo quieren la patronal, la banca, las grandes empresas, la Justicia ni la Jefatura del Estado.

Enrique Santiago, que además de presentar el informe como Secretario General del PCE forma parte del equipo negociador, relató a los miembros del Comité Central cómo se ha trabajado y se seguirá trabajando para evitar un adelanto electoral que puede traer una mayoría parlamentaria de las fuerzas políticas de la derecha. “A la vez, trabajamos con el objetivo prioritario de mantener la cohesión en el grupo confederal de Unidas Podemos durante el complejo proceso de conversaciones con el PSOE para intentar alcanzar un acuerdo de Gobierno, posición mayoritaria en la Mesa Confederal de Unidas Podemos”, añadió, destacando varios elementos:

1. Evitar que el PSOE alcance un acuerdo con las fuerzas a su derecha, lo que implica volver a articular la mayoría de gobierno que sacó adelante la moción de censura. Ese objetivo podría conseguirse si se alcanza un acuerdo de legislatura con garantías para hacer políticas de izquierdas o si alcanzamos acuerdo de gobierno de coalición también con las mismas garantías, ambos entre Unidas Podemos y el PSOE.

“Nuestra posición, acordada por este Comité Central, ha sido que IU no formaría parte de un Gobierno de España con el PSOE, aunque apoyaría la formación de dicho gobierno si se diera el caso (opción refrendada mayoritariamente por las bases de IU en la consulta de julio)”.

2. El PSOE se negó a construir una mesa de conversaciones con la suficiente antelación. Pretender negociar un gobierno de España en 72 horas muestra falta de seriedad y de voluntad de alcanzar un acuerdo.

3. El PCE ha trabajado en un amplio proceso de participación social en torno a las conversaciones UP-PSOE. Entre mayo y junio Unidos Podemos ha mantenido encuentros y asambleas con más de 400 organizaciones sociales, sindicales y presentantes de conflictos en lucha. Como resultado, una inmensa mayoría de estos colectivos ha exigido al PSOE un gobierno de coalición en los márgenes establecidos en el anterior Comité Central, entre ellos la premisa de que cualquier acuerdo programático debe de partir de la experiencia y los contenidos del acuerdo de los Presupuestos Generales del Estado 2019.

4. Gracias al trabajo realizado en la Mesa Confederal “conseguimos consenso para que el voto del grupo parlamentario de UP en la investidura de julio fuera abstención en lugar de negativo. Y en las últimas reuniones del grupo parlamentario, antes de la segunda votación de investidura, los dos representantes de IU en la Mesa Confederal defendieron aceptar la última oferta del PSOE sobre entrada en el gobierno y así evitar repetición electoral, con una vicepresidencia de Asuntos Sociales y varios ministerios sociales aunque sin haberse definido claramente sus competencias por parte del PSOE. Esta propuesta fue rechazada en ese momento por una mayoría de integrantes de la Mesa Confederal.

5. A estas alturas parece claro que en caso de alcanzarse un acuerdo exclusivamente programático con el PSOE, éste difícilmente cumpliría ninguna mediada anti neoliberal como revocar las reformas laborales, intervenir los precios de los arrendamientos o garantizar por ley la subida de las pensiones, etc.

Por eso el Comité Central dejó claro que en estos momentos lo más importante para la clase trabajadora española es poder fortalecer el proyecto de unidad popular que hoy representa UP, considerando la previsible llegada de una nueva crisis económica, con el consiguiente endurecimiento de las políticas neoliberales y limitación de las libertades públicas.

En este sentido el informe, aprobado con 40 votos a favor, 17 en contra y 13 abstenciones, refrendó que “la apuesta del PCE ha de ser preservar la cohesión de Unidas Podemos por encima de todo y adoptar medidas de forma urgente para fortalecerla y ampliarla, lo que significa incrementar el trabajo conjunto por la base y poner todos los recursos y esfuerzos posibles para acabar con los conflictos territoriales y las disputas entre direcciones, para lo cual es imprescindible un claro compromiso de la dirección estatal de Podemos en este mismo sentido”.

Por último, el Comité Central aprobó por unanimidad la resolución “El 20 de septiembre la noche será nuestra. Emergencia Feminista” con la que el Partido se adhiere al llamamiento de protesta para ocupar las calles de todas las ciudades de España con marchas nocturnas: “Las mujeres queremos ser libres, las calles y las noches también son nuestras y nos queremos vivas”.

Publicado en el Nº 328 de la edición impresa de Mundo Obrero septiembre 2019

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