Mujeres y movimiento obrero

Gema Delgado 30/10/2019

La lucha obrera y la lucha feminista se hermanan inevitablemente en la lucha de clases. De esa lucha conjunta se habló en el debate con el que concluía la actividad más política de la Fiesta del PCE, un panel de mujeres presentadas por la Secretaria de Movimiento Obrero del PCE, Anabel Segado.

En nombre de la Secretaría Confederal de Mujer e Igualdad de Comisiones Obreras, Carmen López, recordó que el sindicato siempre ha formado parte del movimiento feminista “y del que queremos seguir formando parte” y eso se ha reflejado en los avances en la negociaciones colectivas. También se ha ido consolidando, dijo, en la propia organización ya que los estatutos garantizan que la cuota de mujeres en la estructura del sindicato sea la correspondiente al porcentaje de afiliación, asegurando además que esa representación se refuerza cuando el porcentaje femenino es bajo.

Compartió, además, la buena noticia del aumento de afiliación entre las mujeres añadiendo que aún había mucho que hacer.

De esas reivindicaciones y de lo que quedaba por hacer habló Pilar Expósito, de Servicio Doméstico Activo (SEDOAC-Grupo Turín). “Llevamos 40 años reivindicando que el empleo Doméstico esté en el Régimen General de la Seguridad Social y no en el régimen Especial” algo que todavía no se ha conseguido, por eso pidió a los partidos políticos que incluyan en sus programas tanto la regulación de las trabajadoras como la defensa de sus derechos frente a la precariedad que viven. Explicó que si bien la Ley de la Dependencia supuso un avance nació sin recursos suficientes y fue además uno de los primeros servicios sociales que sufrieron recortes, de forma que son las familias las que se ven obligadas a cubrir las necesidades de los allegados dependientes, del cuidado de los mayores y del trabajo en el hogar, cuando la cobertura de esas necesidades debería estar garantizada a través del Estado de Bienestar. Recordó igualmente que éste es un sector feminizado ya que el 90% de las empleadas son mujeres y la mitad de ellas migrantes.

Las mujeres, además de mayor precariedad, son víctimas de acoso laboral. Verónica se quitó la vida este año por no poder sobreponerse al acoso sufrido cuando en su empresa se difundió un video personal. Trabajaba en Iveco. Un delegado sindical de CCOO relató cómo sucedieron los hechos y también en cómo evitarlos. Insistió no sólo en la necesidad de tener protocolos contra el acoso por violencia de género en los centros de trabajo, sino en que éstos se cumplan. Respecto al caso de Verónica “esperamos que haya juicio y que se resuelva como accidente laboral para que al menos sus hijos puedan quedar protegidos”.

Yuveli Muñoz, Secretaria de Migraciones del PCE, puso el acento en la problemática de la población migrante, pero fundamentalmente de las mujeres, en la precariedad que viven, la amenaza de abusos laborales y de pérdida de trabajo a las que se ven expuestas. La responsable de migraciones subrayó la necesidad de actuar siempre con perspectiva de clase: “Nativa y emigrante es la misma clase obrera”.

Publicado en el Nº 329 de la edición impresa de Mundo Obrero octubre 2019

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