El "Acuerdo del Siglo" es el plan para que el Estado de Israel se anexione los territorios palestinos del Valle del Jordán y los asentamientos ilegales judíos en CisjordaniaLos pueblos del mundo tenemos una deuda de paz con el pueblo palestino El Acuerdo del Siglo, no traerá la paz, ni una solución justa: es simplemente un escalón más del plan general del Estado de Israel contra Palestina.

Julio Rodríguez Bueno. Presidente de la ONG Paz Ahora
Joaquín Iborra Ortega. Presidente de la Asociación Espacio Plural para las Políticas Públicas 30/06/2020

Sin noticias de que los gobiernos del Planeta tengan previsto frenar el asalto a la legalidad internacional que se anuncia para el próximo 1 de Julio. Ante esta inacción, no cabe esperar más que una reacción de los pueblos del Mundo en pro de la PAZ y la LIBERTAD que merece el pueblo palestino. Y ello, frente a unos gobernantes que cierran un ojo (como hubiera dicho Benedetti) “para no ver las uñas negras de la miseria” (1)

De miseria hablamos cuando enfrentamos al “ACUERDO del SIGLO” que pretende perpetrar el gobierno del Estado de Israel (verbo mucho más cercano a la realidad que “implementar”, ese horrible anglicismo).

Miseria moral, desde luego, pero miseria física y miseria social a la que se ha condenado a la población palestina desde hace décadas. No es sencillo explicar a quien no haya viajado a la tierra de Palestina, a quien no lo haya vivido de cerca, las dificultades materiales que enfrentan, día tras día, todos esos miembros de la raza humana (la única raza que existe sobre la faz de la Tierra) atrapados bajo la bota castrense de una ocupación militar inmisericorde. Las dificultades de unos profesionales sanitarios sin medios para atender con dignidad a sus pacientes, o de unos centros educativos donde el profesorado, desde preescolar a la Universidad, carece de lo mínimos recursos que goza la más humilde escuela de cualquiera de nuestros barrios obreros, o de una población trabajadora que desconoce si podrá acudir mañana a su puesto de trabajo, ya que nadie puede adivinar con antelación si los controles militares israelíes estarán o no abiertos.

Quienes cierran un ojo tienen nombre y apellidos, pero sobre todo responsabilidades, puesto que gozan de los medios para poner freno a la injusticia de la nueva vuelta de tuerca prevista para el 1 de Julio de 2020. ¿Conocen, quienes pagan impuestos en la Europa opulenta, que existe un acuerdo económico preferencial entre la Unión Europea y el Estado de Israel? ¿Se nos informa a la ciudadanía, acaso, que ese acuerdo preferencial está supeditado a que Israel respete los derechos humanos? ¿Nos enumeran, una por una, (año por año, golpe a golpe), las resoluciones de la ONU que ha incumplido Israel desde su fundación? ¿Qué hacen los poderosos de la Tierra para poner coto a la conculcación permanente de la legalidad internacional entre el Mar Mediterráneo y el río Jordán?

EL ACUERDO

El conocido con el pretencioso nombre de "Acuerdo del Siglo", es un plan en el que el presidente Trump patrocina que el Estado de Israel se anexione los territorios palestinos del Valle del Jordán y los asentamientos ilegales judíos en Cisjordania (2) -un 30% del territorio- por 50.000 millones de dólares destinados a la Autoridad Palestina en Cisjordania y Gaza, y a los estados vecinos de Jordania y Egipto.

La propuesta congela durante cuatro años la construcción de nuevos asentamientos con el fin de posibilitar una solución de "dos Estados", pero pide a las autoridades palestinas el reconocimiento de Jerusalén como capital única de Israel, descarta el desmantelamiento de los asentamientos ya existentes y establece la consideración de Israel como Estado judío, tres puntos que impiden el visto bueno del presidente palestino, Mahmud Abbas y de la totalidad de los partidos políticos, sindicatos, movimientos sociales y entidades ciudadanas palestinas.

Un “acuerdo” que viola el derecho internacional y las resoluciones, (incluida la resolución 2334), del Consejo de Seguridad de la ONU.

Este plan profundiza la agresión de Israel al pueblo palestino, y consolida el régimen de Apartheid donde se confina a la población en porciones de territorio controladas por Israel, al modo de los bastustanes en que se encerraba a la mayoría negra de Sudáfrica.

