Las futbolistas ya no están fuera de juego Hicieron falta 14 meses de negociaciones y una huelga, para lograr el primer convenio colectivo de estas características que se firma en Europa.

Ángel Cappa. Exentrenador argentino 20/03/2020

Como todos los derechos que las mujeres han conseguido históricamente en este mundo de hombres, las futbolistas lograron por primera vez en España un convenio colectivo de trabajo, después de una prolongada y trabajosa negociación.

Tamara Ramos, gerente del sindicato Futbolistas ON, lo resumió con absoluta claridad. Dijo que lo que han conseguido fue “gracias a la huelga”. Efectivamente fueron más de 14 meses de negociaciones y reuniones, para finalmente y después de una huelga, firmar el convenio.

Consiguieron un sueldo mínimo de 16 mil euros a jornada completa y 12 mil a tiempo parcial. También que se considere a las que queden embarazadas, que podrán renovar por una temporada en las mismas condiciones y otras reivindicaciones no menos importantes. Es el primer convenio de estas características que se firma en Europa.

Este logro de las futbolistas españolas, hay que incluirlo en el contexto internacional de la lucha que las mujeres están llevando a cabo, para, finalmente, conseguir la igualdad de derechos que, aunque resulte indignante e increíble, todavía procuran.

Memoria futbolera histórica

Para tener una idea acerca del larguísimo camino de lucha de las mujeres con el propósito de ocupar el lugar que les corresponde en el deporte (y en la vida en general, pero es tema para otro artículo) retrocedemos hasta 1912. Entones Pierre de Coubertin impulsor de los modernos Juegos Olímpicos, decía que esos Juegos tenían que ser “la exaltación periódica y solemne del atletismo, la lealtad como medio, el arte como marco y los aplausos femeninos como recompensa”. Ese debería ser el papel de la mujer según este personaje tan reconocido mundialmente: el de aplaudir a los atletas masculinos.

Algunos años más tarde Manuel Sanz Romo, profesor de la Escuela Gimnástica de España, escribió en su “Manual sobre cultura física” que la educación física de la mujer no debería incluir deportes violentos “ya que el organismo femenino es siempre parecido al del niño por su delicadeza y su fisiología”. Les recomendaba el tenis, la equitación, la natación y las danzas.

En cuanto a lo específicamente futbolístico los primeros encuentros que se registran en España son de 1914, cuando el Spanish Girl’s Club de Barcelona, los organizó con fines benéficos. Fueron 5 partidos interrumpidos por el inicio de la primera guerra mundial, presenciados por mucha gente según las crónicas de entonces que, en general, criticaron a las jugadoras por adoptar “tan poco adecuadas como inestéticas posiciones, que eliminan la gracia femenil”.

En 1923 fue la segunda oportunidad en que el público español pudo presenciar un partido de fútbol femenino. Fue en Barcelona entre las selecciones de Inglaterra y Francia. El comentario del diario Stadium no resultó demasiado halagüeño para las futbolistas: “Hemos de confesar, decía el periodista Enrique Guardiola, que el fútbol no se ha hecho para la mujer y la mujer no se ha hecho para el fútbol”. Y más revelador aun calificaba a las jugadoras de “marimachos”. Y para terminar con indudable contundencia, afirmaba que “el fútbol es un deporte al que sin exagerar podríamos calificar de antifemenino”. Menos mal que no exageró.

Dime a qué juegas y te diré quién eres

Ese prejuicio sobre las mujeres futbolistas no se detuvo en aquella época. Podríamos afirmar sin exagerar (y no como el periodista del Stadium en 1923), que continuó a través del tiempo y está presente en la actualidad.

Los argumentos son banales y de muy liviano razonamiento, pero de todos modos el machismo imperante en el fútbol se sigue resistiendo a admitir al fútbol femenino en igualdad de consideración y respeto.

Se suelen hacer comparaciones con el fútbol masculino sin tener en cuenta los años de ventaja en cuanto a preparación y experiencia que tiene con respecto del femenino. Y por otra parte no se entiende la necesidad de tal comparación.

En países como EEUU donde el fútbol femenino tiene un mayor desarrollo y difusión, las jugadoras pusieron las cosas en su sitio. Con datos indiscutibles que revelan una realidad contraria a las suposiciones, demostraron que la selección femenina estadounidense además de obtener más triunfos que sus colegas masculinos (3 veces campeonas del mundo), tienen mayor audiencia en televisión y generan más dinero. Y con esos datos reclamaron sueldos más equitativos, ya que la diferencia con los hombres era desproporcionada e injusta. Por supuesto lo consiguieron.

La lucha es el camino

Todos los derechos sociales y laborales que lograron las clases trabajadoras en su historia, lo hicieron a través de luchas durísimas mantenidas en el tiempo. Todo los lugares que las mujeres fueron recuperando se debió también a sus luchas contra las resistencia de la sociedad patriarcal y hasta la incomprensión de sus parejas masculinas.

Cosas que nos parecen ahora naturales como las 8 horas de trabajo, las vacaciones, la educación y sanidad públicas, las jubilaciones, la abolición de la esclavitud, el voto femenino, hasta la patria potestad de sus hijos, dejaron detrás mucho sufrimiento, cárcel y la vida de tantos militantes.

Nada fue un regalo gratuito de las clases dominantes, que incluso en momentos de crisis aprovechan para recortar esos derechos y seguir aumentando sus beneficios.

La incorporación de la mujer al deporte corrió esa misma suerte. Y cuando se decidieron jugar al fútbol solo encontraron indiferencia y también resistencia machista.

Pero la experiencia de las luchas de quienes las precedieron les sirvió y les sirve para no bajar los brazos y seguir peleando por este derecho tan elemental que quieren negarle.
Poco a poco van logrando difusión y en algunos partidos las futbolistas españolas fueron capaces de llenar estadios destinados a los hombres.

Este convenio ha sido el primer paso. Seguramente seguirán avanzando. Nada es imposible cuando se tiene la voluntad de conseguirlo y el derecho de hacerlo.

Publicado en el Nº 333 de la edición impresa de Mundo Obrero marzo 2020

En esta sección

No podemos olvidar los empleos indirectos de NissanEl Acuerdo Social en Defensa del Empleo debe ir acompañado por grandes acuerdos políticos e institucionales70 días de movilizaciones contra el cierre de NissanLa abogacía en defensa de los trabajadores se movilizaEuropa Press y La Razón despiden en vez de aplicar un ERTE

Del autor/a

La pandemia nos muestra al capitalismo sin eufemismosEl capitalismo es un virus mortalLas futbolistas ya no están fuera de juego