“LA ASIGNATURA PENDIENTE. La memoria histórica democrática en los libros de texto escolares”, de Enrique J. Díez GutiérrezLecciones contra el olvido

Gema Delgado 06/11/2020

La asignatura pendiente. La memoria histórica democrática en los libros de texto escolaresEnrique Javier Díez GutiérrezEditorial Plaza y Valdés

La Memoria Democrática entrará, por fin, en el currículo académico de Bachillerato y de la ESO. Así lo recoge el anteproyecto de Ley de Memoria Democrática aprobado por el Gobierno. La incomprensión del presente nace fatalmente de la ignorancia, y no se puede construir un futuro basado en la impunidad del pasado y del presente, como recuerda Enrique Díaz Gutiérrez en su libro La asignatura pendiente. La memoria histórica democrática en los libros de texto escolares, prologado por Alberto Garzón y publicado por Plaza y Valdés.

Las jóvenes generaciones necesitan conocer y comprender su pasado. Enrique Díez, profesor de Educación en la Universidad de León, cuenta el sock que les causó a sus nuevos alumnos, que acaban de aprobar el Bachillerato, la proyección del documental El silencio de los otros, sobre la represión de la dictadura franquista, en el que se abordaban las torturas, los asesinatos, las fosas comunes, el trabajo esclavo, los bebés robados. “Me han robado la historia”, decían. La codirectora del documental comparte los comentarios que le hacen llegar los jóvenes: “Después de ver tu película le he preguntado a mis padres y, por fin, he entendido quién era mi abuelo”. El hecho de lo que los jóvenes acaben su periodo de educación obligatoria sin saber lo que supuso la represión franquista para la generación de sus padres y sus abuelos “no deja de ser una tragedia en pleno siglo XXI”, explica el autor.

Enrique, que lleva años trabajando para llevar la memoria histórica al currículo escolar y lo han concretado en Unidades Didácticas listas para su aplicación, muestra un estudio sobre el tratamiento que hacen las diferentes editoriales a la hora de abordar este periodo de la historia reciente de España: la omisión, los dos bandos, la equidistancia y hasta la defensa del golpe militar para evitar el caos.

La historia no es neutral ni equidistante, como recordaba Aranzadi: “La historia es siempre ideología, y lo es especialmente cuando se disfraza de ciencia, de registro y de relato objetivo de ciencia.” Y el relato oficial que aún perdura lo escribieron los vencedores. Hasta los profesores tienen miedo de tocar el periodo de la guerra civil hasta la transición, para evitar problemas en el centro, con los padres o los alumnos.

El olvido, minimización o relegación de la memoria histórica en la escuela ha supuesto que las generaciones que han llegado estos años a su etapa adulta carezcan de una formación con una mínima solvencia sobre lo que supusieron la dictadura franquista y la lucha antifranquista. Y cuando una sociedad desconoce un pasado que cambió violenta y radicalmente el desarrollo de un país, es una sociedad muy fácil de manipular mediática y políticamente. De ahí se llega a la necesidad de no reabrir heridas y otros relatos. El resultado se traduce en insensibilidad, hartazgo y falta de compromiso político por recuperar, dignificar y hacer justicia a esa memoria dolida y ocultada.

Cuando se apruebe la ley, esa memoria democrática se incorporará a los libros de texto escolares, “para inculcar a las jóvenes generaciones la convicción de que los derechos sociales y las libertades no son una concesión de las clases dominantes, sino que han costado el sacrificio de muchas personas y que es imprescindible preservarlas de la amenaza fascista. Sin investigación y sin conocimiento no hay memoria histórica, no hay verdad, justicia ni reparación posible”.

Siempre que hay voluntad política es posible. La Ley de Memoria Histórica y Democrática de Extremadura, aprobada por PSOE y Podemos en diciembre de 2018, y que entró en vigor en junio de 2019, establece el deber del profesorado, de Geografía e Historia de 4º de la ESO y de Historia de 2º de Bachillerato, de incluir en sus clases temáticas sobre memoria histórica a partir del curso 2020-2021. La Consejería de Educación de Extremadura se comprometía a revisar los textos de las editoriales con el objetivo de que “ofrezcan una información veraz, extensa y rigurosa sobre los acontecimientos ocurridos durante la Guerra Civil y el franquismo”.

Publicado en el Nº 338 de la edición impresa de Mundo Obrero octubre 2020

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