El día en que a Rodríguez Ibarra se le apareció la virgen La fecha que impuso para el día de la comunidad poco tiene que ver con el pueblo de Extremadura.

Rafa González 06/09/2020

Martes 21 de mayo de 1985. En la sesión plenaria número 27 de la primera legislatura de la Asamblea de Extremadura se debate como único punto del orden del día la proposición de Ley del Escudo, del Himno y del Día de Extremadura presentada por los grupos parlamentarios del PSOE, del PP y de Extremadura Unida.

Dicha ley había conseguido cierta unanimidad en torno al escudo y al himno pero no para designar una fecha como día del pueblo extremeño. Mientras la derecha posfranquista representada por Alianza Popular y apoyada por la derecha regionalista de Extremadura Unida proponían el 8 de septiembre, día de la Virgen de Guadalupe, para lo que contaban con el apoyo de la Iglesia, el PSOE se decantaba por el 21 de mayo, día de la constitución de la primera Asamblea de Extremadura y el grupo parlamentario del Partido Comunista de España (PCE) proponía el 14 de agosto, día de la Matanza de Badajoz, propuesta apoyada por la izquierda y el movimiento popular.

Esta variedad de fechas fueron propuestas por los distintos grupos en la comisión creada a tal efecto y, como recordó un diputado del PP el día en que se debatía en la Asamblea de Extremadura, "el Grupo popular propuso para ese día de Extremadura el 8 de septiembre, festividad de la Virgen de Guadalupe, en aquella primera reunión de la Comisión del Himno, el Escudo y el Día de Extremadura, propuesta sólo apoyada en su momento por el grupo parlamentario de Extremadura Unida, siendo rechazada por los demás grupos".

En dicha comisión los distintos grupos llegaron a un acuerdo en torno al 21 de mayo como Día de Extremadura. Este acuerdo, que pocas veces se había logrado en una proposición no de ley hasta ese momento, se fundamentaba en elegir ese día porque la fecha de constitución del primer parlamento regional, a través de la voluntad popular, tenía la suficiente entidad para ser considerada histórica y una pretendida lógica de separar las celebraciones religiosas y las estrictamente civiles.

SE LE APARECE A IBARRA LA VIRGEN DE GUADALUPE

El consenso que se logró en la ponencia y se plasmó por escrito en la propuesta definitiva fue roto por las declaraciones de Rodrígue Ibarra. "Abusando de la autoridad que le confiere el cargo" -tal y como denunció el diputado del PCE que intervino en dicho debate-, anunció que el Día de Extremadura sería el de la Virgen de Guadalupe.

La derecha de la región, en esos momentos poco acostumbrada a que Rodríguez Ibarra, pese a pertenecer a un partido con raíces de izquierdas, realizara políticas y gestos de derechas, se quedó asombrada y desconcertada, al ver cómo la fecha que ellos mismos habían propuesto y a la que habían renunciado para poder llegar a un consenso era al final la elegida por el dedo caciquil y dictatorial del que luego sería 22 años más presidente de la Junta.

La Iglesia se salía con la suya y además aprendían una lección. Habían utilizado mal sus peones en la partida, pues su error fue recurrir a la derecha oficial cuando Rodríguez Ibarra políticamente no distaba mucho de la jerarquía católica y tenía la capacidad de imponer una fecha como si de una aparición de la Virgen de Guadalupe se tratara.

Como rédito para la Iglesia, cada 8 de septiembre toda la oligarquía política y financiera de la región acude a una misa en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, donde la propia Iglesia Católica demuestra que el pueblo extremeño no le importa nada, puesto que el monasterio pertenece a la Archidiócesis de Toledo y la misa la oficia el Arzobispo de dicha provincia, quedando claro que su vinculación con Extremadura o su pueblo no es su prioridad.

FECHAS ALTERNATIVAS

Ante la imposición de la fecha del 8 de septiembre, mediante la traición de Ibarra, dicha ley tuvo la abstención de los cuatro diputados del PCE y los votos a favor del PSOE, Alianza Popular y Extremadura Unida. Años más tarde, en el 2001, Izquierda Unida comenzó a reivindicar el 25 de marzo como verdadera fecha del Día de Extremadura.

A la propuesta de reconocer la mayor ocupación pacífica de tierras que se conoce como Día de Extremadura se han ido sumando distintos colectivos, con la mención especial a la Asociación 25 de marzo que reivindica una fecha con la que todos los extremeños y extremeñas deberían de sentir orgullo. En palabras del historiador Francisco Espinosa, “en esa fecha estarían incluidas todas aquellas personas que por uno u otro motivo se quedaron en el camino, los que tuvieron que irse para buscar lo que su tierra les negó y los que se quedaron.” https://www.elsaltodiario.com/extremadura/francisco-espinosa-nunca-entendido-asociar-dia-extremadura-virgen-guadalupe-25-marzo

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