Ni muerto lo traganEl elogio envenenado de 'El País' El elogio envenenado es el recurso de los que no se atreven contra la honestidad, la inteligencia y el valor pero te descalifican por no acomodarte en la realidad que Julio no quería gestionar sino cambiar.

José Manuel Martín Medem. Director de Mundo Obrero 16/05/2020

El elogio de El País se queda en el titular: No negociaba los principios. El resto del artículo de ese diario es un continuo sí pero no. Popular pero “de carácter difícil”, coherente pero “sin cintura política”, mayoría absoluta en la alcaldía de Córdoba pero “como gestor dejaba mucho que desear”, califa rojo pero “coincidía con Aznar” y no negociaba los principios pero “sólo admitía los suyos”.

Ni muerto lo tragan.

El elogio envenenado es el recurso de los que no se atreven contra la honestidad, la inteligencia y el valor pero te descalifican por no acomodarte en la realidad que Julio no quería gestionar sino cambiar.

Lo peor del elogio envenenado de El País es que, para acusarle de encastillarse en sus principios, utiliza el desprecio de uno de los que le traicionaron.

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