Reseña del libro El valor de la memoriaMercedes Núñez Targa, el valor de la memoria

Ana Bonet
Pablo Iglesias Núñez 14/01/2020

El valor de la memoria. De la cárcel de Ventas al campo de RavensbrückMercedes Núñez TargaEditorial Renacimiento

En el número de octubre de Mundo Obrero, Higinio Polo, en su artículo “Conxita Grangé, en el puente de los cuervos, recordó la historia del campo de concentración nazi de Ravensbrück, a aquellas mujeres que pasaron por allí, a las que brutalmente quitaron la vida y a las pocas que vivieron para contarlo. Lo que a continuación se expone es una reseña biográfica de Mercedes Núñez, que también estuvo allí, en realidad pasó por tres campos de concrentración, sobrevivió y pudo testificar contra su torturador. Asumió el compromiso de contar lo que había visto, lo hizo, de viva voz, por colegios e institutos. También lo dejó publicado en dos obras: La cárcel de Ventas y Destinada al crematorio. Ambos se unen en esta publicación: El valor de la memoria.


“Mis simpatías iban hacia la República,
pero jamás se tradujeron en actos
concretos... hasta que estalló la guerra,
ya no se podía ser neutral”.

Mercedes Núñez Targa

Mercedes Núñez nació en Barcelona el 16 de enero de 1911. Muy joven se interesa por la corriente reformista de los años treinta, comprometiéndose con el mundo cultural y asociativo barcelonés. Pertenece al “Ateneo Enciclopedic Popular”, a “Amics del Sol” y al “Club Femení i d’Esports de Barcelona”.

Con el deseo de emanciparse trabaja durante la República de secretaria de Pablo Neruda, siendo éste Cónsul de Chile en Barcelona. Participa en la organización de las Olimpiadas Populares de Barcelona, contra convocatoria a los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, que se truncaron debido al golpe de estado faccioso del 18 de julio.

Afirma su compromiso social y político afiliándose a la JSU. Más adelante dará un salto cualitativo afiliándose al PSUC:

“Como todos los jóvenes de los años treinta, seguía apasionadamente las incidencias de aquella época, tan fértil en acontecimientos políticos. Mis simpatías iban hacia la República, pero jamás se tradujeron en actos concretos. Hasta el último minuto, sonreí con incredulidad, cuando alguien iniciaba la sospecha de que se preparara una sublevación (…) Más, lo que creía absurdo, se convirtió en realidad. Los primeros tiros en las calles de mi ciudad dieron al traste con mi existencia apacible. Ya no se podía ser neutral”.

Al estallar la guerra, ejerce labores burocráticas en la sede del Comité Central del PSUC y de la UGT, sita en la “Casa Milá” en Barcelona (La Pedrera). A finales de enero de 1939, al evacuarse Cataluña, el Partido Comunista le encomienda la reorganización del PC en A Coruña. Detenida en la ciudad herculina el 10 de noviembre de 1939, es trasladada a la prisión de mujeres de Betanzos, luego a la prisión provincial de A Coruña y por fin, el 6 de marzo de 1940 a la prisión de Ventas en Madrid (donde meses antes estaban allí recluidas las “Trece Rosas”, fusiladas el 5 de agosto de 1939).

El 25 de octubre de 1940, es sometida a un Consejo de Guerra sumarísimo, siendo condenada a 12 años y un día de cárcel por “auxilio a la rebelión”.

Puesta en libertad provisional el 21 de enero de 1942 por un error burocrático, obtiene la autorización para fijar su residencia en Barcelona, teniendo que presentarse ante la autoridad judicial cada 15 días. Toma contacto con las personas que le facilitarán su huida clandestina a Francia.

En septiembre de 1942 cruza los Pirineos bajo la falsa identidad de “Francisca Colomer, esposa Puig”. Es detenida en la localidad francesa de Saillagousse y encarcelada en la prisión de Perpignan, bajo la acusación de “paso clandestino de la frontera”. Luego es internada por un tiempo en el campo de Argelès. En aquel entonces ya no es campo de concentración, pero aún perduran los vestigios del campo donde estuvieron sus compatriotas en condiciones indignas. No alcanza a entender la actitud que tuvo el gobierno de la república francesa con sus hermanos republicanos españoles en el curso del exilio de febrero de 1939.

En enero de 1943, se incorpora a la Resistencia francesa en la Vª Agrupación de Guerrilleros Españoles del departamento de l’Aude en Carcassonne. Trabaja en las cocinas del Estado Mayor de las fuerzas de ocupación nazis en Carcassonne y su casa servirá de lugar de repliegue de los guerrilleros. Con el reportero gráfico catalán Agustí Centelles, colabora en la falsificación de documentos para los guerrilleros. Obtiene el grado de sargento de los F.T.P.F. (“Francs Tireurs et Partisans de France”). El 25 de mayo de 1944 es detenida por la Gestapo, junto a once de sus compañeros. Es sometida a un interrogatorio violento en la sede de la SD-Gestapo de Carcassonne y luego enviada al Fort de Romainville, en las afueras de París, camino de la deportación hacia el campo de concentración de Saarbrücken, luego de Ravensbrück y finalmente al Kommando HASAG de Leipzig, junto a siete republicanas españolas. En este Kommando, participa en acciones de sabotaje que hacen inservibles los obuses que fabrican. Es liberada el 14 de abril de 1945.

El 27 de julio de 1945, en Carcassonne, tiene lugar el juicio a su torturador de la Gestapo, René Bach, en el que Mercedes testifica junto a sus compañeros supervivientes.

El gobierno francés le concede varias condecoraciones (Légion d’Honneur, Médaille Militaire y otras más).

En su exilio parisino, junto a su compañero Medardo Iglesias, que fue capitán de la Guardia de Asalto republicana, su casa es lugar de encuentro de numerosos militantes clandestinos, intelectuales y represaliados. Vuelve a su actividad militante participando en numerosos congresos por Europa, ofreciendo su testimonio. Colabora con diversas publicaciones como Mujeres Antifascistas Españolas, L’Humanité, Información Española, Mundo Obrero, Treball, Nuestra Bandera, Nova Galicia, etc. Coordina durante años un espacio radiofónico en Radio España Independiente, estación pirenaica, titulado: “De Ribadeo a Tui”.

Mercedes no se olvida que en su despedida de sus compañeras de la prisión de Ventas, una de ellas le dijo: “Explica a los de la calle lo que has visto aquí” y publica en París en 1967 su testimonio bajo el título “Cárcel de Ventas”, con prólogo de Marcos Ana.

Desde el exilio, en 1968, participa en la creación del Partido Comunista de Galicia.

De vuelta a España, en 1975, consagra su vida a luchar contra la desmemoria dando charlas en los Institutos de Galicia y de Catalunya.

Mercedes fallece en Vigo el 4 de agosto de 1986.

A finales de 2016, la Editorial Renacimiento de Sevilla publica “El valor de la memoria”, obra que recoge sus escritos de “Cárcel de Ventas” y “Destinada al crematorio”.

Publicado en el Nº 330 de la edición impresa de Mundo Obrero noviembre 2019

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