El supuesto testigo contra Maduro intentaba organizar otro golpe de Estado con Guaidó y la CIALas informaciones de la DEA desmontan la acusación por narcotráfico contra el presidente de Venezuela La estadounidense WOLA advierte que es un montaje judicial para justificar las sanciones e impedir una transición negociada.

José Manuel Martín Medem 30/03/2020

La penetración de la cocaína en Estados Unidos no es el resultado de una conspiración del gobierno de Venezuela. Los datos de la DEA (Drug Enforcement Administration) desbaratan el montaje judicial de su propio gobierno contra el presidente Nicolás Maduro al que la Fiscalía General (el ministerio de Justicia) acusa de “dirigir las operaciones de narcoterrorismo para inundar de cocaína a Estados Unidos”.

La información de la DEA (Administración para el Control de Drogas), publicada en 2018, asegura que “por Venezuela sólo pasa un 7% de la cocaína colombiana que se introduce en Estados Unidos”. Un dato que coincide con la conclusión de las investigaciones de la Washington Office on Latin America (WOLA), una organización estadounidense independiente que defiende los derechos humanos, la democracia y la justicia social: “Alrededor del 90% de toda la cocaína con destino a los Estados Unidos se trafica a través de las rutas del Caribe Occidental y del Pacífico Oriental, no por el Caribe Oriental de Venezuela”. La BBC citaba a Geoff Ramsey, especialista de la WOLA en el análisis sobre Venezuela: “Es absurda la acusación de que Maduro está inundando de cocaína a Estados Unidos. Son los datos de la DEA los que demuestran que Venezuela está lejos de ser un país importante en el tránsito de la droga hacia ese país. Son otros, con cuyos gobiernos Trump mantiene buenas relaciones, como Colombia, Honduras y Guatemala”.

Los informes anuales de la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito nunca han avalado las acusaciones de Washington por narcotráfico contra el gobierno de Venezuela y la ONU reconoce a Nicolás Maduro como el presidente legítimo. Para armar el proceso en los tribunales estadounidenses, la DEA y la CIA están negociando los testimonios de dos desertores: los generales venezolanos Hugo Carvajal y Clíver Alcalá que se habían refugiado en España y en Colombia. Acusados de haber organizado el envío de cocaína hacia Estados Unidos en complicidad con la guerrilla colombiana de las FARC, ahora les proponen declarar contra Nicolás Maduro como testigos protegidos con penas reducidas. Alcalá, que vivía desde hace dos años en Barranquilla, controlado por la Dirección Nacional de Inteligencia, se entregó a la DEA que lo trasladó a Nueva York. Carvajal estaría negociando en Madrid con la misma agencia, según la oposición venezolana, su extradición a Estados Unidos en condiciones que todavía no se han establecido pero que deben garantizarle la seguridad necesaria para secundar la acusación por narcotráfico contra Nicolás Maduro. El diario madrileño ABC asegura que “Carvajal está bajo custodia del Centro Nacional de Inteligencia”. En el caso de Alcalá, antes de entregarse se protegió reconociendo que el líder opositor Juan Guaidó le había encargado la organización de otro intento de golpe de Estado en colaboración con la CIA. “Asesores estadounidenses” le llaman el general arrepentido. En Nueva York tendrán que tratarlo bien para que no cuente todo lo que sabe sobre esa operación golpista.

La retórica del narcoestado para justificar las sanciones e impedir la negociación

La Voz de América (VOA), emisora oficial del gobierno de Estados Unidos, ha confirmado lo que se suponía. A Washington no le importa la justicia sino conseguir testimonios interesados para aumentar la presión contra el gobierno de Venezuela. La VOA ya ha dicho que Alcalá y Carvajal son “valiosos informantes” y “enormes trofeos para las agencias de inteligencia”.

Ramsey, el experto de la WOLA, advierte que “la Administración Trump maneja la retórica del supuesto narcoestado para justificar las sanciones e impedir las negociaciones del gobierno con la oposición en Venezuela”. Y añade que “no es una casualidad que la acusación judicial por narcotráfico contra Maduro se haya producido precisamente ahora que un sector de la oposición negociaba su participación electoral y cuando era posible un acuerdo entre Maduro y Guaidó para conseguir la ayuda internacional humanitaria contra el coronavirus”. Todo vale en las acusaciones contra el gobierno de Venezuela. Incluso la reducción al absurdo.

Hay un peculiar personaje en todo este asunto que, después de ser instructor de inteligencia en la Marina de Estados Unidos, se ha colocado como comentarista de política internacional en las poco equilibradas cadenas de televisión FOX y CNN. Es el boliviano nacionalizado estadounidense José Miguel Humire, con aroma CIA, que lleva años sembrando en las pantallas su acusación de complicidad con el narcotráfico contra Evo Morales y Nicolás Maduro. Cuando le preguntan por qué nunca ha podido presentar las pruebas que lo demuestren, su respuesta te deja perplejo: “La ausencia de evidencias no es la evidencia de la ausencia”.

El PCE reitera su apoyo al gobierno de Venezuela y al presidente Nicolás Maduro

El Partido Comunista de España rechaza la decisión del gobierno de Trump, condena este nuevo intento de golpe de Estado contra el gobierno de Venezuela, exige a Estados Unidos el levantamiento de las sanciones contra Venezuela que violan de manera flagrante el derecho internacional, exige la condena de la comunidad internacional de esta decisión estadounidense y reitera su apoyo al gobierno de Venezuela y al presidente Nicolás Maduro.

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