El presidente estadounidense Trump y el primer ministro israelí Netanyahu buscan imponer este plan. Un plan que solo deja una salida al pueblo palestino: rechazarlo.

Mohamed Shtayyeh, primer ministro de A.N.P., ha amenazado con la declaración unilateral de su Estado con capital en Jerusalén Este y dentro de las fronteras anteriores a la Guerra de los Seis Días de 1967.

La diplomacia de EEUU se ha volcado con este plan. Y para hacer visible este apoyo, el Secretario del Departamento de Estado, Mike Pompeo, protagonizó una visita relámpago durante la que se entrevistó con Netanyahu y su socio en el recién investido gobierno israelí: el cabeza de la lista del partido Azul y Blanco, Benny Gantz.

Aunque en Washington han surgido dudas de última hora. En efecto, desde el departamento de Estado de EEUU se ha solicitado al gobierno de Netanyahu que el 1 de julio no se produzca la anexión de esa parte Cisjordania. EEUU tiene otros problemas internos más acuciantes -la pandemia del COVID19 y el movimiento de derechos civiles “Black Lives Matter”- para enfrentarse con una posible nueva Intifada en Oriente Próximo.

Netanyahu no aparenta que vaya a oír a su socio y padrino, ya que necesita la aprobación de este plan como una cortina de humo sobre el juicio que se inició el día 24 de mayo, en el que se sienta en el banquillo acusado de soborno, fraude y abuso de confianza. (3)

Antes de la anexión y en pleno confinamiento por la pandemia producida por el COVID19, (tanto en Israel, como en los territorios palestinos bajo ocupación militar), se han producido nuevos ataques de colonos judíos a palestinos, tal y como ha denunciado la O.N.G Oxfam, en un estudio basado en cifras de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA). Además se han ejecutado nuevas demoliciones de viviendas palestinas en Cisjordania y el desplazamiento de sus habitantes para asentar a más colonos judíos antes del 1 de julio, la fecha en la que la Kneset – Parlamento israelí – aprobará la anexión de esos territorios de la Cisjordania.

Si bien es cierto que Europa, por boca de Heiko Maas, ministro de Exteriores de la República Federal de Alemania,-que presidirá la UE a partir de julio- ha advertido a Israel que se posicionará en contra de la anexión de parte de Cisjordania porque “es incompatible con la ley internacional”, la diplomacia Israelí dice contar con el apoyo de 8 de los estados miembros de la UE.

No son muchas las voces de oposición a este acuerdo dentro de Israel. Eso si. miles de personas se manifestaron en Tel Aviv contra el plan de anexión con el líder del partido progresista Meretz, Nitzan Horowitz, y la cada vez más minoritaria izquierda israelí. El proyecto de anexión goza del apoyo mayoritario de la recién elegida Kneset y de la mayoría de la población del Estado de Israel.

El Acuerdo del Siglo, no traerá la paz, ni una solución justa: es simplemente una escalón más del plan general del Estado de Israel contra Palestina.

Y mientras ¿Que podemos hacer la población civil?

Organizaciones de todo el Mundo se inspiran en el veto que la comunidad internacional aplicó contra Sudáfrica para acabar con el 'apartheid'. Una de ellas es la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones), que invita a boicotear tanto a productos y empresas, como el boicot cultural y deportivo, político y académico. Promueven también las desinversiones de empresas y bancos, y la imposición de sanciones a Israel.

Y podemos (debemos) salir a las calles. Que oigan nuestra voz. Que nuestros gritos y cánticos en Nueva York, Milán, Burdeos, Oporto, El Cairo o Madrid sean altavoz de ese pueblo sometido al yugo del militarismo.

Un pueblo digno.

Un pueblo con la dignidad y el orgullo de quien se alza contra la injusticia, a sabiendas que no tiene nada que perder salvo las cadenas.

NOTAS:

(1) Padre nuestro que estás en el exilio,
casi nunca te acuerdas de los míos,
de todos modos, dondequiera que estés,
santificado sea tu nombre
no quienes santifican en tu nombre
cerrando un ojo para no ver las uñas sucias de la miseria.

Mario Benedetti

(2) Todas las colonias o asentamientos fuera del Estado de Israel -en los territorios palestinos bajo ocupación militar o en los Altos del Golán de Siria- son contrarias a la legalidad internacional.

(3) De hecho, el acto en la Kneset del día 1 de Julio, está previsto en un momento de máxima debilidad interna, tanto del gobierno de Netanyahu, como de la administración Trump.

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Del autor/a

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