Una vez más, ante el bloqueo, los ciclones, los mosquitos y los virus, los cubanos seguiremos resistiendo.Cuba en cuarentena (y 2) Durante la administración de Obama, la clínica Roswell Park, en Nueva York, acordó elaborar de forma conjunta con Cuba una vacuna eficaz en la prevención del cáncer de pulmón. Ahora Trump ha malogrado el convenio al aumentar las medidas del embargo.

Luis Adrián Betancourt. Periodista. Escritor cubano de novela negra y policiaca (*) 12/06/2020

Mucho antes de la llegada del Covid 19 nos asaltó una plaga que se hizo endémica y nos acompaña hasta hoy: el bloqueo estadounidense que se ensaña en medio de esta crisis, agravándola.

Durante la administración de Obama, la clínica Roswell Park, en Nueva York, acordó elaborar de forma conjunta con Cuba una vacuna eficaz en la prevención del cáncer de pulmón. Ahora Trump ha malogrado el convenio al aumentar las medidas del embargo. Para Trump fue fácil comprender que este momento de pandemia era el idóneo para ponernos el pie sobre el cuello y asfixiarnos.

El 11 de abril se supo que los respiradores que Cuba había encargado a dos empresas internacionales no llegarían ya que han sido compradas por una estadounidense que ha aplicado el bloqueo.

No es lo mismo saberlo que vivirlo. Le pedí a Isis Nicolau, la anestesióloga de mi operación, que me contara sobre su experiencia en la primera línea, donde a cada momento lo que estaba en juego era la vida o la muerte. En los momentos más difíciles de la pandemia ella estuvo sirviendo en terapia, con todo su ánimo invertido en el cuidado de los enfermos.

-Los datos son fríos, habría que ver lo que en realidad sucede en las salas de terapia, cómo estás atendiendo a un paciente y de pronto se agrava y hay que correr con él y a veces en vano. Y constantemente están entrando las llamadas de los familiares, ansiosos, preguntando por los reportes de los enfermos.

Aplicando el principio de Fidel de que Cuba no da lo que le sobra sino que comparte lo que tiene, y viendo cómo siguen saliendo brigadas médicas hacia varios países donde el Covid 19 hace estragos, me pregunto cómo podemos cubrir nuestras necesidades sanitarias y mantener con calidad las salas de terapia en este momento crítico. La doctora Isis me da la clave:

-La cuarentena es un asunto colectivo y se asume con una entrega absoluta todo el tiempo. La concentración de los recursos hospitalarios y su optimización es como si se duplicaran. Y sucede lo mismo con los recursos humanos. Y en este punto hay algo que es digno de mencionar, se trata de la disposición y la espontaneidad de todos para integrarse al arduo trabajo en la sala de terapia. Estos han sido los factores que han hecho posible el cumplimiento de esa difícil tarea.

Seguiremos resistiendo

Hay algo que ha impresionado especialmente a Isis:

-El reconocimiento social. Cómo ha crecido ante sus semejantes la figura del médico.

Ahora hay una campaña internacional de recogida de firmas solicitando el Premio Nobel de la Paz para las brigadas médicas cubanas. Bien merecido lo tienen, es como un aplauso mundial que se une al que los cubanos les dedicamos cada noche a las nueve.

Ahora nuestra vacuna es la prevención. Sabemos científicamente que la identificación rápida de casos, el rastreo de contactos y la cuarentena son la única forma de contener el virus en ausencia de una vacuna y, debido a que comienza precisamente con la prevención, el sistema cubano de salud es perfectamente adecuado para llevar a cabo la estrategia de contención.

¿Y los niños? A ellos siempre se les pregunta qué quieren ser cuando crezcan

- Médico.
Y ¿qué regalos querrían para el cumple?

- Una batica blanca.

El escenario de la pandemia se puede complicar mucho a causa de los mosquitos aunque no contagien el Covid 19. Ya están llegando los huracanes y con ellos vendrán las aguas, con las aguas los mosquitos, con los mosquitos el dengue y con el dengue un empeoramiento del ambiente sanitario en el país, al tener que llevar al mismo tiempo el combate al nuevo coronavirus y al mosquito Aedes Aegypti. Aunque el Covid 19 parece más temible, no llegan a cien sus víctimas fatales mientras que la epidemia de dengue hemorrágico que tuvimos en 1981 provocó la muerte de 158 personas, incluidos 101 niños menores de 15 años.

Una vez más, ante el bloqueo, los ciclones, los mosquitos y los virus, los cubanos seguiremos resistiendo.

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(*) Luis Adrián Betancourt, es además de periodista, uno de los mejores y más leídos escritores cubanos de novela negra y policiaca. Autor de Aquí las arenas son más limpias, Huracán, Maceta y Cochero. También destaca como historiador con sus libros Fidel en la mira y Batista/Últimos días en el poder.

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