El tren de la memoria

La República Socialista de Vietnam es uno de los países que mejor está gestionando el CovidLa herencia de 'tío Ho' El 19 de mayo de 2020, Vietnam conmemoró los 130 años del nacimiento del padre de la revolución vietnamita, símbolo del anticolonialismo y fundador del Partido Comunista

Mariano Asenjo Pajares 23/10/2020

“Arréglese al Estado como se conduce a la familia, con autoridad, competencia y buen ejemplo”
(Confucio)

Los nombres de Vietnam y Ho Chi Minh nos han salido al paso con cierta frecuencia en lo que llevamos de un año, tan difícil de definir como imposible de abarcar. Quizá sea la derivada de Vietnam/COVID-19 la pista que mejor explique la actualidad de ese dueto, de la que no cabe extrañarse cuando según indicadores tan serios como The Lancet, la patria liberada de Ho Chi Minh, Vietnam, está entre los países con mejor gestión del COVID-19.

Y sí, en Vietnam el uso de mascarillas ya eran obligatorias a finales de marzo e, igualmente se aplicaron de forma temprana las medidas de cuarentenas a todos los que entraran en el país, fueran residentes o no. Para la primera semana de marzo, los visados gratuitos a europeos habían desaparecido. Pero lo que realmente marcaría la diferencia sería el concienzudo rastreo de todos los casos positivos. Vietnam ha tratado al virus con la mentalidad de un estado en guerra, sin que hayan faltado las canciones nacionalistas ni los constantes avisos y consejos emitidos desde todos los postes eléctricos de Hanói, H?i Phòng, Ho Chi Minh...

Cuando, seis años después de la muerte de Ho Chi Minh –ocurrida el 2 de septiembre de 1969-, los combatientes vietnamitas derrotaron a las tropas de Vietnam del Sur/Estados Unidos, los carros de combate llevaban una pancarta: “Tú siempre marchas con nosotros, tío H?”. Algunos años más tarde, en 1975, Saigón fue renombrada Ciudad Ho Chi Minh. Ciertamente, esa evocación va mucho más allá de su presencia en los billetes y en los retratos que albergan los edificios gubernamentales de Vietnam. Su ejemplo cívico, de estoica rectitud, continúa al servicio de aquel sueño hecho realidad. En el legado de “tío Ho” no cabe la vanidad ni tampoco la omisión de esfuerzos personales. Si rastreamos esa herencia (casi genética) encontramos una de las claves del éxito vietnamita contra el COVID-19. “La raíz hace sólido al árbol”, decía “tío Ho”.

Tomando como fecha de referencia el 19 de mayo de 2020, Vietnam conmemora los 130 años del natalicio de Ho Chi Minh, el padre de la revolución vietnamita y símbolo del anticolonialismo que puso su genio y determinación al servicio de los oprimidos en su país y del mundo entero. Así, la Asamblea General de la UNESCO ya valoró en 1990, con motivo de su centenario, que Ho Chi Minh simboliza "la cristalización de las tradiciones milenarias de la cultura nacional vietnamita y que sus ideas son la encarnación de las aspiraciones de todos los pueblos a la confirmación de su identidad nacional”.

De efemérides en efemérides, el 2 de septiembre último marcó el 75 aniversario de la independencia de la República Socialista de Vietnam. La Revolución de Agosto de 1945 puso fin a 80 años de dominación colonial, abolió la monarquía y restableció a Vietnam como nación independiente bajo el liderazgo de “tío Ho”, que fue capaz de unificar las fuerzas revolucionarias y fundar el Partido Comunista ante la necesidad de herramientas para la lucha del pueblo vietnamita.

Consumando el triunfo de la Revolución de Agosto, el Gobierno Provisional se presentó ante el pueblo de Hanoi el dos de septiembre de 1945 en la Plaza Ba Dinh. El presidente Ho Chi Minh leyó la Proclamación de la Independencia, declarando el nacimiento de la República Democrática de Vietnam, hoy República Socialista de Vietnam. La proclamación significó la victoria de casi un siglo de lucha contra el colonialismo y el régimen feudal. Tal acontecimiento inspiró a otros países de Asia, África y América Latina que emprendieron sus propios procesos de liberación nacional.

Con posterioridad, la nación asiática debió hacer frente a nuevas confrontaciones con los franceses hasta 1954, la división del país y una de las peores guerras del siglo XX, contra Estados Unidos. El Gobierno de Vietnam estimó que solo el Agente Naranja lanzado por EEUU causó la muerte de unos 500.000 civiles. Hoy el propio régimen de Washington, comandado por un tarado que tuitea desde la Casa Blanca, es el “núcleo irradiador” de las políticas racistas y genocidas que han ocasionado más de 200.000 muertos por el COVID-19 entre su propio pueblo, dentro de sus propias fronteras. Si instruimos bien la metáfora, cabe recordar la profecía de ‘tío Ho’: “Sólo hay que sentarse a la ribera de un río para ver pasar el cadáver de tu enemigo”.

Publicado en el Nº 338 de la edición impresa de Mundo Obrero octubre 2020

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