Que la izquierda esté en el gobierno no es suficiente. Será la gente corriente la que empujará los siguientes cambiosEl giro de timón del techo de gasto Pasar de un techo de gasto inferior al 10% sobre el PIB, que aprobaron PP y Ciudadanos, a llegar este año al 16,6%, explica el pánico de las élites

Carlos Sánchez Mato. Responsable de Políticas Económicas de Izquierda Unida / Profesor de Economía Aplicada UCM 07/11/2020

La respuesta inicial a la devastadora crisis económica que ha seguido a la emergencia sanitaria del Covid19 ha evidenciado una forma diferente de abordar las recesiones económicas desde los Estados.

La aprobación del nuevo techo de gasto para 2021 ha consolidado ese giro de timón y cambiado el rumbo. La subida para el próximo ejercicio en más de un 53% con respecto al aprobado para 2020, 68.488 millones de euros, no solo supone un récord de incremento en la serie histórica. Demuestra que la presencia de Unidas Podemos en el gobierno de coalición es útil para la vida de la gente.

Parece que fue ayer pero hace solo poco más de dos años de la moción de censura que desalojó a Rajoy de la Moncloa. Una de las últimas decisiones tomadas por el Partido Popular fue actualizar el programa de Estabilidad 2018-2021 enviado a la Comisión Europea [1] en el que definía la profundización de la senda de reducción del gasto público sobre el PIB hasta llevarlo al 38,6% en 2021, el nivel más bajo en 12 años y uno de los más bajos de toda Europa.

El cambio de gobierno debería haber planteado desde el primer momento una ruptura con la agenda de recorte y jibarización de gasto e inversión pública. Pero el PSOE no respondió de forma inmediata con un cambio en relación a las políticas austericidas. Fueron necesarias duras negociaciones para lograr la aprobación del techo de gasto para 2019 y conseguir una subida del 4,3% y 5.230 millones sobre el aprobado por el PP. Fue un avance pero insuficiente para revertir la dinámica de años de planificado descenso del presupuesto público. Como todos y todas sabemos, la cosa no acabó bien y los presupuestos no vieron finalmente la luz. Elecciones por partida doble y gobierno de coalición con la presencia de Unidas Podemos en el mismo.

El 11 de febrero, el Consejo de Ministros y Ministras aprobó los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública de 2020. Hace 8 meses el techo de gasto del Estado para 2021 se estableció en 131.437 millones de euros [2] con una subida del 5% y 6.230 millones sobre el aprobado en 2019. Era una sensible subida, aunque insuficiente para esa coyuntura, pero la pandemia lo ha cambiado todo y lo aprobado se convirtió en obsoleto en solo un mes.

Si antes era necesario un giro de timón, las brutales consecuencias de la crisis que ha acompañado a la pandemia, han convertido en imperioso ese cambio de políticas.

Y se ha producido

Después de años diciéndonos que las políticas austericidas eran la única forma de abordar económicamente las crisis, la presencia de Unidas Podemos en el gobierno de coalición, ha inclinado la balanza del lado de la mayoría social.

Pero incrementar el techo de gasto más de un 53% solamente es un primer paso. Ni mucho menos estaban las cosas bien para la clase trabajadora antes de los recortes. Nuestro país destina casi 48.000 millones menos que la media de los países de la Unión Europea en políticas de protección social, pensiones, sanidad y educación. Ese es el primer reto.

Por eso la aprobación del techo de gasto y en unos meses de los Presupuestos para 2021 es una buena noticia para la clase trabajadora. Pasar de un techo de gasto inferior al 10% sobre el PIB que aprobaron PP y Ciudadanos, a llegar este año al 16,6%, explica el pánico de las élites. No quieren perder ni sus privilegios, ni la obscena parte de la tarta de la que se apropian. No se van a quedar parados. Habrá que defender los avances.

Y también toca conseguir que la subida del techo de gasto se traduzca en mejoras para la vida de la gente sencilla y precarizada. Hay que seguir dando pasos que consolidarán e incrementarán los avances. Pero eso ocurrirá sí y solo sí, la movilización social empuja la acción del gobierno en el que están nuestras compañeras y compañeros.

Si alguien cree que, por el hecho de que está la izquierda en el gobierno, las soluciones nos vendrán dadas desde el ámbito institucional, se equivoca. Será la gente corriente la que empujará los siguientes cambios, multiplicando el efecto de nuestras diputadas y diputados.

NOTAS:

1. https://bit.ly/3dlzcFR
2. https://bit.ly/313ySXk

Publicado en el Nº 338 de la edición impresa de Mundo Obrero octubre 2020

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