El alcance teórico de Lenin se referencia en la dialéctica materialista y la recuperación de su dimensión revolucionariaEl marxismo de Lenin Las aportaciones de Lenin al marxismo, hay que enmarcarlas en el contexto del marco de confrontación entre la Segunda y la Tercera Internacional y de las discusiones surgidas en el seno dirigente bolchevique sobre la orientación política soviética.

Eduardo Sánchez Iglesias. Profesor de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM; Director de la FIM 21/01/2020

El 21 de enero de 1924 fallecía en Gorki Lenin, líder indiscutible de la Revolución soviética. Sus dotes como político revolucionario y como primer dirigente de la URSS siguen resonando casi un siglo después de su muerte, pero la intención del presente artículo va en otra dirección, tal vez la menos conocida, siendo su objetivo responder a la siguiente pregunta: ¿qué aportaciones teóricas hizo Lenin al marxismo?

De Marx a Lenin

En relación a las aportaciones de Lenin al marxismo, hay que enmarcarlas en el contexto del marco de confrontación entre la Segunda y la Tercera Internacional y de las discusiones surgidas en el seno del núcleo dirigente bolchevique sobre la orientación política soviética. Fue entonces cuando se acuñó el término leninismo, presentando la doctrina de Lenin como el único desarrollo consecuente del marxismo frente a su desnaturalización por parte de la Segunda Internacional, apareciendo como el marxismo de la época del Imperialismo y de la revolución proletaria; o como argumento en las discusiones en torno a la Revolución permanente y el socialismo en un solo país.

El alcance teórico de Lenin se relaciona fundamentalmente con dos aspectos. En primer lugar, en referencia al método –la dialéctica materialista-, como reacción contra la interpretación determinista y positivista del marxismo por parte de la Segunda Internacional, por la recuperación de su dimensión revolucionaria, empeño que se realizó en buena medida bajo el restablecimiento de la dialéctica.
Resulta (…) enteramente justificado hablar del leninismo como nueva fase del desarrollo de la dialéctica materialista. Lenin no solo ha restablecido la pureza de la doctrina marxista después de unos decenios de desdibujamiento y desfiguración engendrados por el marxismo vulgar, sino que ha continuado el desarrollo del método mismo, lo ha conducido a un nivel de mayor concreción y madurez (…) El leninismo significa un nivel jamás alcanzado hasta el presente de pensamiento concreto, antiesquemático, y directamente dirigido hacia la acción transformadora y la praxis (Lukács, 1966: 127-128).

En segundo lugar, Lenin constituye un “desplazamiento en la historia del marxismo”, momento en el que se da un “desplazamiento de la constelación original” del país más avanzado y de proletariado industrial como sujeto revolucionario (como Marx esperaba) a un país atrasado y que tenía como principal sujeto revolucionario –junto al proletariado- al campesinado pobre (como Lenin defendió) (Zizek, 2010: 6).

Lenin y el análisis concreto de la situación concreta

Los primeros escritos de Lenin están consagrados a la polémica con los populistas rusos en torno al desarrollo del capitalismo en Rusia, un debate rico en implicaciones teóricas, en la que participaron diferentes corrientes del marxismo ruso, entre las que desatacaron los conocidos como “marxistas legales” y las posiciones defendidas Lenin, tesis en la que nos vamos a centrar.

Los populistas afirmaban la persistencia en Rusia de una institución, la Comuna, de carácter homogéneo e igualitario, que podía constituir la base de un desarrollo no capitalista de Rusia, contraponiendo así lo que denominaban sector popular (Mir), formado en torno al sector agrícola comunal y la industrial artesanal rural (Kustares), al sector capitalista; al atribuían un carácter artificial frente al natural del primero, e insistían en los límites que encontraba el desarrollo del capitalismo en Rusia.

Frente a esta tesis, Lenin pondrá de relieve los procesos de diferenciación social que se produce en el seno de la Comuna y, en general, en el llamado por los populistas sector popular, insertando estos procesos en un único proceso, que es el del desarrollo del capitalismo en Rusia, negando el carácter artificial de éste y la oposición de los dos sectores del modo que lo formulaban los populistas como oposición radical; así como combatirá la forma la que los populistas negaban las posibilidades del capitalismo en Rusia.

En el debate se ponían juego diferentes concepciones sobre el desarrollo histórico en general y sobre el de Rusia en particular. Los populistas eran defensores de la excepcionalidad rusa, herederos de las corrientes eslavófilas, que se habían opuestos a las occidentalistas en el Siglo XIX. En su respuesta a los populistas, Lenin esgrime el principio de concreción en el análisis, haciendo uso de una categoría analítica central, la categoría de la “Formación económico social”, en la que ve el instrumento analítico que permite dotar de cientificidad, organicidad e historicidad los procesos de la vida social y explicar su dinámica, lo que incluye el paso de una formación social a otra, frente a la indeterminación con que los populistas concebían los procesos sociales.

Así, Lenin se dirige a cuestionar la excepcionalidad que los populistas predicaban de la sociedad rusa, poniendo de relieve cómo los fenómenos de la vida social rusa pueden comprenderse a través de las determinaciones y rasgos surgidos tanto de las formaciones económico sociales feudales como capitalistas.
Hacer un estudio más sistemático, más concreto, de todas las formas de lucha de clases y de explotación que en Rusia aparecen singularmente embrolladas y encubiertas (…) analizando los diferentes niveles de desarrollo capitalista en cada uno de los sectores productivos, las formas de transición y de las pervivencias feudales (Lenin, 1975: 223).

Desde el punto de vista teórico, es aquí donde podemos distinguir el gran logro teórico de Lenin en su libro El desarrollo de capitalismo en Rusia (1899), llevando a cabo en tiempo real, lo que podemos denominar el alma del marxismo: el análisis concreto de la situación concreta. Principio que guio la labor teórico y política de Lenin a lo largo de su vida.

Bibliografía
Lenin, V.I. (1975): Obras escogidas, Akal, Madrid, Tres Tomos.
Lukács, Georg (1966): Lenin, Maspero, París.
Trias Vejarano, Juan (1983): “Lenin y al materialismo histórico. Bases para un análisis”, Revista Sistemas, nº 54-55, junio, pp: 37-51.
Zizek, Slavoj (2010): Mao. Sobre la práctica y la contradicción. Akal, Madrid.

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